Se muestran los artículos pertenecientes al tema Noches de bohemia y de ilusión.
19-XII-2007 a las 22.30h en el local "La Escalera de Jacob" (calle Lavapiés, núm. 11, Madrid). Monólogos a cargo de Javier Milán y Ferri López (Mescalino, pa servir a Dios y a ustedes). Siento informar a última hora pero esto se ha montado en plan relámpago. Si tienen ganas de reirse un rato, se hará lo posible por complacerles. Salud y buen humor!
MESCALINO
La Navidad es época de excesos y los excesos, tarde o temprano se pagan. Estoy con un gran sueño atrasado pero no puedo irme a dormir sin relatarles un hecho real que acaeció anoche. A eso de las 5 de la mañana salía de una discoteca barcelonesa con un amigo que a partir de ahora conoceremos en el mundo de los blogs como Sir Little Charles. Para todos aquellos que no lo conozcan, diremos que Sir Little Charles es un tipo tan genial como excéntrico, un ser de 24 años que se enfrenta cada mañana al mundo ataviado con smoking, bombín y pajarita y que en contra de los cánones de la juentud de hoy en día, halla la felicidad en las películas de gángsters, los discos de Frank Sinatra, Loquillo o Jaime Urrutia, la ropa de calidad, las corridas de toros y los bares castizos. Es un tipo con clase y buen gusto. Sin embargo a veces la excentricidad mezclada con unos whiskys puede dar lugar a curiosas reacciones, y así fue como a las 5 de la mañana pasábamos por la puerta del Parque de la Ciutadella (parque barcelonés cerrado al público por las noches, y que limita con el Parque Zoológico), y al ver una puerta de acceso ligeramente entreabierta, el amiguete me dijo "Voy a mear ahí dentro, tío, espérame aquí fuera", yo no le dí mayor importancia al asunto y me coloqué en la puerta protegiendo a Sir Little Charles con mi imponente presencia. Sin embargo a los pocos segundos empecé a escucharle gritar desde dentro del parque cosas como:
S.L.Charles: ¡Joder tío! ¡El Parque de la Ciudadela pa mí solo! ¡Esto es la libertad! ¡YIIIIIIIIIJJJAAAAAAAA!!!!! (mientras arrancaba a correr alegremente a lo largo y ancho del parque)
Mescalino: Venga, ya está... sal que aún vamos a tener problemas y nos van a multar
Charles: ¡Qué coño!! ¡Aquí no hay nadie! ¡Échame una foto ahora mismo! ¡Esto es algo que pocas veces en la vida podremos hacer!!
Mescalino: (desde la puerta) Sal coño!... ¡que salgas joer!!
Charles: ¡Mescalino, sácame una foto! ¡Vamos hacia allá, hay otra salida al fondo!
Mescalino: ¡La otra salida está cerrada! ¡Sal y no hagamos más el imbécil que todavía tendremos problemas!
Charles: (arrancando a correr a todo gas y con una papa talla Massiel XXL) ¡El parque es míííío! ¡Esto es gloriaaa!!! ¡Yijaaaaa!!!!
Viendo la situación decidí entrar para convencerle de que saliera:
Mescalino: Vámonos tío, que aquí sólo vamos a ganarnos una multa... o que nos atraquen una panda de vándalos (yo ahí, optimista)
Charles: No hombggge no, aquí no va a pasaggg absolutamente nada, naddda ¡jajajajajajjajaaja!!!!
Mescalino: ¿Ah, no? Pues mira ese coche que viene por aquí atrás! (nos giramos y efectivamente, un coche se dirige hacia nosotros)
Charles: (arrancando a correr) ¡Corre tío, que es la poli y nos vienen a matar!!! ¡CORRE!!!! ¡CORREEEEEEEEEEEEE!!!!!!!!!
