Se muestran los artículos pertenecientes al tema Testimonios.
26/02/2008
STOP TUNNING
Como tras ver el debate de ayer ya todos estamos saturados de frikismo por unos cuantos días, hoy no les voy a contar ninguna noticia friki. Hoy les cuento una anécdota real que viví hace pocas noches, que me hizo reflexionar, meditar y cagarme en la madre que parió a Panete. Resulta que hallábase Mescalino cenando en un precioso restaurante con unos amigos tras tiempo sin verse y con ganas de hablar relajadamente, olvidarse de las tensiones semanales... el marco era incomparable (como todos los marcos, oigan, no sé qué tendrán los marcos pero todos son incomparables) y nos disponíamos a disfrutar de una agradable velada cuando en ese momento irrumpió en el local sin previo aviso... eeemmm... voy a darle emoción y a presentarles al estilo José Luis Moreno... "Amigos, es un enorme placer presentarles a estos grandes artistazos, cuando se juntan las ganas de hacer el indio con una reliquia del pasado, dan como resultado un grupo que tiene una fuerza, una garra y un talento extraordinarios, ¡es un honor tenerles aquí! ¡recién llegados del siglo XVII! Con todos ustedes... ¡LA TUNA!!! ¡UWUWUWUWUWUWUUUHHH!!!!!!"
Sí, amigos, en la mesa de al lado había un grupo de chicas celebrando una despedida de soltera y ahí aparecieron los tunos con sus instrumentos preparados, y sus guitarras también. En el momento en que aparece por sorpresa la Tuna te hace gracia, la primera canción si estás de buenas hasta la cantas, la segunda la aceptas bien, a la cuarta el comentario general es "Empiezan a rayar", y cuando llevan una hora de reloj te tomas el Tranquimazín, y no porque sean malos sino porque no has podido hablar nada en toda la cena... ¡Déjense de salas de fumadores y leches y pongan sala de tunos y no tunos!!! Hacía por lo menos 10 años que no veía un tuno, para los más jóvenes y los profanos en la materia les diré que no confundan los conceptos "tuno" y "tunero", los tuneros son los del "que pasa neeeeeenng", los tunos y los tuneros no tienen nada que ver, aunque tienen en común que ambos están desfasados. Bueno, pues como íbamos diciendo la Tuna empezó a desgranar todo su moderno repertorio ante el alborozo de las jovenzuelas "Claveliiitos, claveliitos, clavelitos de mi corazóóóón", "Triste y sola, sola se queda la escueeela", "Me va, me va, me va"... que ya sería hora de irse currando temas propios, que hay demasiadas versiones ahí ¿eh?, y ya no somos u-nos prin-ci-pian-teees... de hecho me atrevo a decir que a partir de la quinta canción el pensamiento generalizado del restaurante era algo así como "¡Diosss! ¡Ramoncín! ¡Que venga Ramoncín y les cruja a demandas, por favor!!!".
Bromas aparte, la Tuna merece todos mis respetos, únicamente pediría que cuando piensen entrar arrasando en un restaurante al menos lo anuncien a la entrada, aunque sea así como de estrangis para que no se entere la tía de la despedida, que se ponga un empleado a la entrada y te susurre al oído "¡Psssshhhhttt!, que sepáis que a las 11 va a entrar la tuna, pero no le digáis nada a la tía de la polla en la cabeza, que es una sor-preeee-saaa..." y aunque sólo fuese por chafar la idea ya me veo a todo el restaurante a ritmo del guantanamera coreando "QUE ENTRE LA TUNA, QUEREMOS QUE ENTRE LA TUNA, QUE ENTRE LA TUUUUNAAAA..." Por cierto... que sólo pensar que unas jovencitas en una despedida de soltera contratan a una tuna... ¿Es este un país normal? Me veo a las amigas diciendo a la homenajeada toda la semana "Nena, te estamos preparando un sorpresón que no olvidarás en tu vida... ya verás a la hora del postre, ya..." y ella soñando con un hercúleo galán saliendo en tanga del pastel y flipándose "mmmm... no voy a dejar ni la guinda..." y le entran estos mendas disfrazados de Cervantes ahí "Carrascaaaaal, Carrascaaal..." y la pobre "Ah, jeje, no lo hacéis mal, jaja ¿pero cuándo vais a empezar a desnudaros?". En fin, amigos tunos, les aplaudo por su buen hacer y su alegría pero controlen un pelín más la duración porque si nos hubieran dicho que se iban a tirar una hora los tunos, nos hubiéramos dicho "Tu-no entras, ni yo tampoco" (Festival del humor)
MESCALINO
19/04/2007
Cumpliendo un año más (Título original, sí señor)
Hoy si son tan amables me van a permitir que me dedique un post a mí mismo y a mi mecanismo, y es que hoy jueves cumplo 31 años. El nene se está haciendo mayor. De hecho estoy pensando en cambiar de nombre este blog y llamarlo "LAS BATALLITAS DEL ABUELO". Me encantaría poder celebrar tamaña efeméride haciendo algo especial con tooodos los lectores de este blog (estaba pensando en alquilar una pista de tenis e irnos todos a jugar un partido de dobles) pero lo dejaremos en unas copitas en el Drugstore el sábado. Es curioso comprobar como conforme van pasando los años las celebraciones, a pesar de estar llenas de alegría, fiesta, desmadre y perversión, van adquiriendo un cierto trasfondo melancólico, como de "Joder, ya estoy pa que me echen a los perros"... Esa sensación viene también provocada por el tono de las llamadas de felicitación que recibes, no es lo mismo una llamada de un familiar cuando cumples 18 que cuando te caen 31... Ejemplo práctico:
LLAMADA 1 (13 years ago):
- ¡Hombre, Mescalino, muchas felicidadeees!!!
- Jeje ¡Gracias hombre!
- ¿Cuántos años has cumplido?
- Pues son 18 ya
- ¡Anda! Ya mayor de edad... ¡y parece que era ayer cuando te estábamos dando la papilla en la boca! jaja ¿Estarás contento, no?
- Sí jaja ya puedo ir a la cárcel cuando me meta en un marrón ¿no es maravilloso?
- ¿Y cómo van los estudios?
- Van tirando, a ver cómo acaba el año...
- ¡Hombre, seguro que va bieeen!!! Tú estudia mucho y también disfruta, que en esta vida también hay que divertirse! jajaja Y por cierto ¿Cómo van las novias? ¿Hay alguna que te haga tilín-tilín? (bonita expresión, por cierto)
- Buufff... qué va, ¡si a mí no me quiere nadie! jajaja
- Buenooo, no te preocupes, si total las novias luego sólo dan problemas, tienes que tener 30 novias, hombre! jaja ¡Además las novias no hay que buscarlas, el amor simplemente... llega cuando tiene que llegar. Tú disfruta y no te compliques la vida! ¡Que tengas buen día, Mescalinito, majo!
- Muchas gracias! Jejejeje ¡Este sábado lo celebraré con los amigos!
- Claro, jeje vais a arrasar con todo! No va a quedar cerveza en la ciudad si salís vosotros! jeje pásalo genial!
- Merci, un saludo a todos ¡VOY A POR LA TARTA!!
LLAMADA 2 (Today)
- ¡Hombre, Mescalino, muchas felicidadeees!!!
- Jeje ¡Gracias hombre!
- ¿Qué? ¿Cuántos TE HAN CAÍDO YA?
- Pues son 31 ya
- ¿YA TREINTA Y UNO? Jodeerr macho ya casi peinas canas... ¡Cómo se pasan los años! Hay que ver...
- Yo no peino canas... ni ná de ná jejeje
- Bueno... ¿y qué? ¿Alguna novedad? ¿De qué trabajas?
- Pues mira, ahora estoy intentando hacer monólogos, actuar en locales, hace poco hacía un programa de radio, hago reportajillos para la uni, voy mandando guioncillos para...
- Ya ya, pero creo que no me has entendido la pregunta... ¿De qué trabajas?
- Pues... intento abrirme camino como un freelance del humor... un freak-lance, mejor dicho jeje. Estoy buscando mi sitio
- ¿Y ya te ganas bien la vida y tienes una estabilidad?
- POR AQUÍ HOY HACE UN DÍA PRECIOSO ¿Y POR ALLÍ???
- Vale, ya veo que... en fin. ¿Y de novias como vamos? ¿Nada que contar, no?
- Buuufff, qué va... ¡Si a mí no me quiere nadie, jejeje! (creo que esta respuesta ha sido la que más he pronunciado en mi vida)
. Claro... si tú no la buscas... ¿qué piensas, que las novias te van a caer del cielo? Tú verás lo que haces pero como no te lo curres... se te va a pasar el arroz.
- Es que a mí la paella como que no... es más divertido el pica-pica jejejeje (haciéndome el gracioso) Este sábado lo celebraré con los amigos y tal...
- Ah, ya, a beber como colodros... , en fin Mescalino, veo que todo sigue igual. Pásalo bien y que te sea leve el resacón... que a tu edad ya son terribles...
- Merci, un saludo a todos... voy a por el Prozac.
PASATIEMPO DEL DÍA: LEAN ESTAS DOS LLAMADAS Y ENCUENTREN LOS DOS MILLONES DE DIFERENCIAS.
Salud!
P.D: Nos vemos el sábado en el Drug, golfos.
MESCALINO
02/01/2007
Orineitor Pro
Apreciados lectores... estoy malito. La mala vida tiene estas cosas, estas Navidades he cambiado el cava por los antibióticos... y lo peor es que no ha sido por una gripe normal, no. Todo empezó cuando la semana pasada estaba en un bar entregándome a la farra, la perversión y la lujuria cuando decidí ir al lavabo a echar una pequeña meadilla... me llevé un susto terrible cuando comprobé que el chorrito salió con un inquietante color oscuro... no es agradable que parezca que meas Cocacola. Yo soy un hipocondríaco de campeonato y sufro mogollón con estas cosas, en las sucesivas visitas al excusado la tonalidad cromática de mi pipí mejoró algo, pero notaba ciertos picores cuya intensidad superaba a la que habitualmente me causa mi miserable vida sexual. Decidí ir al médico en cuanto pudiera porque con las cosas de salud no se juega y con mi polla menos.
Dicho y hecho. Me personé en el ambulatorio, me atendió una doctora (mal comienzo, estos temas siempre son más agradables hablarlos "de hombre a hombre", pero en fin... al toro)...
Mescalino: Hola, antes que nada, felices fiestas
Doctora: Igualmente hombre ¿qué vienes, a por recetas?
Mescalino: Emmm... nnno exactamente, eeeemm... verá, vengo a hacerme unos análisis de orina
Doctora: ¿Por quéééééé? ¿notas algo raro?
Mescalino: Bueno... el color me sale un poco raro, y noto unos picores algo extraños... (aquí si la doctora hubiera tenido mala hostia, podría haber dicho "Hijo mío, con esa cara que tienes... que te pique la polla es lo más normal del mundo", pero se calló como buena profesional)
Doctora: Ten este frasquito y me traes un pipí!! (anda que no es ridícula la expresión "me traes un pipí"... sí, como regalo de Reyes, no te fastidia)
Sin más preámbulos me encerré en el lavabo del centro a solventar ese trámite. No se crean que es sencillo, el día que pongan una cámara oculta en el baño del ambulatorio... ese día va a arder el youtube... y es que se necesita una cierta habilidad y puntería para acertar en el minúsculo frasquito, y más en mi caso particular (los aficionados al cine sabrán que cuanto más grande es la cámara, más difícil es el enfoque... pues ya me entienden), pero finalmente, cual Michael Jordan de la micción, acerté con el tiro y llené el frasquito de marras. En ese momento empieza la humillante escena de esperar a que te llamen blandiendo orgulloso en tu manita todo el rato un hermoso frasco de pis... (viva el glamour), la señora que iba detrás mío me preguntó "¿Qué vienes a hacerte unos análisis de orina?"... que te dan ganas de contestarle "No señora, esto es la petaca de Chivas, no te jode". Hasta que al atenderme, me dieron la cruel noticia y me acojoné vivo:
Doctora: Mescalino, tienes un poquito de infección en la orina, te daré unos antibióticos y te los tomas durante diez días
Mescalino: ¿In-in-infección??? ¿Pero eso de dónde me ha venido? ¿Qué me pasa???
Doctora: Ah, yo que sé... eso puede venir por diez mil causas diferentes, en realidad es como un virus. Tómate esto y en diez días vuelve
Mescalino: Va-va-vale... ¿pero esto... se pasará pronto? (con un sudor frío atravesándome la sien...)
Doctora: (casi descojonándose) ¡Sí hombre sí! jaja ¡Que sólo es una pequeña infección! Anda, anda... Y sobre todo estos días bebe mucha agua ¿eh? que te haga ir mucho al lavabo.
Llevo unos días desajustando todas las previsiones del Plan Hidrológico Nacional bebiendo agua como un proscrito, y meando contínuamente, parezco la Fontana di Trevi... desde aquel día cada vez que voy al lavabo lo hago presa del pánico, según me dijo la doctora el estado de la infección se calibra por el color del orín... pues estoy completamente obsesionado con el tema y no paro de analizar visualmente gota por gota la variedad cromática del chorro con la minuciosidad y el rigor de un catador de vinos (aaarrgghhh, desafortunado símil, lo siento) ya me ven ahí en el lavabo analizando "mmm... Cierto tono ocre al inicio... con mayor claridad de matices en su final". En fin amigos, siento un post tan desagradable pero... esto también es parte de la vida. Salud!
MESCALINO
10/01/2006
No es fácil ser calvo
Les confieso que llevaba unos días sin encontrar un tema para escribir que me convenciese totalmente. El 2006 ha empezado bastante movidito con la famosa ley antitabaco que está haciendo que la gente esté nerviosa e irritable (basta ver cómo está el General Mena desde que ha dejado de fumar), y es difícil encontrar un asunto susceptible de tratar con humor sin contribuir a avivar la crispación existente. Pero ayer andaba yo visitando el blog de nuestra amiga Afrodita (blog que les recomiendo a todos ustedes) y al leer su último post (en el que la protagonista declaraba su aversión por los tipos carentes de frondosa cabellera) me sentí obligado, dada mi condición de PAA (Proyecto Avanzado de Alopécico) y de representante de este blog "¡Y yo sin estos pelos!" a realizar una defensa pública de tan vilipendiado colectivo.
Los calvos, (tanto los potenciales como los de pleno derecho) somos los grandes incomprendidos de esta sociedad: constantemente somos objeto de mofa, befa y escarnio social pero nadie se apiada de nosotros. No hemos elegido por propia voluntad nuestra brillante cocorota pero sin embargo... ninguna cadena de TV nos dedicará una Telemaratón por Navidad (joer me lo estoy imaginando "Tenemos todos que luchar contra la calvicie, esa lacra que asola las cabezas de millones de pringados en España, tengan corazón en estas entrañables fechas y envíen sus donativos capilares al apartado tal tal tal..."). Yo fuí consciente desde mi más tierna infancia del negro futuro que le esperaba a mi frondosa melena, mi padre era calvo y siempre que íbamos a ver a la familia paterna, surgía el típico comentario de alguna señora que decía agitándome los mofletes con todas sus fuerzas "Ayyyy qué-pre-cio-si-dad-de-ni-ñooooo!!! ¡Puedes estar orgulloso porque VAS A SER TAN CALVO COMO TU PADRE!!"... y se quedaba tan ancha la mujer. Yo, echando mano de mis dotes diplomáticas, componía una alegre sonrisa mientras para mis adentros solía musitar algo así como "váyase al carajo señora, y suélteme la mejilla".
Sin embargo la cosa pareció calmarse hasta que en el verano del 95, estando de vacaciones en Mallorca comprobé temeroso como cada vez que me despertaba por la mañana, mi almohada amanecía repleta de pelos negros cual jaula de osos pardos. Era evidente que el tema era serio y se encendieron todas las luces de alarma, la angustia más insufrible se apoderó de mí y, como siempre en estos casos me apoyé en mis amigos para superar tan tremendo trauma, llamé a Platanito y a Row haciéndoles partícipes de mis angustias e informándoles del bajo estado de ánimo en el que regresaría a la ciudad en pocos días. A mi regreso, descubrí como mis dos amigos habían compuesto una bonita canción folk con aires dylanianos y ciertas resonancias countries cuya letra rezaba algo así como "A veces yo te decía que tus pelos algún día te abandonarían, podrás ponerte una peluca, pero el sentimiento de tus primeros pelos no volverá nunca, y digo (estribillo) FERNANDOOOOOO, TE ESTÁS QUEDANDO CALVO, FERNANDOOOOOO, TE ESTÁS QUEDANDO CALVO.... COMO UNA BOLA DE BILLAR". Este tema fue interpretado durante años por infinidad de bares nocturnos de la ciudad, para regocijo de todo tipo de noctámbulos desconocidos que se unían alborozados al estribillo de la canción señalándome al unísono con cara de cachondeo. Y es que el buen humor siempre triunfa. Además con el tiempo descubrí una vertiente positiva al asunto de la alopecia...
A los 20 años mi propensión a la calvicie ya era "vox populi" para toda mi familia y amistades, en todas las cenas familiares salía en algún momento algún comentario que pretendía consolarme al estilo de "No te creas, oye, hay calvos muy interesantes... ¡mira Jul Brinner!" o "La calva confiere elegancia al hombre" ... sobre todo al hombre de Cromagnon, añado yo. Sin embargo emprezó a cobrar fuerza mediática esa teoría que habla de que la alopecia viene producida por un exceso de testosterona que, a cambio de los pelos perdidos, confiere al simpático calvete un extraordinaria potencia sexual. A partir de entonces, cuando pronunciaban esa frase en la tele y nos pillaba comiendo a toda la familia, automáticamente todas las miradas convergían obnubiladas en un único punto de la mesa, que pasaban en un intervalo de dos segundos, de verme como un desgraciado calvito indefenso ante su desgracia, a contemplarme como una implacable máquina de follar sin límites ni reservas capaz de colmar los anhelos de las más exigentes leonas de la ciudad. Si les soy sincero, soy muy escéptico sobre la veracidad de esa teoría científica, no me cabe ninguna duda de que su descubridor era calvo y... algo tenía que inventarse el pobre. En mi caso el axioma es totalmente indemostrable ya que no me como un rosco por culpa de la puta alopecia.
Pero no me quiero despedir de ustedes sin rendir un caluroso homenaje... (oigan ¿por qué todos los homenajes son calurosos? ¿acaso en estos actos la calefacción ha de estar puesta por ley? ¿en Kiev no está permitido homenajear a nadie?)... un homenaje a los calvos, que nos lo merecemos, coño. Y para ello una vez más, debemos recurrir a los clásicos, les dejo con un soneto del mítico poeta irlandés Bolson Pajovski. Salud amigos!
"Años viviendo con el alma rota
soportando befas, mofas y afrentas,
pagando el lucir una cocorota
despoblada cual ruedo de las Ventas.
¡Valgan Lobato, Godoy, Tato Abadía,
Monsieur Zidane, Javier Cámara, Resines!
Todos padecieron con gallardía
el éxodo de pelos malandrines.
Pero aunque estés en lo más bajo, subes,
surcando el más temible de los mares
volviendo raudo a remontar el vuelo.
Con la testosterona por las nubes,
olvido carestías capilares
follando cual orangután en celo.
MESCALINO
09/08/2005
Domingo en mi ciudad
Ustedes saben que yo no soy excesivamente dado a contar mi vida personal en este blog (primero porque soy bastante pudoroso, y segundo porque Natalia Verbeke y yo hemos decidido mantener nuestra relación en el más estricto de los secretos), pero existen días en los que suceden acontecimientos... triviales si se quiere, pero acreedores a todas luces de ser compartidos con todos ustedes, este pasado domingo fue una de estas pizpiretas jornadas.
La jornada dominical no se presentaba especialmente apasionante, puesto que el sábado por la noche decidí salir un poco (en plan suave, más que nada para no quedarme en casa, una copita o dos y prontito a dormir). Como ya habrá adivinado todo avezado lector, llegué a casa a las 8.30 de la mañana con un morao impresionante después de haber dejado sin existencias de cerveza a esta puta ciudad. Con tales antecedentes, es obvio que el domingo subsiguiente se presenta como una de esas jornadas anodinas y putrefactas en las que tu cuerpo te pide una excedencia y tu estómago pide clemencia agitando con fruición la bandera blanca de la paz, uno de esos días en que lo único que te apetece es tirarte a la bartola (o a cualquier otra). Sin embargo este domingo decidí ser fuerte de carácter y plantarle cara a la resaca con hombría, es por ello que cuando mi colega Morenito Sabrosón (alguna vez ha intervenido por aquí con este nick) me llamó para ir a tomar algo, no dudé en abandonar el acogedor sofá y aceptar su propuesta. Así que con prontitud me dirigí hacia el lugar acordado cuando de pronto, en una esquina del camino, se me cruza un marroquí y me dice "¡Eh, amigo! ¿tú saber dónde se coge el bus diesinueve?" yo respondí "pues creo que es..." mientras yo estaba pensando las calles que había de distancia, por el otro lado de la calle venía una mujer (¿quizá travesti?... no me atrevo a responder con rotundidad) de unos 40 años ligeramente entradita en carnes (estaba como un cachalote obeso) y... podría decirse que Apolo, el Dios de la Belleza, fue un tanto rácano y cicatero con ella, no sería el tipo de mujer que aparece en mis más humedecidos sueños eróticos... no es que fuera poco agraciada, simplemente era incómoda de ver, para que ustedes me entiendan ERA MÁS FEA QUE PEGARLE A UN PADRE; JODER. Bueno, pues esta señora sigue avanzando en su camino, llega hasta nuestra altura, pasa por delante mío y... no sé cómo decirlo... digamos que... sin mediar palabra... me toca la polla. Literalmente amigos, pasó por entre medio del morito y de mí, y sin ni tan siquiera pararse propinóme un sutil y a la vez contundente repaso táctil en mis partes más íntimas ante mi estupefacción y la del simpático morito, cuya cara fue también todo un poema. La chati siguió su camino y tan sólo me lanzó un insinuante besito aéreo a modo de despedida. Tras ello mi interlocutor me repitió "bueno... ¿dónde desías que se coge el diesinueve?" y yo... (pensando que ahí había cámara oculta y no sabiendo muy bien si se estaba tramando algo nada bueno) sólo acerté a señalarle en dirección correcta y decirle "¡hacia ahí, dos o tres calles!" y salí pitando de allá. Lo cierto es que no suelo tener demasiadas ofertas sexuales al cabo del día, no está el tema para ir por ahí perdonando... pero total, mi pretendiente no era Claudia Schiffer y además yo había quedao con un colega y la amistad está por encima de estas cosas, no lo olvidemos.
Tras este bucólico episodio y tras un exquisito Cacaolat frío, regresé a la paz del hogar donde esperaba Toneti cómodamente apoltronado en la butaca (está de vacaciones y no lo mueves de ahí ni con la grúa, lo cual prácticamente anula la posibilidad de jugar a la Play Station en la televisión principal durante estos 15 días). Tras las emociones vividas en un día de ciclópea resaca, mi cuerpo me estaba pidiendo a gritos un descanso reparador y andaba deseando tumbarme en la paz de mi camita con la mejor de mis sonrisas, el día ya estaba tocando a su fin y ya no había tiempo para más sobresaltos... los cojones. Tras una opípara cena, Toneti bajó a la calle a disfrutar como cada noche de su purito (y ya de paso a fumarse un Farias) y a la vuelta (a eso de las 12.30 de la noche) empezó a intentar abrir la puerta de casa, sorprendentemente, sin éxito. Fueron al menos dos minutos de reloj... la banda sonora de la escena sería algo así como: "ñic ñic ñic ñic, ñññic... ¡ding dong! ¡OYEEE, ÁBREME DESDE DENTRO QUE SE ME HA ROTO LA LLAVE!" Yo acudí displicentemente y empecé a intentarlo desde dentro... con idéntico resultado. Yo dije "Nada, no sé qué pasa, no se abre"... al oir estas palabras mi interlocutor respondió con la calma y la serenidad que le caracterizan "¡JODER JODER JODER SE HA ROTO LA PUERTAA! ¡PUES YA PUEDES IR LLAMANDO AL CERRAJERO DE GUARDIA PORQUE SI NO LA HEMOS CAGADO PERO BIEN! ¡TIENE COJONES QUE ESTAS COSAS PASEN UN DOMINGO DE MADRUGADA Y EN EL MES DE AGOSTO, VAMOS, TIENE COJONES! ¡PUES AHORA PARA ENCONTRAR UN CERRAJERO DE GUARDIAAA TELA ¿EH? ESTOS AHORA ESTÁN DE VACACIONES Y HASTA SEPTIEMBRE LO MISMO ESTAMOS SIN PUERTA! ¡LA MADRE DEL CANARIO! ¡JODER, JODER, JODER!..." Desde aquí pido perdón a toda mi comunidad vecinal por el menoscabo que les haya podido ocasionar en su descanso nocturno la tremenda escandalera que montó el histérico de Toneti en plena madrugada. Acto seguido encontré una milagrosa tarjeta que rezaba algo así como "cerrajeros 24 horas", llamé inmediatamente y un simpático señor me dijo que venían en 30 minutos (me dieron ganas de decirle "¿y no podría ser una hora y así me da tiempo de una partidita guapa en la Play?", pero no tuve huevos) y que intentaría abrirla por las buenas, pero que todo apuntaba a que desgraciadamente tendríamos que echar la puerta abajo. Colgué y me acerqué a la puerta a comunicar las noticias al otro. La conversación fue algo así como:
Yo: Oye, que lo he encontrao, que en media hora está aquí el cerrajero, cálmate
Toneti: (con voz mucho más sosegada y aliviada) Ah, pues perfecto, tranquilos jaja
Yo: Dice que va a intentar abrirlo como pueda pero que igual hay que echar la puerta abajo.
Toneti: ¿LA PUERTA ABAJOOO? ¡JODER, JODER, JODER! ¿TÚ SABES EL FOLLÓN QUE TE MONTAN SI TE ECHAN LA PUERTA ABAJO EN PLENO MES DE AGOSTO EN UN BARCELONA CON TODOS LOS CACOS QUE HAY AHORA EN AGOSTO? ¡VIENEN A CASA Y TE LA LIMPIAN! ¡JODER, PUES TIRAR LA PUERTA ABAJO YA ME CONTARÁS AHORA A LA UNA DE LA MAÑANA, Y DOMINGO!
Yo: Bueno, tranquilo, antes intentará abrirla, no creo que haga falta tirarla abajo.
Toneti: ¿QUE NO??? ¡ESTO SE HA ROTO Y NO VA A HABER MÁS REMEDIO QUE TIRARLA ABAJO! ¡PUES COMO LA TIREN ABAJO LAS VACACIONES SE VAN A LA MIERDA PORQUE YA ME CONTARÁS CÓMO NOS VAMOS A IR DEJANDO ESTO ABIERTO DE PAR EN PAR! ¡Y EN PLENO AGOSTO Y DE MADRUGADA, NOS VA A COBRAR UN PASTÓN EL CABRITO QUE VENGA! ¡Y HASTA SEPTIEMBRE A VER DÓNDE TE PONEN UNA PUERTA! ¡JODER JOD... (sigue)
Yo: Baja a dar una vuelta y vamos a calmarnos un poco.