Yo corrí un par de pasos y decidí frenarme y hacerme el loco;
Mescalino: No corras tío, si nos van a matar, al menos que nos pillen relajados y sin sudar
El coche llegó hasta nuestra altura, era un coche de un empleado del parque... yo me avancé a su pregunta y le dije...
Mescalino: Perdone ¿usted nos podría indicar cómo salir de aquí dentro?
Empleado: ¿PERO USTEDES QUÉ COÑO HACEN AQUÍ??????
Charles: Joder, pues... echar un cigarrito como todo el mundo
Empleado: ¡A estas horas no pueden estar aquí ustedes!!! ¿Por dónde han entrado?
Mescalino: Es que hay una puerta abierta y hemos pensado... "vamos a dar una vuelta por el parque, joer"
Empleado: ¿QUE HAY UNA PUERTA ABIERTAAAAA? ¡ESO NO PUEDE SER VERDAD!
Charles: Joder, aquella de allá lejos
Empleado: Coño.... ¡Joder, pues entonces salgan por dónde han entrado y no pregunten!!!
Mescalino: Nada, amigo, ahora salimos, sentimos la confusión
El empleado coge el coche y va hasta la puerta de entrada a certificar que los dos frikis vestidos de gala abandonan el edificio y mientras Sir Little Charles me dice "joder tío, pensaba que nos iba a meter en el calabozo!" a lo que yo contesté "Y da gracias a que no te has encontrao al jardinero de los Tous que si no..." Casi al llegar a la altura del individuo, Sir Little Charles chilló:
Sir Little Charles: "Oye, vamos a echarle un par de cojones y vamos a saltar al zoo por esas vallas, que estaría genial llevarnos un mono, siempre me ha hecho ilusión llevarme uno a casa!!! JAAAAAAAJAJAJAJAJAJAJAJA!!!!"
Mescalino: Yo más bien te veo robando una cebra y montándola al galope Paseo de San Juan abajo ahí en plan "YYYIIIIJJJJAAAAAAA!!!!"
Cuando llegamos a la puerta nos despedimos del empleado que creo que estaba tan cagado como nosotros, al salir nos dijo "Bueno, si se esperan un rato a partir de las 7 de la mañana se puede entrar al parque".... yo le contesté "No gracias, nos vamos a ir a dormir ya, otro día nos vemos. Feliz Navidad!!!" (dándole la mano)... el hombre nos miró con sudor frío y cara de flipado mientras balbuceó algo como "i-i-igggual...mente".
Las noches de los incorregibles son así.
Andaba yo esta mañana pensando en actualizar esta santa casa (disculpen mi escasa actividad bloggera en las últimas semanas, ando algo ocupado, espero volver pronto a la regularidad habitual) cuando me he topado en el periódico con la siguiente noticia: "Pillado en el aeropuerto del Prat un importante alijo de droga oculto en figuritas de Belén y en decoración navideña"... pues es un escondite original, oigan. No he podido evitar imaginarme a los Reyes Magos con los ojos como platos intentando adivinar cuál de las estrellas que veían era la correcta, siguiendo su camino por los valles inundados de nieve, ¡muuuucha nieve!, mientras Papa Noel baja en sentido opuesto con su trineo tuneao gritando "¡Jo jo jou! ¿Qué pasa neeeeeeeennngggg???" y el coro de ángeles cantando alborozados "Hacia Belén va un camello rin rin, cargado de chooocola-ate..."