Toneti: ¡NO, SI YO TRANQUILO ESTOY, SI EL PROBLEMA ES QUE NOS ECHEN LA PUERTA ABAJO Y BLA BLA BLA..." (se fue bajando en el ascensor hablando sólo).
Finalmente llegó el cerrajero... fue laborioso pero a la postre pudo arreglar la cerradura provisionalmente... esta mañana ha tenido que venir para poner una nueva. No ha hecho falta tirar la puerta abajo. Sólo se han tirado 380 euros con la bromita. Eso sí que ha sido una tocada de huevos con todas las de la ley. La primera fue una simple premonición. Bueno amigos, sean felices, salud!
MESCALINO
02/08/2005
Los primeros amores (Cap. IV)
Damos la bienvenida al tórrido mes de agosto ofreciéndoles una nueva entrega de nuestra tesis doctoral sobre los primeros amores que va apareciendo y desapareciendo cual intermitente Guadiana por la portada de este blog. Como los más fieles recordarán, en anteriores capítulos les hemos hablado sobre los típicos primeros enamoramientos de instituto que todos hemos tenido, sobre esa pertinaz timidez que se interpone obstinadamente entre nosotros y nuestros bomboncitos predilectos, sobre las primeras citas... contemplamos desde diferentes y variados prismas los distintos aspectos de ese implacable potro de torturas y frustraciones llamado amor. Y es que quien más quien menos, al abandonar el instituto ya lleva anotados en su haber personal un extenso número de decepciones y fracasos que con el tiempo, darán lugar a una ciclópea amalgama de traumas y complejos capaces de saciar a los paladares de los más exquisitos gourmets. La larga lista de rechazos, desprecios, burlas, mofas y befas acumuladas durante años han hecho de tí un adolescente apocado y timorato que ya prácticamente pasa vergüenza hasta cuando las mujeres le miran a la cara. Ante ese sombrío panorama, te vas haciendo a la idea de que no vas a conocer mujer en tu puta vida... hasta que un buen día, descubres la solución, la panacea, la piedra filosofal, el arma definitiva capaz de convertir a un niñato idiota con cara de sapo con paperas... en un fornido y apolíneo galán objeto de los más inconfesables deseos de las féminas de este país y parte del extranjero. Sí amigo lector... descubres EL CHAT.
¡Ja! ¡El chat, la panacea! ¡Tiene cojones la cosa! Resulta que ahora la gente intenta ligar diciéndole cosas bonitas a una pantalla, buscan encontrar el amor de su vida ¡sin ni siquiera verse la cara! ¿Enamorarse por chat?? Por favor... ya sé que es un tema absurdo, pero me ha dado por tocarlo porque hace tiempo le pasó a un amigo mío un par de veces y me dejó algo sensibilizado con el asunto. Bueno, como todos ustedes saben el chat es un invento internauta donde puedes entablar contacto con gran cantidad de personas con ganas de hablar y con poco trabajo. La primera vez que entras lo haces con mucha curiosidad y con muchas prevenciones, acostumbras a entrar en el canal #amistad y descubres que la conversación en la pantalla general podría ser más o menos algo así:
Johnny: tanoshe me voy de fiesta y canutiquis
Liar: ups, me caí
Ann: Liar ¿tas hecho daño?
Liar: toy viendo las estrellas XD
Ann: XDDD
Peter: ¿y está ahí pedro duque? XD
Ann: XDDDDD
Liar: no le he visto XDDD
Semental: ¿ALGUNA CHATI CALENTORRA PARA UN PRIVI?
Ann: Jaja, k weno lo de pedro duke XDDDD
martika: wolas
luna_lunera: martika wapaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!
Liar: esa martika
martika: muuuuaaaakkkiiiiisss para toooooossssss!!!
martika: asias lunita ;)
Conan: alguna barcelonesa por ahí dispuesta a follar esta noche?
Ann: ains conan, qué diresto XDDD
Johnny: me vi a pone morao de porretes tanoshe
Peter: y hoy no nos cantas, martika?
martika: NOOOO ÉÉÉ AMÓÓÓÓR, LO QUE TU SIEEENTEEE, SE LLAMA OSESIÓÓÓN...
Ann: ¡esa es mi martika! XDD
Conan: martika ¿follas?
Como ustedes pueden comprobar, el chat es el lugar indicado para iniciar una conversación inteligente. Una vez visto el percal del general, decides sumergirte en las procelosas aguas de los privados para encontrar a esa preciosa internauta que quiera navegar para siempre contigo a bordo del velero de la vida. Las seis primeras intentonas en que inicias conversación con un escueto "hola ¿te apetece hablar?" arrojan un alentador balance de respuestas que puede desglosarse como: 2 "Ocupada", otras 2 que no contestan, 1 "no" y 1 "SI QUIERES VERME DESNUDA ENTRA AHORA MISMO EN WWW.CACHONDAS.COM, ¡TE ESPERO,TIGRE!". Tras esta primera toma de contacto, empiezas a pensar que vas a mandar al chat a tomar mucho por culo, pero aún te quedan fuerzas para intentar algo más y abres un último privado por si las moscas, ahí hace Cupido su gloriosa intervención y brota el amor cual amapola en primavera, sería algo así como...
Airgamboy: Hola ¿te apetece hablar?
sonia: bueno, ya que estamos
Airgamboy: jaja, sí, ya que hemos empezao, jaja... je,... ¿de dónde eres?
sonia: de bcn
Airgamboy: ¡YO TAMBIÉN!
sonia: porqué tanta alegría
Airgamboy: no... e- es que me ha hecho gracia, que ca...sualidad, ¿no?
sonia: sí... es casual, sobre todo en el canal #barcelona jaja
Airgamboy: jaja, veo que tienes sentido del humor ¿qué música te gusta?
sonia: para bailar todo, y para escuchar, me fascina Manolo García
Airgamboy: acabas de nombrar mi debilidad, Manolo García, mi gran ídolo, sus letras son mi libro de cabecera... "y cien gaviotas dón-dei-rán...dón-dei-rán.."
sonia: esa es de duncandhú
Airgamboy: emm... era broma, mujer! quería ver si estabas atenta jaja
sonia: seguro q t gusta manolo garcía?
Airgamboy: es mi pasión musical, sobre todo el disco ese que se llamabaa...¡el penúltimo! ¡ahí es que la clavó! ¡Me encanta Manolo García!
sonia: sí, el penúltimo es la caña
Airgamboy: ¡vamos!, ¡la caña de España! ¿y cómo se presenta el finde?
sonia: pos supongo que saldré el sábado con mis amigas por ahí
Airgamboy: y al novio con quién lo dejarás el sábado?
sonia: uy! jaja, no tengo novio, lo dejamos hace 3 meses... ya no me quiere :(
Airgamboy: pues se ha de ser muy tonto para no querer a una chica tan maja como tú
sonia: asias ;)))
Airgamboy: es verdad, y con buen gusto musical... te mola Manolo García... con eso está todo dicho.
sonia: asias, eres un encanto
Airgamboy: tú sí que lo eres Sonia, cielo. De hecho, estoy convencido de que eres la mujer de mi vida
sonia: aysss... me tás poniendo rojaaaa... ¡muacs!
Airgamboy: lo de Manolo García para mí ha sido definitivo
sonia: bueno, también escucho más cosas, me gusta Pedro Guerra
Airgamboy: ¡WAW, PEDRO GUERRA!!! ¡MI ÍDOLO!!!
sonia: tb te gusta? jijijijiji
Airgamboy: me encanta reflexionar sobre su visión onírica de la realidad circundante
sonia: ah... a mí me molan más sus letras
Airgamboy: emmm... Sonia...
sonia: dime
Airgamboy: Sonia... eres maravillosa
sonia: tú también eres majo
Airgamboy: no sé si decirte esto, pero...
sonia: pero qué?
Airgamboy: que me siento muy bien contigo... ¿te gustaría tomar un bloddy mary esta noche en mi casa mientras escuchamos el penúltimo del Rey Manolo García?
sonia: uyyysss.... jiji qué romántico eres ¿no?
Airgamboy: sólo con las chicas como tú Merc... eemmm... sonia
sonia: pues cielo, me encantaría, pero esta noche no va a poder ser
Airgamboy: ¿por qué, amor mío? ¿qué motivos te llevan a romperme así el corazón?
sonia: que me gusta ir más despacio, que hoy tengo otro plan... y que soy un tío, gilipollas.
(sonia ha abandonado esta conversación)
Airgamboy: Grfgrrfxx.... ¿ESTÁS AHÍ? ¡QUE SEPAS QUE MANOLO GARCÍA ME LA CHUPA DE CANTO!!!
(Airgamboy ha abandonado esta conversación)
Queridos lectores: si navegan por la red, visiten este blog y déjense de chats y zarandajas.
MESCALINO
P.D.: No tengo nada en contra de Manolo García, es un ejemplo como otro cualquiera ;)
11/07/2005
De cuando pones un circo y te crecen los enanos
Amigos, siento decepcionarles con el texto que sigue a continuación, sé que todos ustedes cuando asoman sus pizpiretos rostros por esta web esperan encontrar artículos repletos de alegría y buen humor a borbotones por todas sus líneas. Hoy sin embargo, cuando vayan sumergiéndose en las procelosas aguas de este post, tan sólo hallarán el cabreo perenne, la frustración, la mala leche y la amargura propia de un pobre imbécil que no encuentra su sitio en el mundo y al que (por si fuera poco), encima le duelen las costillas. Y es que hay veces que la vida es como un videojuego en el que hay que ir superando pantallas para ganar la partida.
LEVEL 1: EL BORDILLO RESBALADIZO
Y es que hay años en que uno se levanta ya con el pie izquierdo y no hay nada que hacer para remediarlo. Y si no me creen, paso a relatarles algunos hechos acaecidos en esta última semana. Obviaré temas banales y supérfluos como es el hecho de que andaba esperando saber los resultados de la prueba de acceso a la carrera de periodismo... nos presentábamos doscientas y pico personas, había en juego 84 plazas... y el nene ha quedao en el puesto 87. Manda cojones, amigos. Pero dejando aparte estas fruslerías, les explicaré que cierta tarde de la semana pasada, encontrábase un servidor en el centro de su ciudad conversando e intentando animar a una persona que andaba un tanto alicaída; era el momento de la despedida y al dejar a esa persona en la boca del metro, mis últimas palabras fueron algo así como "Y sobre todo el ánimo arriba ¿eh? ¡No te me vengas abajo!!"... Pues por una de aquellas ironías del destino, el que se vino abajo nada más cruzar la calle fuí yo. Resbalé con el bordillo de la acera y me metí un pedazo de hostión espectacular y además en pleno centrociudad, que en estos atardeceres veraniegos es un hervidero de gente dispuesta a hacer leña del árbol caído y a reírse con crueldad de los desplomes ajenos.
No entraré en detalles escabrosos pero sí les confesaré que fue un aterrizaje forzoso, fue una caída al más puro estilo Julio Salinas ¿lo recuerdan? (esa caída tan típica "por capítulos", ese "que me caigo, que no, va a ser que sí, ay, ay, uy, ¡PUMBAAA!"), fue un derrumbe ridículo donde los haya para regocijo de los afortunados transeúntes. Huelga decirles que me levanté tan rápido como pude (al objeto de reducir la humillante escena a su mínima expresión). Al incorporarme, una solícita doncella se me acercó y me preguntó "¿Que te has caído?" le contesté riendo "Qué va, es que me gusta ir así por la calle", se queda un poco flipando y me dice "Menos mal que has apoyado las manos y al menos no te has dado en la cabeza, no?"... Ahí estuve a punto de contestarle "Tranquila, lo de la cabeza es de nacimiento", pero me corté y zanjé el tema con un escueto "sí, ha habido suerte". Tras este breve diálogo inicié mi camino hacia el hogar pensando que no me había hecho demasiado daño, tan sólo un leve cosquilleo en la muñeca izquierda que no era nada preocupante... Esa noche no pude dormir por culpa de la puta muñeca izquierda ¡qué dolor, amigos! ¡QUÉ DOLOR!. Sin embargo, he de reconocer que con el paso de las horas, la muñeca fue recuperando su tono habitual y sobreponiéndose al brutal impacto sin mayores problemas, lo que confirma la leyenda de que tantos años de eterna soltería han logrado que yo disfrute de unas muñecas que ríanse ustedes de Larry Bird. Pero la alegría dura poco en casa del pobre y al cabo de dos días noté que conforme remitía el dolor en la muñeca aparecía una pequeña molestia en la costilla izquierda a la que yo no dí la menor importancia dando por supuesto que en pocos días iría remitiendo hasta desaparecer... Si algún día monto un gabinete astrológico no acudan a mi consulta amigos, el dolor en la costilla fue aumentando un poco cada día hasta llegar a hacerse insoportable, hoy me han diagnosticado un esguince que necesitará medicación y días de poca actividad física, cosa que me molesta especialmente porque no saben ustedes las ganas que tenía yo de irme a hacer deporte estos días a la playa... en fin, aceptémoslo con resignación.
LEVEL 2: EL ATAQUE DE LA CHICA STOICHKOV
El sábado empezó algo puñetero, ya de buena mañana comprobé con estupefacción como el grifo de la lavadora goteaba ligeramente, nada importante, pero goteaba. Dada mi habilidad natural para el mundo del bricolage, pensé en avisar a un fontanero para que arreglase el pequeño imprevisto, pero me hizo cambiar de idea el generoso ofrecimiento de cierto personaje que vive en mi piso, y que para omitir su nombre verdadero aquí identificaremos como "Toneti", que me dijo "Joer, no llames al fontanero, si esto mañana por la mañana te lo arreglo yo, esto es un juego de niños hombre, mañana pongo uno nuevo y santas pascuas". Cambiando de tema, como pueden suponer, este sábado yo disfrutaba de un ciclópeo dolor de costillas en todo su apogeo, pero dado que desde pequeñito me enseñaron que todas las heridas sanan con un poquito de alcohol, decidí que la mejor manera de olvidarme del tema era salir un ratito por la noche a golfear y a ponerme de alcohol hasta el culo. Y así fue como, tras la ingesta de unos sabrosos vasos de sangría y, tras ímprobos esfuerzos intentando ignorar mi impertinente costilla, dí con mis maltrechos huesos en una conocida discoteca.
Dado mi estado físico, la noche no pintaba especialmente placentera, pero no todo es negativo amigos, tras visitar el excusado del local, quedéme extasiado ante la visión de una exhuberante mujer, una de esas féminas a las que el Dios de la Belleza ha tratado con infinita generosidad, mis pupilas iban y venían a la velocidad del rayo observando con deleite el balanceo de su cuerpo, contemplando el sensual movimiento de esos dos cuencos de miel que eran sus pechos al son de la música... ¿Cómo iba yo a imaginarme que esa deidad iba a acabar haciéndome gemir con inusitada pasión?.... Pues sí amigos, la tía iba colocadísima bailando enloquecidamente sin prestar atención a nada ni nadie de lo que se movía a su alrededor, y en uno de esos bruscos vaivenes propinóme un tremendo pisotón que hízome saltar la uña del dedo meñique y ver la Osa Mayor, la Menor y la del Medio. A día de hoy tengo mi piececito en carne viva por culpa del putón verbenero ese que encima ni se disculpó la muy guarra... vamos, es que ni una mirada de disculpa, ni un escueto "perdón", ni una triste palmadita, ni una noche de pasión... ABSOLUTAMENTE NADA. Pese a todos mis males, llegué a casa caminando con una cojera ostensible y al acostarme hice lo que pude para reponer a mi pobre dedito, que entre él y la costilla... parecía que en vez de venir de la disco venía de la guerra de Irak. En compensación decidí apagar todos los despertadores y así el domingo despertarme a la hora de comer, tranquilamente, sin sobresaltos ni tensiones innecesarias. A fin de cuentas llegué a casa sobre las seis menos diez de la mañana y, debido a los dolores diversos, no logré conciliar el sueño hasta las 8.30 aproximadamente.
LEVEL 3: ¡AGUA VAAAAA!
El domingo me desperté a las 9.30 de la mañana con un sofocón de la hostia escuchando unos tremendos alaridos provenientes del lavadero que rezaban algo así como "JODER JODER JODER ¿QUÉ COÑO PASA AQUÍ, ¡FERNANDOOOO!!!". Levantéme de mi lecho a la velocidad del rayo pese a mis achaques impresionado al comprobar que mi piso se había convertido en Isla Fantasía. Les suena de algo "Joer, no llames al fontanero, si esto mañana por la mañana te lo arreglo yo, es un juego de niños, mañana pongo otro grifo y santas pascuas"... pues el amigo Toneti se levantó con toda su buena intención a solventar la fruslería esa del grifo de la lavadora y jodió el grifo interno totalmente. Tras solventar con prontitud la inesperada inundación matutina dominical, no nos quedó otra opción que cerrar el agua durante todo el día. Menos mal que el propio Toneti, cual oráculo de Delfos, me dio la solución al tema: "Pues nada, mañana por la mañana llamas al fontanero y en diez minutos te lo arregla, si es lo que digo siempre, cuando no dominas mucho cómo se hacen las cosas lo mejor es llamar al fontanero y así te evitas historias..."... País de locos, amigos. ¡Hala, con Dios!
MESCALINO
14/05/2005
Los primeros amores (Capítulo III)
Embriagándonos de los más románticos efluvios de la primavera retomamos hoy esta tesis doctoral sobre los primeros amores que comenzaba allá por el mes de febrero, y que ha sido reconocida y avalada por las universidades de Oxford, Cambridge y Georgetown. Conmo recordarán los más veteranos lectores de este blog, hablábamos por aquel entonces de lo complejo y enrevesado que puede llegar a ser el enamoramiento, y más a edades tan tempranas, pero he de reconocerles que tratamos el tema desde un prisma un tanto negativo y pesimista, hablábamos de esa extraña sensación que te invade cuando tienes una declaración de amor haciéndote cosquillas en el estómago, y no te atreves a sacarla al exterior, hablábamos de los fracasos amorosos... pero hoy me apetece recordar esos horrorosos y a la par ilusionantes momentos en los que, haciendo un símil futbolístico, has saltado a la cancha, tienes el balón en tu poder y has de dar la talla y marcar gol, es como una final de la Champions, el partido se decide en los próximos 90 minutos (si empiezas mal quizá no sean más de 20). Sí amigo lector, me estoy refiriendo a la primera cita a solas con la persona amada.
Y es que algo tan simple como el mero hecho de llegar a quedar con ella para dar una vuelta y tomar algo, cuando estamos en ese estado se nos antoja una auténtica odisea. A esas edades, la codiciada presa suele ser una compañera de clase y la verdad es que invitarla a tomar algo... la primera vez da un corte inhumano. El caso es que, sea a causa de eso o por cualquier otro motivo, tú estás loco por compartir unas horas de ocio a solas con tu bomboncito preferido... pero no quieres que ella sepa... ¡ni tan siquiera que sospeche que te gusta! Con lo cual nuestra maniobra de acercamiento suele ser algo tosca, algo como:
Él: "Bueeeno, bueno, bueno, bueno, ¡ya estamos a viernes! ¿cómo se presenta el finde?"
Ella: "Muy bien tío, y además ahora que hemos acabado exámenes, no veas, me voy a meter una fiesta del copón tío, y por las tardes voy a chupar más teleee, ahora buena vida tío"
Él: "Bah... tampoco te vayas a creer, últimamente la tele está fatal, yo ya no sé qué mirar, no dan nada interesante... casi que apetece más ir a dar una vuelta por ahí... yo siempre lo hago, paseo mucho ahora, le he encontrado el gusto a pasear sólo, me sirve para... en-encontrarme a m-mí mismo...¡eso! ¡encontrarme a mí mismo!"
Ella: "¿Te vas a pasear sólo? ¿Que matao eres, no tío? Bueno, si te gusta es tu vida tío, pasando de la peña, yo prefiero salir con algún colega a tomar algo por ahí, yo sola me agobio mucho tío"
Él: "o-o-oye, que es-esttaba pensando que si te agobias, podríamos... ya que la tele es una mierda y tal, pues que el sábado, ya que no haces nada, total para agobiarte en casa, lo digo por tí ¿eh? y ya que te gusta salir a tomar algo pues podríamos quedar y vernos y tomar algo por ahí... el sábado no hay nada en la tele, ¡nada! ¡absolutamente nada!"
Ella: "Ya veremos tío porque yo tenía pensado irme el sábado al centro a comprar ropa, que siempre quiero ir y al final nunca voy tío, y si lo voy dejando no puede ser tío"
Él: (Perdiendo definitivamente la compostura presa de la emoción) "¡Pues si quieres te acompaño a comprar ropa y luego nos tomamos algo por ahí! ¡Si yo siempre que paseo sólo voy por el centro a encontrarme a mí mismo! ¡te acompaño a comprar ropaaa! vaaa..."
Por lo general la experiencia nos indica que, te pongas como te pongas, estos dos NO van a quedar el sábado por la tarde, ni a comprar ropa, ni a tomar algo, ni a tocar el acordeón. Y además le está bien empleado al chaval, por LERDO.
Pero a pesar de todos los pesares ¡qué bonitas son esas primeras citas con tu amada secreta! Es sorprendente que ella se toma la cita con una naturalidad insultante, para ella es una cita con un amigo más (al que ve casi todos los días en clase) y sin embargo tú apareces con unas enormes ojeras producto de la tremenda noche en vela que acabas de pasar pensando que al día siguiente has quedado con ELLA, la ilusión recorre todos los poros de tu piel, en los pocos momentos en que te quedas medio traspuesto se te aparece la niña en sueños sonriendo y diciéndote "Qué divertido eres, tío, me parto contigo, tío, se te va la flapa, tío molas mazo, yo es que lo flipo tío"... a pesar de que sabes positivamente que no vas a tener los huevos (con perdón) suficientes como para declararte, tampoco para insinuarte, ni para darla un beso furtivo... sabes perfectamente que NO VA A PASAR ABSOLUTAMENTE NADA... pero la simple contemplación de los celestiales hoyuelos de sus mejillas al sonreir, la fugaz inhalación del terso humo que desprende el afortunado cigarro que tiene el privilegio de ocupar sus labios de miel y la envolvente caricia que le regala a tus tímpanos el sonido de la Cocacola al deslizarse fluídamente por su epíglotis (glu, glu, glu..) ... te hacen conocer LA FELICIDAD. Huelga decir que tu puntualidad en esos casos es más que exquisita (de hecho si quedáis a las 5 de la tarde, tú a las 4.15 ya andas pululando por ahí, no vaya a ser que la niña lleve el reloj adelantao), sin embargo ella indefectiblemente sufre un retraso cifrado entre 15 y 40 minutos. Si esto te lo hace un colega tú montas en cólera cual enfurecido caballo de Atila y le echas una bronca al chavalín que se caga por las patas abajo, y ya te puede explicar que ha tardado porque estaba reanimando a su madre que le acababa de dar un patatús que el amigo no se libra de tu ira. En cambio ella llega 40 minutos tarde y te dice con todo su santo morro "Lo siento tío, es que estaba en casa hablando por teléfono con una amiga" y tú sonríes con dulzura y como mucho le espetas algo como "Ja ja, le voy a dar a tu amiga ja ja"... PAÍS DE PUSILÁNIMES.
Tras los saludos y los dos besitos de rigor llega el archifamoso momento de preguntar "¿Dónde vamos?" Como la respuesta de tu amorcito sea algo así como "Pues si me acompañas, yo quería mirar unos zapatos por aquí cerca que..." siento decirte que no tienes nada que hacer, chaval. Por suerte, la opción más socorrida suele ser ir a tomar algo a alguna terracita cercana y disfrutar de una agradable y cómoda conversación. Es curioso como tú, que siempre has destacado en los encuentros con tus amigos por tus interesantes temas de conversación, por tu locuacidad congénita y tu arrolladora simpatía... en cuanto tienes delante a la chica que te gusta te conviertes en una ameba humana, en un perfecto idiota sin conversación alguna. Lo peor es que ella tampoco está ese día muy inspirada y se producen con inusitada frecuencia unos odiosos silencios que te ponen los nervios, ya de por sí alteradillos, a 4.000 por hora. La presión te nubla las ideas y únicamente aciertas a llenar ese vacío diciendo algo como "¿Y esta noche qué dan en la tele?" VIVA Y BRAVO, CHAVAL. SIGUE, SIGUE, QUE LA TIENES EN EL BOTE.
La tensión ambiental va subiendo cual precio de vivienda y, pese a que sigues totalmente loco por sus huesitos, comienzas a tener ganas de volver a casa mientras piensas "Bueno, podría haber sido peor, al fin y al cabo... ¡he quedado con ella!" cuando se te ocurre preguntarle a tu amiga "Bueno ¿y qué harás mañana domingo? ¿En casita viendo la tele?" a lo que ella te responde "Uy no tío, mañana en principio he de quedar con el dependiente de mi videoclub, te lo digo en confianza, está colao por mí tío, y encima está buenísimo, es clavadito a Bisbal, mañana me ha invitado a su casa a ver "el Resplandor", como se van sus padres... me lo dijo el otro día y yo flipaba tío, tiene un culo... mañana me lo como, tío"... La crisis ya es insostenible, tras estas palabras acabas el día derrotado, sin fuerzas para seguir adelante, pensando en que mientras tú estabas haciendo el moñas invitándola a cafetitos, otro más listo la estaba invitando a su casa, durante unos días no podrás parar de llorar y además sentirás un tremendo pellizco en el alma cada vez que escuches los vocablos "Bisbal", "videoclub" y "Resplandor"... Amigos y amigas, sean precavidos y antes de enamorarse, consúltenlo con su abogado de confianza. Salud!
MESCALINO
06/05/2005
E quando arrive a cassa... ¡Reunión de veccinos!!
¿Alguna vez han notado ustedes una inexplicable sensación de claustrofobia que les impulsaba a huir despavoridos abandonando el habitáculo donde se encontraban en aquel instante? ¿Han sido en alguna ocasión víctimas del tedio más soporífero que imaginarse pueda, acabando una larguísima velada con agujetas en las mandíbulas tras tantos inacabables bostezos? ¿En algún momento sintiéronse ustedes agotados física y mentalmente, viéndose obligados a escuchar una tras otra, una serie de frases que menoscababan su moral cual gota malaya, a la par que irritaban sus nervios hasta llegar al más desolador de los desencantos? Si han notado todos esos síntomas, sólo hay dos opciones válidas, o han presenciado ustedes una conferencia de Paco Umbral, o bien viéronse obligados a participar en una reunión de vecinos, como le ha sucedido a un servidor.