Pero no es de drogas de lo que me apetece hablarles hoy (como decía Millán Salcedo "yo sólo me drogo con cuajada Danone") sino de una curiosa epopeya juvenil que rememoré el otro día y que creo que ha llegado el momento de compartir con todos ustedes. Los hechos acaecieron hará ya entre pitos y flautas unos 10 años (5 años en pitos y otros 5 en flautas), era una curiosa noche de sábado, yo me encontraba sólo en el hogar paterno y tres amigos (Platanito, Row y Mescalino) decidimos montar una minifiesta compartiendo juntos una opípara cena, una buena conversación y unas sabrosas cervecitas aderezando el visionado de alguna preciada perla cinematográfica. Tras árduas deliberaciones se decidió que el encargado de pillar la película iba a ser un servidor de ustedes, previa consulta con el resto de comensales. La única condición que puso Row fue que por favor, cogiéramos una película con argumento y con empaque, no como las de Esteso y Pajares... Evidentemente, como los lectores más avispados ya habrán adivinado, la película que escogimos Platanito y yo fue "La Lola nos lleva al huerto" de Pajares y Esteso. No porque nos atrajera mucho el título, simplemente... por hacer la gracia. Durante la cena llegamos al pacto de decir que la película escogida había sido "Algunos hombres buenos", elección que Row acogió con un gesto de sorprendida aprobación. A día de hoy no sé cómo diantres pudimos aguantar la broma durante toda la cena sin descojonarnos a mandíbula batiente. Cuando empezó esa joya del séptimo arte sonó la típica musiquita "papapapa-pa-pa-papááááá..." y empecé a chillar con todas mis fuerzas "¡Joder! ¡Estos ineptos del videoclub siempre me dan la cinta equivocada!" mientras Row se debatía entre descojonarse, ponernos a parir, o ambas cosas.
"La Lola nos lleva al huerto" no es la mejor película que pueden llevarse a la boca, mejor dicho, es una puta mierda. No hay bromita en el mundo que justifique su visionado íntegro, pero a esa edad se cometen muchos errores. Creo que no la aguantamos entera, aunque no me atrevo a asegurarlo. Lo que sí recuerdo es que aderezamos la velada cultural saboreando un pack de cervecitas Skol (¿Aún existe esa marca? ¿Se acuerdan del mítico anuncio televisivo con la cancioncita "No hay coooomo el saboor de una Skoool en un baaaar"). Tras el animado film, Row nos anunció que hallábase algo cansado y se fue a dormir, mientras Platanito y yo decidimos bajar a tomar algo por allí cerca antes de caer en los brazos de Morfeo. Ese "algo" fueron concretamente una cerveza, un vodka con limón, cinco chupitos de licores diferentes y una ginebra con cola por barba en 20 minutos. Nunca hemos vuelto a hacer tamaña bestialidad, ni sé porqué lo hicimos aquel día, pero estábamos muy alocados, recuerdo que intentamos bebernos el cubata entero de un trago y cuando sólo conseguimos bebernos la mitad decíamos "Porque está frío, que si no..." Criaturas... De camino a casa vimos que en mitad del seto de la Diagonal había un cartelito de aquellos de "Perros no" que estaba tumbado en el suelo arrancado y por algún extraño proceso psicológico se nos ocurrió que sería magnífico subirlo al piso. Lo levantamos entre los dos y lo subimos en el ascensor borrachos como una puta cuba mientras nos decíamos el uno al otro frases como "¡Hics! a-aho-oora formalitos ¿eh? que Row está duuuggmien-do" "Sssí ¡hics! no hay que despeggtarle, tggganqui-lo"
Al entrar al piso los dos nos fuímos galopando a la habitación de Row entre encendidos vítores, cantando "OOOEEEE OOOEEE OE OEEEE, OEEEE..." y blandiendo con orgullo y furor el cartel municipal de "Perros no" cual valioso botín de guerra. De inmediato comprendimos que nuestro amigo no estaba tan eufórico como nosotros y le dejamos dormir en paz... relativamente. Nos fuímos al comedor en un estado en el que todo nos hacía gracia y empezamos a hablar de cualquier estupidez, a carcajearnos, a ver vídeos musicales, a cantar como posesos... en menos de un cuarto de hora apareció Row con un macuto al hombro y cara de muela picada mirándonos fijamente y sentenciando sin apelación posible "ME VOY" a partir de entonces se inició un profundo diálogo, algo así como...
Nosotros: ¡No te vayas, hombre, JUAAAAA JUAAAA JUAAA!!!, que lo ecs--tamos passshando de la occstia, joer...