Dada mi cada vez más relativa juventud, hasta el día de hoy nunca había tenido el placer de presenciar un evento de esta calaña, y el efecto de "la novedad" hacía que esperara este solemne momento con bastante temor (temor que visto lo visto, resultaba absolutamente justificado), y a la vez con una pequeña brizna de curiosidad. Es por ello que he empezado la tarde con los cinco sentidos activados al cien por cien, lo primero que llama la atención es la inmensa cara de felicidad con la que acuden todos los participantes, llegan todos de sus respectivas oficinas, después de un duro día de trabajo, dejándose la piel como jabatos para mantener a la prole, aguantando jefes impertinentes, sufriendo ciclópeos atascos, incomodidades... tras una jornada tan árdua, ese ciudadano únicamente desea relajarse y compartir unas pocas horas con la mujer que ama, o incluso si me apuran con su esposa. Y al llegar al fin al hogar se encuentran con el anuncio de esa alegre reunión con sus vecinos, e indefectiblemente se les nota en su iluminado rostro esa algarabía, esa ilusión de pensar "¡Qué bonito, al fin todos los vecinos juntos!... qué sensación de hermandad vecinal..." ... Tendrían que haber visto ustedes los caretos que me traían los pobres, les juro que en poquísimas ocasiones en mi vida he tenido ocasión de contemplar esas expresiones de hastío, de pesadez, de inapetencia, en definitiva... DE ASCO.
Y tras los consabidos saludos de cortesía, inicia el administrador su perorata indicando los asuntos a tratar; el hombre no para de sacar temas y temas y cada nuevo punto del orden del día es un golpe bajo a tu estado anímico, y sobre todo al de tu tarjeta de crédito, tarjeta cuyos sollozos estoy escuchando ahora mismo desde aquí, tendrían que ver cuán alicaída se ha quedado la pobre al comprobar la terrible dureza de los meses que le vienen encima tras los nefastos augurios que ha tenido que escuchar; se habla mucho de la cuesta de enero y tal y tal... esto que viene ahora es el Tourmalet, ya se puede ir dopando si no quiere morir en el intento. Lleva tres horas repitiéndome "Papá, papá, tengo miedo" y respondo "y yo pavor, hija, ¡pavor!" Y es que, amigos, uno durante el año está distraído en otros menesteres, vive en la inopia, y piensa que vive en una finca relativamente moderna, sin demasiados menoscabos estructurales, sabe que hace relativamente poco se hicieron obras y cree ingénuamente que todo está en orden... Pero llega la reunión, empiezas a escuchar imprecaciones del administrador y quejas de los vecinos y te das cuenta de que pronto hay que cambiar el ascensor, existen algunas paredes ligeramente abolladitas, amén de alguna grietecilla sin importancia, los interfonos se han quedado más obsoletos que el último single de Massiel, y encima el edificio tiene más humedades que las bragas de Yola Berrocal. ¿Alguien da más?
Y sobre todo las pequeñas goteras sin importancia vienen de los áticos, curiosamente yo también vivo en un ático pero de momento los problemas han afectado a los otros dos pisos, pero no al mío. Aunque ya me han comentado que en cualquier momento el agua puede hacer acto de presencia sorpresiva en mi hogar ya que según he oído "LOS ÁTICOS SON MUY PROBLEMÁTICOS", frase que me ha sonado como a título de disco de Siniestro Total, ya estoy oyendo en la radio al locutor de los 40: "Y escuchamos a los Siniestro que vuelven con más fuerza que nunca con el primer single de su nuevo álbum "Los áticos son muy problemáticos" así que ya sabes, ves al loro con los áticos chavaaal..." Ya saben ustedes cómo son en la radio.
Pero, desvaríos aparte, otra característica de estas reuniones es la incomodidad inherente a todas ellas, se celebran en la entrada del edificio, donde únicamente hay un paupérrimo sofá acompañado de unas enhiestas macetitas... así pues, casi todos hemos aguantado las ¡dos horas y media!!! que ha durado el encuentro de pie, como unos campeones. Eso hay que corregirlo, ya una reunión de este calibre es demasiado pesada como para hacerlo aún más desagradable. Es por ello que, cuando tenga el inmenso placer de ser presidente de la escalera, (no hay prisa, nunca me ha cegado el poder) pienso incluir como punto fundamental de mi programa de gobierno, la celebración inexcusable de las reuniones de vecinos en el comedor de mi piso, haciendo gala de la hospitalidad que me caracteriza, con todos cómodamente sentaditos y degustando un aromático Rioja y unas copitas de Chivas... Me estoy imaginando la escena "Oyye el asss-cen-ssor habrría que ir remodelán... ¡hics!... dolo..." -"Sí hombrre sí, firma que por mis cojones tenemos uno nuevo bañana...y no vamos a andar ahorra con hostias... ¡eh! ¡Tch! vecino, que sabes que yo por vossodros... hasda la muerte, os quiero... ¡hics!".
En fin amigos, les doy un consejo gratuito, cuando tengan reunión vecinal, váyanse al fútbol, al cine, al teatro... INCLUSO A LA PLAYA, FÍJENSE LO QUE LES DIGO!!
MESCALINO
03/05/2005
La primavera la sangre altera (no lo saben ustedes bien)
Ignoro si ustedes estarán ya al corriente en el momento en que lean estas líneas, o si por el contrario las múltiples ocupaciones que ostentan todos ustedes les habrán impedido apercibirse de la buena nueva, pero el caso es que desde hace unos cuantos días ya estamos en primavera. Dicha estación comenzó oficialmente el 21 de marzo, pero era una primavera light, como de mentirijillas, la primavera auténtica comienza cuando el sol nos invade con su envolvente presencia, cuando el calor protagoniza sus primeras apariciones, cuando las alergias acuden puntuales a su cita anual, cuando las mujeres empiezan a estrenar sus nuevos modelitos veraniegos, cuando los pajaritos cantan y las nubes se levantan (ahora las llaman "nubes").
Lo cierto es que, bromas procaces aparte, tras un invierno especialmente crudo como el que acabamos de vivir en este país de nuestras entretelas, ya nos apetecía un poco de buen tiempo y de veranito. Ya iba siendo hora de poder dejar la cazadora en casita y de dejarla reposar hasta el lejano noviembre, aunque esos meses de excedencia que le otorgamos a tan singular prenda también tienen algunos ligeros inconvenientes, al menos para un servidor. Estos pequeños problemillas serían: 1) Tras largos meses de efectivo autoengaño y de relativa ocultación, mi nunca bien ponderada lorza reaparece a la luz pública mostrándose orgullosa en todo su esplendor, pese a mis vanos intentos de disimular esos ligerísimos kilitos de más, engendrados laboriosamente durante los fríos invernales. 2) Tras el abandono voluntario de mi siempre servicial cazadora de cuero y sus bolsillos internos... ¿dónde narices llevo el móvil? Recuerden que llevar el móvil en el bolsillo de la camisa es peligroso, el cardiólogo me advierte de que las radiaciones al recibir una llamada pueden ser peligrosas para mi corazón (ya de por sí maltrecho tras recibir tantas heridas por parte de las mujeres más hermosas del país, que siempre me han asestado pinchazos con el puñal de su indiferencia) y por otro lado, recuerden que llevar el móvil en el bolsillo del pantalón es peligroso, el urólogo me advierte de que las radiaciones al recibir una llamada pueden ser peligrosas para el buen nombre de mi miembro viril. Así pues, díganme, apreciados lectores ¿DÓNDE NOS METEMOS EL P... MÓVIL?? Al final los hombres no tendremos más remedio que recuperar aquellas bolsitas veraniegas conocidas con el simpático nombre de "mariconeras" para poder llevar todos los utensilios inherentes a la vida moderna con una cierta solvencia, aunque sea a costa de sacrificar gran parte de nuestra buena presencia e incluso toda nuestra dignidad.
La primavera es considerada desde tiempos inmemoriales como la estación romántica por antonomasia, gran parte de la sociedad se enamora en esta época. Sim embargo, conviene recordar que el romanticismo más emotivo y la cursilería más infame están separados por una débil y borrosa frontera extremadamente fácil de traspasar si no guardamos la debida precaución. Una buena prueba de ello es el gran número de refranes que esta estación ha proporcionado a nuestro acervo cultural. Recuerden que "En abril, aguas mil", refrán que se ha revelado como fiable al cien por cien durante este mes pasado, que ha sido más seco que una rueda de prensa de Raúl. O ese otro dicho que nos repiten con insistencia nuestros mayores, que reza "Hasta el 40 de mayo no te quites el sayo", expresión que siempre me ha producido una cierta rabia, ya que a estas alturas del año uno ya tiene unas enormes ganas de quitarse absolutamente todo. Pero sin duda alguna el refrán que se ha hecho acreedor por méritos propios a la Medalla de Oro de la cursilería primaveral es... "Marzo ventoso y Abril lluvioso dejan a Mayo florido y hermoso"... ¡AAAAARRRRGGGGHHHH! Ignoro si a ustedes les ocurre lo que a mí, pero tras escuchar semejante horterada en mi cerebro se desencadenan una serie de extraños procesos y me sale una inquietante vena psico-killer de impredecibles consecuencias. Desconozco quién fue el autor original de la frasecita, aunque supongo que en aras de su propia reputación, ese mequetrefe jamás dará la cara. Existen algunos indicios que hablan de Leonardo Dantés o Pablo Sebastian como posibles autores, seguiremos investigando con el fin de poner al culpable en manos de la justicia.
Pero sin duda el efecto más inmediato y llamativo de la primavera lo podrán comprobar todos ustedes simplemente con darse una vueltecita por el centro de su ciudad una tarde cualquiera. Ustedes sabrán perdonarme pero los hombres somos débiles por pura genética, nos han parido así y nos derretimos ante la belleza femenina. Es una reacción totalmente natural y normal, si piensan ustedes que soy un salido... les felicito por su innegable perspicacia. Y como ustedes comprenderán, dadas tales premisas, nos resulta absolutamente imposible mantener la concentración ante la ciclópea invasión de ombliguitos, hombros descubiertos, generosos escotes, modelitos ajustados y tanguitas que asolan nuestras ciudades en esta época del año. Ya es inútil intentar entablar una conversación coherente con un colega en nuestras calles ya que inevitablemente la charla se ve trufada de constantes excalamaciones y sonidos onomatopeicos al paso de los más apetitosos bomboncitos; intentas hablar de fútbol tranquilamente y la charla es algo así como:
"¿Y qué? parece que el Barça lo tiene cerc... uaaala, mírala..."
"Hombre el Madrid ahora está bien y si sig... joooodeeeer..."
"Sí, sí está bien, sí, el Ma-madrid digo, y además el Barça tiene 3 partidos fuer.. uuuooo"
"yo creo que el goal average puede ser decis... Diossss"
"Y también para meterse en la UEFA va a haber emoc... ole ole..."
Ya saben ustedes que el fútbol levanta pasiones. ¡Feliz primavera amigos y amigas! ¡Salud!
MESCALINO
28/02/2005
Una tarde en el baño
Contrariamente a lo que parece indicar el título que acaban de leer, que parece sacado de un ciclo de los Hermanos Marx, el relato que viene a continuación, en su momento no tuvo ni puta gracia para su principal protagonista (un servidor de ustedes) hoy el velero de mis recuerdos toma rumbo hacia aguas turbulentas donde las haya. Y es que mi perenne inmadurez, mi congénita desorientación vital y mi amplia amalgama de neuras difícilmente pueden ser entendidas a los ojos de un espectador neutral sin hacer referencia a algún acontecimiento traumático en mi adolescencia, a algún hecho remoto que inesperada y sorpresivamente se integrase para siempre en mi bagaje existencial grabando a fuego su indeleble huella en mi memoria para siempre jamás. Pues bien, seguidamente paso a hacerles partícipes de una de esas batallitas de abuelo precoz.
El día de autos fue una primaveral jornada, allá por el año 97. Por alguno de esos clásicos avatares de la vida que ahora no recuerdo, en esa concreta fecha en mi casa únicamente habitábamos 2 primos míos y quien suscribe. El sol del mediodía brillaba en todo su esplendor y los 3 mozalbetes moradores del hogar nos disponíamos felices a emprender camino hacia nuestras respectivas universidades, sin embargo, como aún disponíamos de tiempo suficiente, antes de partir hacia el templo del saber, estimé más urgente visitar el templo del cagar. En consecuencia, adentróse quien les habla en el cuarto de baño mientras mis primos abandonaban el domo para entregarse a sus respectivos quehaceres estudiantiles.
Así pues, quedámonos dentro del piso únicamente yo y mi circunstancia, paladeando con deleite cada uno de los escasos segundos de esa placidez, esa serenidad y esa calma chicha que sólo nos ofrece la soledad. Mas, una vez completado con éxito el escatológico trámite de satisfacer mis necesidades más perentorias, procedí a abandonar con prontitud el lavabo en busca de horizontes más halagüeños, cuando comprobé, no sin estupefacción que, por hache o por be... ¡oh, fatalidad! el pomo de la puerta (de natural siempre tan dócil y displicente) se resistía reiteradamente a realizar su función principal, impidiéndome, por ende, abandonar tan minúsculo habitáculo. Tras presenciar tamaño acto de insurrección pomopuertil, mi rostro dibujó esa clásica sonrisa tensa y cínica tan propia de candidato a la presidencia del gobierno sorprendido por su rival en las urnas con papeles oficiales que demuestran su corrupción en pleno debate preelectoral. Ya saben, esa expresión de "Por favor, jaja, ¡no irán a creerle! ¡Qué tontería!". Pues mi cara dejaba leer "Por favor, jaja, ¿no querrá decir esto que voy a pasarme todo el puto día aquí encerrao? jaja ¡qué t-t-t-to-tontee-r-íí-a...". Evidentemente, creo totalmente innecesario decirles que esos negros augurios no se cumplieron (uno no se ahoga en un vaso de agua, amigos), no me quedé encerrado todo el día, tan sólo fueron cinco horas y media. Para ser exactos, desde las 4 de la tarde hasta las 9.30 de la noche.
A todo esto, estimados lectores, deben ustedes conocer el dato de que el lavabo en cuestión que tuvo a bien privarme de mi libertad deambulatoria era realmente diminuto, por no disponer, no disponía ni de bañera, con lo cual no pude al menos aprovechar y regalarme a modo de indemnización un relajante baño caliente. Sólo había un retrete y un ínfimo lavabín para enjuagarse las manos. Otra característica definitoria del susodicho enclave es que era el habitáculo con una mayor "renta per cápita" de espejos que uno pueda encontrar en toda la Unión Europea. A día de hoy aún me pregunto cómo es posible poner tantos espejos en tan poco espacio, había un espejo incrustado ¡en la misma puerta! situado ahí al objeto de recordar a sus habitantes la pequeñez y la imperfección inherente a la condición humana. Disculpen los lectores más aprensivos la ordinariez y el que sea tan diáfanamente explícito, pero no conozco una mayor cura de humildad que el contemplarte a tí mismo, cara a cara, mientras estás cagando, pantalones abajo, en ocasiones luchando denodadamente, con la ley de la gravedad como tu único aliado, y contemplando, sin máscaras ni eufemismos, esa indefinible cara de gilipollas irredento, mirándote con esa expresión como diciendote a tí mismo "Bueno, mira, aquí andamos, ya ves, cagando" que se nos queda a todos ante tan humillante coyuntura.
Como les iba diciendo, tras una media hora de árduos esfuerzos, intentando forzar el pomo con todas tus reservas físicas para que abriera, llega ese singular instante en que decides que no hay solución posible, no hay cámara oculta por ningún sitio y has de asumir tu derrota con naturalidad. Intenté por una ventanilla pegar cuatro gritos esperando ilusoriamente que alguno de mis adorables vecinos tuviera a bien intentar rescatarme pero a la vista de los resultados... debían estar todos muy ocupados jugando al mus. Ante tal horizonte, uno decide calmarse, tomarse las cosas con racionalidad y explotar al máximo los pocos recursos de diversión que te ofrece un lugar como ése... No era un panorama muy alentador, la verdad sea dicha... no había móviles, no había ninguna radio, por no entrar, no había entrado ni un librito, ¡ni el diario del día, oigan!. Espero que me comprendan cuando les confiese que ante tal disyuntiva, un chico en lozana juventud, encerrado en una especie de zulo minúsculo con la única compañía de un vater y un lavabo... sólo tiene una opción de entretenimiento mínimamente válida... hombre, también está la posibilidad de meditar y reflexionar sobre el sentido de la vida y el rumbo que necesitaba mi existencia, pero comprendan que cinco horas y media meditando... pueden agotar irremisiblemente incluso al mismísimo Dalai Lama, con lo que espero que todos ustedes no se escandalicen en demasía si les confieso que me entretuve como hubieran hecho muchos de ust... Vale, ustedes ganan. Me hice cinco. Una por hora, así con la calma... Lo siento, les juro que no entraba en mis planes para aquella tarde, pero el aburrimiento me obligó.
No quisiera extenderme en este capítulo, pero no me resisto a resaltar el tremendo "shock", que puede causar en una persona de bien la estrambótica escena de estar entregándote a los encantos del onanismo en un estrechísimo cuchitril infestado de espejos por todos lados, mirara a donde mirara, solamente veía Mescalinos ahí dale que te pego, con respiración entrecortada y esa estremecedora mueca con los ojos salidos de órbita a punto de saltar hacia el espejo a propulsión... digno de los "thrillers" más terroríficos... de hecho entre el agobio de tantas horas, el encierro y las alucinaciones, casi daban ganas de retar a tus "otros yos" en plan "a ver quién acaba antes", todos mis esfuerzos fueron baldíos, siempre empatábamos los cuatro. Creo que ha sido sin duda lo más parecido a una orgía que he experimentado de momento en mi monacal tránsito por este mundo. De hecho si este testimonio cae algún día en manos de Pedro Almodóvar estoy seguro de que le servirá de inspiración para su próximo éxito en taquilla, ya me estoy viendo ahí el título: "Encierro cruel: El ataque de los clones"
Otra opción de pasatiempo que quedaba era la de cantar; recuerdo que ante mis histriónicos berridos reclamando la solidaridad vecinal y la nula respuesta que obtuvieron, decidí seguir ese conocido aforismo que reza "cuando todo está perdido, siempre queda molestar" y presa de la ansiedad y de la claustrofobia, torturé a todo mi querido vecindario con una gran antología de versiones del pop-rock nacional más en boga en aquellas fechas. Desde clásicos de Loquillo hasta rumbas de Sabina, pasando por tangos de Calamaro, todos pasaron en aquella infausta tarde por el particular tamiz de mi sensibilidad artística. De hecho desde tan memorable jornada siempre consideré que la música nacional está en deuda conmigo tras esa apología reivindicativa del arte patrio. Pero para bien o para mal, todo en esta vida se acaba, y a eso de las nueve y media mi primo regresó de su clase quedándose abrumado por los histéricos alaridos provenientes del baño, eran tranquilas y sosegadas imprecaciones más o menos como "¡SÁCAME DE AQUÍ DE UNA PUTA VEZ, ÁBREME, POR LO QUE MÁS QUIERAS, ABRE, POR DIOS, ABREEEEE!!!!"
La verdad es que los gritos resultaban ciertamente atronadores, mas doy fe de que quedaron inmediatamente solapados por las estridentes carcajadas de mi primo al enterarse de la aventura. No crean que a partir de aquí todo fue miel sobre hojuelas, no. Hubo unos diez minutitos de propina para encontrar la puta palanquita, y cuando por fin el horizonte abrióse ante mi ser, el impacto que me produjo esa sensación de infinita libertad, de aumento espectacular del campo de acción y ese incremento de amplitud de miras sólo fue superado por el impacto que le produjo a mi primo comprobar la tremenda humanidad que desprendía el diminuto recinto, ese sensitivo mosaico de fragancias tan tremendamente naturales... sólo le faltó salir corriendo hacia cualquier parte, sin rumbo ni dirección alguna, únicamente huir ¡HUIR! ¡HUIR!!
Tras una experiencia como ésta, huelga decir que me he convertido en un ser no apto para la cautividad ni los espacios cerrados, tras este trauma mi lema vital se resume en ¿ENCIERROS? ¡NI EN LOS SANFERMINES!!!
MESCALINO
22/02/2005
Los primeros amores (CAPÍTULO II)
En mi último post comenté las curiosidades y visicitudes que rodean a los primeros amores de todo ser humano que se precie, sin embargo, meditando sobre el asunto he llegado a la conclusión de que el amor es un tema que puede abordarse desde muchos y muy variados puntos de vista, es por ello que hoy les ofrecemos la segunda parte de tan agridulce reflexión.
Como muchos de ustedes saben, el amor es un sentimiento entrañable, ennoblecedor, hermoso, digno de elogio, admirable... y más peligroso que un apagón en el Arny. Es una sensación preciosa e irritante a partes iguales, y lo más curioso es que necesitas expresarlo a la persona amada, pero sin embargo no te atreves! Llevas en tu interior una preciosa declaración de amor reconcomiéndote las entrañas pidiéndote a gritos que la permitas salir al exterior, pero cuando su destinataria se presenta a tu lado, con los oídos dispuestos a escuchar toda tu antología de lisonjas... te vence la presión, te apocas, te acobardas y te vienes abajo cual selección española en cuartos de final del Mundial. Es típica en institutos y universidades la escena de pillar por banda a tu codiciada presa en el intermedio entre clase y clase y, en un efímero e irracional ataque de valentía, espetarle un prometedor y misterioso "Merche, a la salida espérame que quiero hablar contigo, es importante"... craso error, amigo. A estas alturas del partido la damisela en cuestión ya sabe perfectamente por dónde vas y tiene TODA UNA HORA de clase para entre apunte y apunte, ir meditando la escapatoria que va a utilizar cuando tú empieces a soltar la retahíla de frases preciosas. Durante esa apasionante hora de literatura española, historia del arte o derecho romano, sería impagable poder conectar un micrófono en los pupitres de los dos contendientes en litigio, los dos comentarían la jugada con su compañero/a más o menos así:
Él:
"Puffff.... joer tío, la he cagao, la he cagao pero bien, soy gilipollas tío, soy imbécil, me estoy rayando que no veas, le he dicho a la Merche que quiero hablar con ella después... pufff... bufff. no hay huevos tío... ¿qué le tengo que decir? ¿que me mola? no hay huevos, nooo, la he cagao pero bien, pero bien, bufff... he de echarle cojones, soy un hombre, hostia, claro que sí, lo he de hacer por mis huevos, se lo diré ¡Sí! ¡Se lo diré!..."
Ella:
"Tía, tía, tíaaa, no veas que fuerte, tía, tía ¡Pa flipar! ¡AAAAHHHH!!!! Me va a pedir pa salir, tía, seguro, seguro, lo sé tía lo sé, se lo he visto en la cara ¿y yo que hago ahora tía? A ver, no está mal ¿vale? pero es que pa salir tía... no sé... o sea, yo con él guay, ¿no? nos llevamos tope de bien, es un cielo, es una pasada de tío, pero es que tía, salir juntos... qué fuerte tía, no lo esperaba, qué capullo tía..."
Al acabar la clase los dos tortolitos hacen ver que no se acuerdan de la cita que tienen pendiente desde hace una hora y salen de la clase sin ni siquiera mirarse pero CASUALMENTE se encuentran en las escaleras y ella le dice a él "Ah! tío, ¿qué era aquello que me tenías que contar?" y él dice "Ah, ¿y-y-y-yo? Pu-pu-puesss aho-ora mismo, no lo recuerdo... ah, sí! que si me puedes dejar un billete de metro que tengo el ticket agotao!" Huelga decir que Merche deja a nuestro amigo con la palabra en la boca, se marcha con una cara de indignación e indiferencia a partes iguales, y por si fuera poco, la muy inhumana, no le deja el billete de metro. El afectado se va a casa con un sofocón interno de tres pares, maldiciendo su timidez y prometiéndose que de mañana no pasa, (promesa que se realizará diariamente hasta que termine el curso). Cuando llega a casa se tumba en la cama con los ojos abiertos, mirando a un punto fijo del techo de su habitación y cuando consigue levantarse perpetra joyas líricas como: (la última del blog, lo prometo, estimados lectores)
"Maldita timidez, maldita daga
que hieres a mi corazón tan bueno,
igual que la indecencia hiere a Fraga,
igual que Rockefeller al Moreno.
Quiero decirte que me has enamorado
pero después yo nunca te lo digo,
y no había vuelto a estar yo tan rayado
desde que me enteré de lo de Figo.
Mi corazón sería un mar en calma
si navegara el buque de mi alma
con firme valentía por bandera.
Y en cambio mi cabeza está que arde,
y es que yo soy, aparte de un cobarde,
un fistro pecador de la pradera".
Pero dejando al margen ya la historia de nuestros tortolitos, hay que decir que a veces uno se declara a alguien y ese alguien no da una respuesta muy firme, es el típico caso de cuando estás terriblemente colado por una bella dama, tras ímprobos esfuerzos te decides a declararte y ella te responde algo así como "Me siento muy halagada por todo lo que me estás diciendo, eres un tío genial, tienes muchísimas cualidades, pero... (Nota del autor: en estos casos, cuando escuches la palabra "pero" ya la has cagao)... yo ahora acabo de salir de una relación y no estoy preparada para iniciar otra, estoy confusa y necesito espacio para mí, tiempo para pensar, me siento fenomenal contigo y me encanta que salgamos juntos, pero creo que nos lo tenemos que tomar con calma y de momento salir como amigos, más adelante puede que podamos ser algo más, pero ahora no puedo comprometerme..." Estoy seguro de que a la mayoría de ustedes algo como esto les suena de alguna vez ¿no?
Esa respuesta se construye así porque es demasiado cruel que te contesten "Me atraes menos que el hermano feo de Alf" pero la experiencia nos indica que no es la mejor respuesta que pueden darte, amigo. Sin embargo, cuando estamos en ese patético estado de aturdimiento amoroso y enchochamiento masivo... ¡nos agarramos a un clavo ardiendo! Indefectiblemente interpretamos ese "De momento como amigos, luego ya veremos" como "Hoy no ha caído, pero si me lo curro ésta va a caer". ¡Nos negamos a resignarnos! De hecho estoy convencido de que si la respuesta del bomboncito en cuestión fuese "Saldré contigo el día en que las ranas críen pelo" nos pasaríamos todos unos dos meses abriendo cada día el diario por la sección de ciencia. Como siempre, los hombres tendemos a pensar más con la cabeza de abajo que con la de arriba. El caso es que esa respuesta de "de momento amigos, más adelante no sé" es a todas luces excesivamente ambígüa, ya que a partir de entonces se abre una especie de etapa diferente en la relación; ya no somos únicamente amigos, tampoco somos pareja ni mucho menos, tampoco estamos enrollados, simplemente estamos "en período de pruebas". Queridos lectores; desde aquí les brindamos un consejo gratis: Contrariamente a las relaciones laborales, en los temas de pareja y amorosos sólo tienen validez los contratos indefinidos, no sometan nunca a sus sentimientos a un contrato temporal ni mucho menos a un período de prueba, a menos que la otra parte garantice expresamente un jugoso contrato de prácticas.