Row: Yo necesito dormir y aquí no puedo, he venido a cenar y a ver una película y vosotros estáis de juerga!
Nosotros: Juuuaaa!!!! peggo si ahora nos poggtamos bien, ya hemos acccabao, ya essshtá, claro que te dejjamos dogggmí, vete tgganquilo que estaggemos ¡hics! calla...ditos
Row: Vale, pero bajad la voz.
Bajamos la voz displicentemente durante los siguientes dos minutos... a los dos minutos y medio las carcajadas hicieron acto de presencia de nuevo y el nivel etílico que llevábamos nos hacía imposible moderarlas, y así fue como un cuarto de hora después Row reapareció en el salón con un macuto al hombro y cara de muela picada mirándonos fijamente y sentenciando sin apelación posible: "ME VOY"
Nosotros: ¡No te vaayas hombggge, si ahogga mismo nos vamo a í a donmí!, anda, toma una cegggvecita Shhhkol que ha sobrao...
Row: ¿Pero vosotros habéis visto en que estado estáis? ¡Es imposible razonar con vosotros! ¡Me voy!
Nosotros: Quédate, joegg, que ya no vamo a callá, palabgggita del niño jezú, ademá eggta noche es pa está los tgges juntos como siempgge, ¡te queggemos! ¡te queggemos mucho! ¡venga un abggazo los tgges, coñññio! ¡Oeeeee....
Row: ¡QUITA, QUITA, QUITA! ¡Estáis fatal! ¿Qué hace una señal de tráfico allí?
Nosotros: No es de tráffico, es de peggos nnno.
Lo único que recuerdo es que en ese momento me fuí a dormir y dije algo así como "¡Para que veas, me voy a donnmí vecstido!" Ignoro porqué dije eso, pero sé que dejé un zapato en la cocina, otro en el baño y me fuí a dormir vestido, con las llaves y la cartera en los pantalones incluso. A la mañana siguiente me levanté hecho un asco, con un ciclópeo dolor de cabeza, buscando una zapatilla en Francia, la otra en Inglaterra... y contemplando una hermosa y enorme señal de "Perros no" presidiendo el salón de mi casa a plena luz del día. Cuando la ví tuve una sensación de "Jodeeeer... mecagoenla... ¿Y AHORA QUÉ COÑO HAGO CON ESTO EN CASA?????" Tras un rato de alegre charla evocando la noche vivida, mis huéspedes pusieron rumbo a sus respectivos domicilios agradeciendo la hospitalidad y el exquisito trato recibido mientras que yo decidí volver a echar una cabezadita pensando "Con la cabeza más clara ya pensaré como me deshago de la puta señal de los perros..."
Horas más tarde me despertó el timbre... era Toneti (los asíduos del blog ya le conocerán) dice "Hombre ¿qué tal? ¿Cómo ha ido la noche?" y yo "Ah, sí, hemos estado cenando, muy tranquila y sin sobresaltos" mira el sofá y dice "¿Y ESOOOOOOOO????" y yo pensando "Hostia puta...".... digo (no recuerdo la excusa exacta, pero más o menos fue tan patética como "Ah, sí es que salimos a dar una vuelta, vimos una señal rota y dijimos, joder, vamos a subirla antes de que la pille ningún borracho y mañana la llevamos a donde sea pa que la repongan" , Toneti contesta "¡Cojones, tienes ideas de bombero!" y yo "Ah, ¿y qué quieres? ¿Que la deje tirada en la calle?". Finalmente Toneti y yo bajamos por el ascensor con la señal a nuestros lomos, ignorando la atenta mirada de los transeúntes con expresión de "¿qué pasa? ¿tenemos monos en la cara?" y transportándola con mimo y esmero hasta el container más próximo. Creo que fue la noche más surrealista de mi vida. Sean felices camaradas, y no beban en exceso.
MESCALINO
Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/