Tras la respuesta mencionada, nos esperan unos mesecitos "acumulando méritos para ascender de categoría". Y existe una amplia amalgama de pruebas a las que puedes ser sometido, lo curioso es que ella te ve únicamente como un amigo y da la sensación de que a los dos días ya ni se acuerda de tus llantos de cordero degollado y tu cara de besugo al horno pidiendo a gritos amor. Pero tú tienes la sensación de estar en una eterna Gymcama en la que todo cuenta, todo suma puntos. Te muestras insoportablemente solícito, intentando mostrar nuestra innata amabilidad exquisita y únicamente conseguimos poner de los nervios a la chica, ahíta de tanta sonrisa forzada y de tamaña sobredosis de azúcar. Intentas conquistarla con detalles, con regalitos... no se engañen, estimados lectores, no caigan en esa trampa, no concedan credibilidad a ese burdo rumor que propagan lenguas maledicentes y tengan meridianamente claro que el amor de una mujer no puede comprarse simplemente con dinero. El amor de una mujer puede comprarse con MUCHÍSIMO dinero. De todas formas, esta etapa no suele durar demasiado, a los pocos días la amada por fin recapacita, aclara felizmente sus ideas y descubre que estaba equivocada, que ese leve cosquilleo en el estómago que lleva sintiendo desde hace unos días era cierto, que esa gran amistad que mantiene desde hace tantos años se ha convertido al fin, en amor y que ya está totalmente preparada para iniciar una relación, en ese momento no tardará en decirte que lleva unos días saliendo con uno de sus mejores amigos del barrio.
En resumidas cuentas amigos, estas cosas hay que tomarlas con paciencia, supongo que ya llegará tarde o temprano el hombre o la mujer de sus vidas. Y cuando se presente el amor, agárrenlo bien fuerte, no tengan miedo al compromiso, a fin de cuentas el matrimonio no es más que un sencillo y completo curso de iniciación en matemáticas básicas, ya que incluye una suma de obligaciones, una resta de libertades, una multiplicación de preocupaciones y una división de bienes.
MESCALINO
16/02/2005
Los primeros amores
Desconozco si a ustedes les ocurre lo mismo que a mí, pero esta semana de San Valentín se nota un olor especial en el ambiente, cuando uno pasea por esta ciudad, se inhala algo diferente, en según que momentos el amor te embriaga y te sientes como obnubilado por una nube blanca que te envuelve en su manto, (sobre todo se nota conforme te vas acercando al Carmelo). Sea únicamente una percepción mía o sea un hecho objetivo y comprobable, lo cierto es que este país vive una semana especialmente romántica y me han entrado ganas de reflexionar sobre los primeros amores, los más puros, los de la adolescencia. ¿Quién no lanzó las primeras miradas furtivas hacia esa compañera de clase que te volvía loco? ¡QUÉ RECUERDOS! ¿Quién no pasó noches soñando sin dormir, viviendo sin vivir, pensando solamente en ella? ¡QUÉ RECUERDOS! ¿Quién no volvióse loco de celos al comprobar que su amada secreta sólo se dignaba a pedirle folios o bolis de sobra al macarrilla de la clase? ¡QUÉ RECUERDOS! y sobre todo ¿Quién no llegó en ningún momento a saborear los labios de miel de esa preciosidad que iluminaba sus jornadas escolares? emmm... ¡QUÉ PUTA MIERDA DE VIDA!!!
Existen pocas cosas tan bonitas en esta vida como la adolescencia, con sus primeras erecciones, sus primeros cigarros, sus primeras cervecitas, sus granos, su Clearasil, sus segundas erecciones, sus dudas existenciales, sus repentinos cambios de voz, sus terceras erecciones, sus primeros afeitados, sus cuart... en fin! Pero centrándonos en el tema, ¡qué bonita era esa sensación de enamoramiento! y sobre todo, se me hace especialmente conmovedor el recuerdo de ese sentimiento tan inmensamente bonito que albergaban nuestros corazones a esa tierna edad. Entonces el amor era AMOR, sin obligaciones, sin hipotecas, sin lastres, sin compromisos... Qué bonita es esa sensación de esperar una llamada de la persona amada, que te ha dicho que te llamará sin falta para pasarte un libro de un autor que ahora ya no importa (ese día tampoco importaba)... qué bonita es esa santa inocencia... ni por un momento se te pasaba por la cabeza el dato de que había una pequeña y remota posibilidad de que la chica, por hache o por be... no te llamara!. Tú te pasabas toda la tarde dando vueltas alrededor del teléfono, (no vaya a ser que me pille a 4 metros y no lo oiga), ella te había dicho que te llamaría a las cuatro, y ahí estabas tú, esperando la llamada con una fe inquebrantable (ríanse ustedes de las Hermanas Clarisas)... y nos dieron las cuatro y las cinco, las siete y las ocho y las nueve y las diez... y junto al puto teléfono me iluminó la lunaaa...
Huelga decirles que por la cabeza se te pasaba "¿y si llamo yo? Eso es que está esperando que la llame yo, claaro, me está poniendo a prueba" (Sí, chaval, sí... un gilipollas a prueba de bomba, eso es lo que eres). Pero no llamabas! porque enseguida pensabas "Si la llamo la voy a agobiar, y no va a querer saber nada más de mí"... (Así me gusta chaval, la autoestima a tope, que tú vales tío)... Lo cierto es que a eso de las dos de la madrugada empezabas a pensar que quizás ya no te llamaba, y te pasabas la puta noche sin dormir pensando "Me tenía que llamar, ¿qué le habrá podido pasar? Mira que si le ha pasado algo y está en el hospital... y yo sin llamarla ¿pero qué clase de amigo suyo soy?? Algo muy gordo le ha tenido que pasar, ¡me dijo que me llamaría! Fijo que se le ha estropeado el teléfono de casa..." Al día siguiente llegabas a clase, le preguntabas a la niña que porqué no te llamó a las cuatro y te decía "Ah, no me acordé, estuve toda la tarde aburrida en casa hasta que me llamó un amigo y me fuí al cine con él ¿cómo no me llamaste?".... SÍ AMIGOS, ESTO ME PASÓ.
Otro efecto cuando menos curioso del amor en la pubertad es esa vena lírica tremendamente cursi que nos sale a todos, algún día algún avispado editor tendría que editar una recopilación llamada "Rimas y Cantares de un pertinaz pajillero", un ejemplo de tamañas halajas sería algo así como:
"Se lo pregunto al cielo y no me escucha
se lo pregunto al mar y no contesta,
pienso en tí en la cocina y en la ducha
días laborables y días que son fiesta.
Te busco en la aureola de la luna,
te encuentro hasta en los pelos de mi sopa,
aunque nunca he tenido la fortuna
de que me dejes quitarte la ropa.
Porque eres el ombligo de mi mundo,
y cuando tú naufragas yo me hundo
en ciénagas de la melancolía
Cuando me matas yo me siento vivo,
y no tengo ningún otro objetivo
que el de comerte a besos, vida mía".
Lo mejor del caso es que estos sueños nunca se llegaban a hacer realidad, (no como los de ahora, dónde va a parar?) y el sentimiento que sentías por esa persona casi casi estaba desprovisto de todo contenido sexual, nuestra generación ha sido en parte víctima de una educación con algunos tics carcas y cuando contábamos con 15 o 16 añitos, el llegar simplemente a besar a una chica en la boca era considerado como una heroicidad (no como ahora ,dónde va a parar) y ya el llegar a acostarse con la chica que te volvía loco era una hazaña utópica totalmente vedada a pringadillos como tú (exactamente como ahora). Así pues, los estímulos sexuales, pese a ser enormemente pronunciados en aquella época, eran autocensurados en algunos casos. Pero amigos, cuando se vive en una irrealidad, cuando construyes tus ilusiones en un mundo ficticio, tarde o temprano estás condenado a darte de bruces con tus evidentes limitaciones y con la cruda verdad (y si no que se lo digan a David Bustamante).
Todo exalumno de instituto o colegio mixto conoce una regla básica: A la salida de clase, indefectiblemente llegan LOS NOVIOS DE LAS ALUMNAS, curiosamente siempre me llamó la atención que nunca venía ninguna novia a buscar a ningún alumno, siempre era al revés, y entre esos rapaces... llega (ay!) EL NOVIO DE ELLA ¡SÍ! ¡DE ELLA!!. Los novios de las alumnas tienen 3 rasgos fundamentales: A) Son unos 3 años mayores que ellas (y en consecuencia, 3 años mayores que tú) B) Se presentan en un cochazo imponente o en una pedazo de moto (contrariamente a lo que digan por ahí, no se engañen, el tamaño SÍ importa... el de la moto, claro) y C) Una cara de mala leche propia de un cruce entre Fernando Fernán Gómez y Sadam Hussein. Con estos requisitos no puedes competir, pequeño pipiolo.
Y el día en que la ves hablando con el chico de la moto que ha aparcado ahí... intentas hacer ver que estás a lo tuyo, que pasas de ellos... pero no les quitas los ojos de encima, intentas no perder la fe, mientras te repites mentalmente para tus adentros "es su hermano es su hermano es su hermano es su hermano es su hermano..." hasta que dolorosamente compruebas que se besan con fruición, el alma se te rompe mientras sigues con la mirada el balanceo de sus lenguas ir y venir con acompasado furor. Te niegas a bajar al mundo de los mortales y te repites para tus adentros "hay hermanos muy cariñosos hay hermanos muy cariñosos hay hermanos muy cariñosos..." Pero ya no hay vuelta atrás, amigo, has perdido. Vuelves a tu casa pensando en si te vas a tirar por la ventana o si te vas a pegar un tiro, el hambre, que ya era escasa en los últimos tiempos ahora ya es inexistente y conoces que hay desgracias en este mundo INCLUSO MÁS TERRIBLES que la última derrota del Barça. Durante unos días estás irascible, no hablas con nadie, te encierras en tu habitación, armas la marimorena por la más nímia estupidez, lloras por cualquier chorrada... parece como si esa mala pécora, no contenta con pasar de tí como de la mierda, haya decidido traspasarte su menstruación. Durante días cambia tu talante, tu visión del mundo... y eso se refleja en actitudes, en gestos, en palabras... y como no, vuelve el poeta...
"Más amarguras, más hiel, más turbaciones
más rutina cruel, más de lo mismo
más noches aliviando calentones
pelándomela (no sin virtuosismo).
Despreciaste mi amor enamorado,
heriste a mi alma cristalina,
mas creo que te has equivocado
pero vamos... ¡como de aquí a China!
Pues ya cuando tú entras, yo no entro
ya no me desconcentras el concentro,
ya no me desenfocas el enfoque.
Mañana voy a hincharme de cerveza
y tú te esfumarás de mi cabeza
como por arte de "birli-birloque".
Apreciados lectores: como pueden ver, enamorarse es una mierda, no intenten hacerlo en sus casas.
MESCALINO
09/12/2004
Y al fin... el amor
Queridos lectores y sin embargo amigos que frecuentan tenazmente este weblog; hoy no quiero soliviantar su dulce tranquilidad con ninguna feroz arenga sobre la programación televisiva o sobre cualquier otro aspecto friki de la sociedad. Simplemente, deseo hacerles partícipes de mi inmensa alegría al haber encontrado por fin a la mujer de mi vida, a mi alma gemela, a mi proveedora de felicidad, a mi media naranja. No es habitualmente de mi agrado revelar aspectos íntimos de mi anodina vida en esta tribuna, pero mi chica merece con creces protagonizar esta excepción que tiene la regla.
Bueno amigos, mi quesito querido se llama Vivienne Ross, tiene 21 añitos, mide 1.60 y es sagitario, uno de los aspectos que más obnubilado me tienen en estos primeros días de relación es que es una chica muy activa, lo que la hace enormemente interesante, trabaja, va al gimnasio, va de compras con sus amigas... no para. En 4 días le ha añadido a mi existencia toda la sal que le faltaba desde hacía años bisiestos. Aunque como nadie es perfecto, he de reconocer que mi niña tiene algún pequeño defectillo que sólo encontrarán relevante los lectores más quisquillosos; a saber: Es ligeramente desordenada, es un poco fría y además es VIRTUAL.
La empresa Artificial Life acaba de lanzar una novia virtual para móviles de última generación, algo así como una versión humana del popular Tamagotchi (del cual hablaremos otro día como sin duda se merece), pero para el móvil y con cuerpo de exhuberante jovencita. Cualquier hombre falto de cariño que esté interesado en hacer feliz a esta chica 3D puede intentarlo desde un menú en la pantalla del móvil y mandándole SMS o MMS. Que consiga conquistarla, sin embargo, ya no depende de su inteligencia o de su buen corazón, sino únicamente DE SU DINERO, (de su dinero REAL!, REAL!!) ya que la chica virtual estará más contenta cuanto más regalos y atenciones reciba. En este punto hemos de felicitar encarecidamente a Artificial Life por su riguroso realismo a la hora de convertir a mi querida Vivienne en una chica "de su tiempo". Si a ustedes les pica la curiosidad por conocer a mi chica pueden verla en www.v-girl.com (¡entren sin miedo!) donde ella les recibirá con las siguientes palabras: "No soy sólo una cara bonita. Soy más que un robot 3D parlante. Actúo como una chica real, e incluso puedo mandarte besos." Amigos, como ya estarán ustedes deduciendo, el apocalipsis final no puede estar demasiado lejos.
Un portavoz de Artificial Life explica (real como su teclado) que "Colmando a tu novia virtual con regalos podrás construir una relación cada vez más profunda, en la cual ella te presentará a sus amigos (HORROR!!!!) y te contará detalles de su vida personal (HORROR!!! HORROR!!!!!). Si la desatiendes, te tratará fríamente y acabará por no hablarte". De hecho ahora mismo, tengo aquí a la niña explicándome cómo quiere que sea el bolso que le tengo que comprar para Reyes y al ver que estoy en el ordenador me está poniendo unos morros de espanto.
Según dice la empresa citada, la chica, al objeto de mantener viva la llama del amor, cambiará de aficiones periódicamente... Para que nos entendamos, es como si usted está saliendo con una fan empedernida de Enrique Iglesias y justo el día que usted, con gran dolor de su corazón, accede a comprar dos entradas para su concierto, la piba cambia de opinión y le exige cruzar España para ir al concierto de la Polla Records en Sestao. Para finalizar, la empresa dice que esta relación se basa en el amor más puro, ya que Vivienne nunca aparecerá en pantalla desnuda y NO PRACTICA EL SEXO (seguro que esto debía ser la letra pequeña del contrato), realmente es comprensible, ya que todavía no se ha inventado el sexo virtual (si eso existiera, en este momento quien suscribe no estaría perdiendo el tiempo aquí sentado escribiendo estupideces), además, el hecho de haber encontrado a mi media naranja no implica necesariamente que yo no me tenga que seguir exprimiendo el zumo. Bien, recapitulemos; Vivienne requiere dedicación exclusiva 24 horas al día, es caprichosa con los regalos, hace chantajes morales constantemente, se aprovecha de tu buena fe, supone tu ruina económica, tiene absurdos e incomprensibles cambios de humor y es más estrecha que una monja de clausura. Un encanto de niña, oigan.
Artificial Life, para compensar y evitar discriminaciones, anuncia que en febrero del 2005 lanzará al mercado un novio virtual para mujeres solitarias. Realmente no creo que esto sea posible, y si este anuncio se cumple habrá que felicitar a sus creadores por haber conseguido dar vida a un hombre en edad de merecer que nunca le pida sexo a su novia, es físicamente imposible. Ya sé que es un dibujo pero... no pondría yo la mano en el fuego. Y sin más dilación, les dejo, que me voy al Mango a por una faldita para mi churri. ¡QUÉ BONITO ES EL AMOR!!
MESCALINO
02/12/2004
Para gustos, los colores
Cuando uno se va haciendo mayor, se da cuenta indefectiblemente que durante su infancia, y de forma reiterada, es sometido a toda clase de engaños y torturas con tal de que se alimente según los preceptos maternos. Y, casualmente, los nutrientes que la madre considera ínclitos y fundamentales son, habitualmente, los menos carismáticos.
Si en algún momento una mente privilegiada tuviera a bien el realizar una encuesta acerca del derivado de la leche favorito de cada individuo, sin duda habría una pitanza que no aparecería en la lista. Un alimento carente de carisma. Un alimento que, no nos engañemos, no es objetivo de grandes campañas de promoción. Les hablo, queridos y excelsos, de la simpática mantequilla.
¡Ah! Díganme si uds., amados lectores, recuerdan ni siquiera un sólo momento en el que la mantequilla les diera algún placer (¡al paladar, guarretes!), un momento en que ornamentase un plato de forma efectiva, un momento en que se sintieran un patético títere desgraciado porque descubrieron que en su nevera faltaba tan polifacético yantar.
Y es que, no nos engañemos, el inventor de tan simpar vianda no será precisamente recordado por su aportación al mundo. Supongo que es por eso, y porque los churumbeles no hemos sido nunca amantes de la mantequilla, que en los años ochenta alguien intentó renovar esta manduca forzándola a ser atractiva para los mocosos: intentó, sin mucho éxito, que la mantequilla pareciera helado. Y apareció la mantequilla de colores: roja, marrón y amarilla (y, aunque suene increíble, con un supuesto sabor a fresa, chocolate y vainilla, respectivamente). Casi daban ganas de coger un par de galletas y montarse un helado frugal.
Si he de serles sincero, ni siquiera con este atractivo aspecto la mantequilla pasó a mejor posición dentro de mi lista de viandas predilectas. Es más, la encontré aún más vomitiva de lo habitual. Sin duda fue un intento reconocible, con un objetivo honroso como poner una barra de mantequilla en cada hogar, pero fracasó. De hecho, hay gente que se jacta aún de no haber oído nunca hablar de la mantequilla de colores.
Estos intentos publicitarios y publicitosos de conseguir que los niños coman lo que no quieren continúa hoy en boga. Me viene a la mente con cierta claridad un promocional televisivo de una conocida marca de patés que no voy a nombrar, pese a que todos uds. saben que me refiero a La Piara, donde se anuncia un paté con un sabor tan poco atractivo como el del atún, y donde una señora de buen ver, mientras elabora un bocadillo del susodicho paté para sus retoños, espeta sin piedad un "paté de atún: la mejor forma de que coman pescado". Mire señora: la mejor forma de que coman pescado es comiendo pescado. No nos engañen más.
Row
12/11/2004
Un hecho real
Existen en la vida momentos inesperados, conversaciones banales con desconocidos que pueden hacernos pensar y recordar como si fueran recientes, algunas vivencias acaecidas en épocas pretéritas, hechos que, al ser contemplados con el amplio prisma que proporcionan los años, cobran una especial dimensión que nos hace renegar del popular axioma que reza: "Cualquier tiempo pasado fue mejor".
Toda esta introducción al más puro estilo Pedro Ruiz viene a santo de una espontánea charla que tuve el honor de mantener hace pocas noches con un taxista, en esos breves pero jugosos trayectos en taxi que las noches frecuentemente nos deparan. Como es costumbre, la cháchara discurría entre la habitual retahíla de tópicos y lugares comunes, hasta que el conductor me espetó algo así como: "Los de vuestra generación sois unos afortunados, habéis podido disfrutar de una educación sexual correcta y sin prejuicios".... En ese instante mi mente se sumergió en una repentina regresión, en mi rostro se dibujó una mirada perdida hasta llegar a parecer un maniquí del Corte Inglés, la realidad material existente a mi alrededor se desdibujó progresivamente y me ví de golpe y porrazo con la tierna edad de 13 añitos, sentado en la última fila de una clase de 7º de EGB, en un colegio de curas del barrio del Eixample barcelonés. Todo lo que viene a continuación es estrictamente verídico. La realidad a veces supera a la ficción.
Nota del autor: El relato que sigue tiene un contenido, aunque real como la vida misma, un tanto escabroso, así que si usted, amigo lector, es altamente impresionable, le recomiendo que no siga leyendo, y le emplazo a buscar en el google alguna bitácora escrita por Emilio Aragón para saciar su sed bloggera.
Era un viernes, eran las 4.30 de la tarde. Unos 40 alumnos nos disponíamos a afrontar la última hora de clase de la semana escolar. Tradicionalmente era uno de los momentos mas felices e ilusionantes de la semana, por aquello de la cercanía del finde reparador. Además nos tocaba la asignatura de "Valores", una especie de equivalente de la actual "Ética", en esa hora nos enseñaban a ayudar a las ancianitas a cruzar los pasos de cebra, a ceder asientos en el autobús a cualquier persona (como buenos cristianos), y a poner la otra mejilla cuando alguien nos diera una bofetada. Como usted puede suponer, era una hora que a la postre no ha tenido ningún tipo de utilidad en nuestra vida adulta, pero era un ratito relajado y sin ninguna presión para acabar la semana de buen humor. Pero ese viernes se palpaba algo distinto en el ambiente, nuestro tutor apareció un par de minutos antes de lo acostumbrado con una cara de muela picada capaz de intimidar al mismísimo Jack el Destripador. Nuestro tutor (cura, para más señas), no era precisamente la alegría de la huerta de natural, pero esa célebre tarde se apreciaba en su ademán una furia contenida que ya quisiera Luis Aragonés para la selección española. Un cierto acongojamiento se apoderó de todos los integrantes de la clase. Se hizo el silencio...
El buen hombre depositó sus utensilios en la mesa y comenzó su soliloquio:
"Bueno, me han llegado ciertos rumores que no me han gustado absolutamente nada, y vamos a dedicar esta hora a que todos vosotros expreséis vuestra opinión sobre una frase que creo que está muy de moda en esta clase, la frase es: "El que no se hace una paja, es un marica". Vamos a ir por orden, uno por uno me vais a contar todo lo que sabéis sobre este tema, ¿os masturbáis?, ¿Sabéis si vuestros compañeros se masturban?, ¿Dónde lo hacéis, en el colegio, en casa?, ¿Realmente opináis que quien no se masturba es marica? Vais a decirme absolutamente todo lo que opinéis al respecto..."
En ese momento, las camisas de 40 imberbes mozalbetes ya no alcanzaban nuestros cuellecitos, todos nos mirábamos los unos a los otros sin dar crédito a lo que estábamos presenciando, pero sin tiempo de reacción nuestro tutor empezó su tercer grado con el primero de la fila, con una serie de preguntas como "¿Tú te masturbas? ¿Sabes si alguien de esta clase lo hace? Si me entero de que sabes que alguien lo hace y no me lo dices te vas a enterar..." La mayor parte de los encuestados obraron correctamente y se abonaron al "No sabe/no contesta" con frases como "No, no he visto a nadie que haga esas cosas, de hecho ni tan siquiera sé de qué me está hablando, nunca uso pajas, me gusta beber a morro".
Y es que realmente existía un amplio sector que con 12 o 13 años aún se mantenía, valga más que nunca la expresión, limpio de polvo y paja, mientras que otros ya habíamos sucumbido alguna que otra vez a los oscuros encantos del onanismo, aunque siempre al acabar le prometiéramos a Dios y a nosotros mismos que ésa era la última vez que caíamos en tamaña aberración, y que a partir del día siguiente nuestra existencia sería regida por los preceptos de la más pura castidad... Inevitablemente al cabo de unas horas llegábamos a la conclusión de que, bien mirado, los preceptos de la más pura castidad eran harto difíciles de llevar a la práctica, máxime a la indefinida y ambígüa edad de 13 años, ya que ya no éramos estrictamente niños y aún no podíamos considerarnos adultos. Éramos, lisa y llanamente, un cóctel andante de hormonas en eufórica y perenne efervescencia.
Excuso decirles la cantidad de peripecias y anécdotas inconfesables que brotaron cual amapola en primavera en los siguientes sesenta minutos (ríanse ustedes de Tómbolas, salsas rosas y sucedáneos), ahí se escucharon edificantes diálogos como "Señor profesor, yo sé que Jorgito,Tomás y Jeremías se masturbaron el otro día en unos matorrales del parque de la Ciutadella" "¿Cómoooo? ¿Que yo me masturbé? ¡Pero si yo nunca he estado en ese parque!! Y además, tú que sabes tanto, ¿por qué no le cuentas al profe que te la cascaste en la piscina??" (Huelga comentar que tras escuchar tan desgarrador testimonio, las clases de natación nunca volvieron a ser lo mismo para toda una generación, que quedó condenada de por vida a exhibir una inconfundible mueca de repulsión cada vez que iniciaba su salto desde el trampolín). También salió a la palestra otro sector que se masturbaba en la sala de informática y se limpiaba con la funda del teclado... Lo que hubiera disfrutado Almodóvar con un guión así.
Cuando a un servidor de ustedes le tocó ser objeto del interrogatorio tutorial respondió: "Yo no he visto a nadie masturbándose" Acto seguido el profe inquirió "¿Y tú te masturbas?" Quien esto suscribe, presa del miedo insuperable, respondió: "Bueno, ahora que lo dice, quizá alguna vez sssí, p-p-pero en mi ca-ca-casa ¿eh?". VIVA Y BRAVO.
Pero pudimos extraer algunas valiosas enseñanzas de aquella inolvidable tarde, puesto que entre esas cuatro paredes se manifestaron en todo su fulgor las diferentes tipologías de personalidades que conforman todo grupo humano que se precie. Seguramente a usted, amigo lector, le haya producido un gran asco la imagen de un adolescente cometiendo el pecadillo de Onán en plena Ciutadella, pero le puedo asegurar que a mí me repelió mucho más observar a una píara de "compañeros" vendidos al poder y huérfanos de todo código de honor que se dedicaron, cual incipientes reporteros de "Aquí hay tomate" a difundir la vida sexual de sus congéneres invadiendo sin ningún pudor su más sagrada intimidad, obviando que la Ciutadella es de todos, y olvidándose de que los hombres con dignidad no airean bajo ningún concepto los trapos sucios de sus compañeros (nunca mejor dicho).
Tras escuchar y analizar pormenorizadamente tan dantesco debate, nuestro tutor procedió a hacer públicas sus conclusiones sobre todo lo visto y oído, y para finalizar nos obsequió con una sensata y brillante reflexión acerca de la mezquindad y el empobrecimiento moral que las prácticas onanistas producían en nuestras perdidas almas, les puedo garantizar que sus argumentos fueron coherentes y cabales donde los haya. Su única frase fue: "Bueno ¡Lo único que os voy a decir es que como me entere de que alguien se masturba, le arranco la cabeza de un guantazo!! ¡Hala, hasta el lunes!!". Y salimos todos a la carrera de la clase batiendo todas las plusmarcas olímpicas habidas y por haber.
Sólo me resta decirle al señor taxista que no puedo dejar de compadecer la mala fortuna que tuvo su generación al no poder disfrutar como nosotros de una educación sexual correcta, sana y sin prejuicios.