¡Y yo sin estos pelos!

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Se muestran los artículos pertenecientes al tema El niño que llevamos dentro.

05/11/2007

¿A QUÉ ESTAMOS JUGANDO???

Se acercan las Navidades, y eso significa que dentro de poco va a empezar el bombardeo de anuncios de juguetes, pero hoy en día las costumbres de los críos han cambiado mucho, acabo de leer que "Llegan los Giant-microbes, unos muñecos de peluche con forma de virus causantes de todo tipo de enfermedades"... A ver si lo pillo, ¿me están diciendo que los niños de hoy en día van a dormir abrazados tiernamente al virus del ébola?? ¿Hacia dónde vamos, amigos? Esos muñecos de peluche que antes eran bondadosos ositos ahora representarán a agentes víricos... ya me estoy viendo la colección... Mari Gripe, Ulcerete, Salmonelín, Alergito... A mí me daría yuyu tener un peluche de esos para mi niño, de hecho ya me daría yuyu tener un niño, pero ese es otro tema.

 

 

Esta colección ya está vendiéndose en Gran Bretaña, me veo a los niños ingleses encandilados "¡Mamaíta, mamaíta, yo quiero comprar el peluche de la gripe!" ("¡Little mum, little mum, I want buy the pelluched of the grip!"), los simpáticos muñequitos pueden comprarse ya a 8 dólares la unidad o bien por 40 dólares si compras todo el "pack de enfermedades"... que suena fatal, a mí me dice alguien "Por Navidad te voy a comprar todo un pack de enfermedades" y le mando a la mierrrda pero así con acento en la r, mierrrda. Según dice la compañía "Pretendemos que los niños vean a los virus de forma amable y como unos amigos"... Hombre, todos cuando éramos críos veíamos a la gripe como un regalo de Nuestro Señor que nos iba a permitir pasar una semana viviendo como jeques árabes, luego cuando te haces mayor la gripe pasa a ser un putadón (que por cierto, la palabra "Putadón" ya suena como a antibiótico o algo así "Tómese el Putadón una vez cada 8 horas y verá como se alivia"). En fin, desvaríos míos...

 

 

Pero no nos engañemos, un niño que duerme abrazado a una tropa de virus de peluche no puede crecer correctamente, de hecho dormir abrazado a peluches de cualquier tipo no puede ser bueno, yo soy un demócrata convencido pero si yo gobernara prohibiría los ositos, los monitos y demás polleces... ¿Cómo coño vamos a dejar este país en manos de un tío que ha pasado media vida abrazando a un osito como una nenaza?? Bueno, dicen que a las chicas les encantan los peluches, aunque yo creo que eso es una leyenda urbana, yo cuando una chica me dice "Aaay, Mescalino... ¡eres mi osito de peluche!!" ya sé que no hay nada que hacer. Al osito de peluche le haces mimitos pero no te lo follas, Y ESE ES EL MENSAJE amigos, no se confundan. Además hagan la prueba el día del cumpleaños de su novia, ella esperando un ordenador portátil o una PDA y llegas tú "Ten amor mío, este es Tobías, el osito que querías" y ella te pone una sonrisa forzada "¡Ah, jaja! Aaay qué ilusión me hace... sssí, sí, uy, uy qué graaaciaaaa, si es que eres lo que no hay cielo ¿qué haría yo sin tí?... ¿Comprarme el ordenador que necesito, tal vez?" y tú "Buenooo, es que este mes voy algo justo, en fin cielito, esta noche cuando duermas abrazada al osito piensa en mí, mi amor" y ella "Va a ser que no, cariño... que no es plan de estrangularlo el primer día... grrr". Hagan, hagan la prueba si hay cojones. En fin amigos, los Giant-Microbes son una mala influencia, manténganlos fuera del alcance de los niños y del suyo propio. Salud!

 

P.D: Aunque sea con unos días de retraso, agradezco a Carlos el premio de blog del día que me dio la semana pasada y aprovecho para recomendaros a todos que visiteis su blog "La Perla del Turia", un lugar donde se pueden leer opiniones políticas en las que se apunta a quien se lo merece, sea del bando que sea. Salud y fuerza!!

 

MESCALINO

05/11/2007 16:16 Autor: ferri. #. Tema: El niño que llevamos dentro Hay 23 comentarios.

30/08/2007

Los críos también son seres humanos (créanme)

¿Se acuerdan del crío que salía desnudo nadando en la portada del mítico disco de Nirvana "Nevermind"? Ese CD es uno de los más vendidos de la historia del rock ¿Nunca se han preguntado qué será de ese tierno infante que en 1991 se mostró al mundo en todo su esplendor con su alegre cimbrelillo campando a su libre albedrío en el agua? Pues acabo de leer una entrevista de ese indivíduo. Spencer Elder -el otrora tierno e inocente "Bebé Nirvana"- es ahora un mozalbete de 17 años con las hormonas revolucionadas y más quemao que la moto de un hippie, como todos a su edad (y a todas las edades, vamos) Debe ser una sensación curiosa saber que todo el mundo te ha visto desnudo desde que eras un renacuajo... ¿qué consentimiento válido otorgaría él? Me imagino al padre a punto de firmar el contrato -"Spencercito, Spencercito ¿te gustaría salir totalmente desnudo en la portada del nuevo disco de Nirvana?" -"AGGGAAAGGUUGGAAAA" -"¡Jaja! Dice que para él será todo un honor, traigan el cheque, traigan..." Hombre, hay que reconocer que el niño se habrá hecho de oro gracias a esa foto, se tomaría potitos cinco jotas y los baberos serían como mínimo de Armani, pero obligarle a mostrarle a todo el mundo sus vergüenzas (o sus orgullos, según se mire) no me parece lícito. Eso sin entrar en el hecho de que a mí por ejemplo me da un cierto miedo bañarme desnudo en la playa, el mar está lleno de cangrejos y yo de vez en cuando tengo pesadillas.

 

 

En la mencionada entrevista, el bebé Nirvana declara que "Es algo espeluznante que tanta gente me haya visto desnudo"... Hombre, no sería yo tan contundente. Tras ver a Rappel en Tanga y a Cachuli en bañador ya todos estamos curados de espantos, al menos en España. Y seguidamente afirma que "Tengo la sensación de ser la estrella porno más grande del mundo"... Eeemm... No tan deprisa, amigo... Spencer, tío, no te me flipes tampoco ¿eh? que hay algunas sutiles diferencias y aún has de comer muchas sopas (entre otros suculentos manjares) para compararte con Rocco Sifreddi. Además no creo que en este caso esa fama precoz le sirva para ligar mucho porque ¿cómo demuestras quién eres? me lo veo en la disco "Hola guapa ¿has oído hablar de mí? Soy el bebé Nirvana" y la tía "¡Sí hombre, y yo la hormiga atómica, no te fastidia! Jajajajajaja piérdete pringao" y él "En serio, soy el bebé Nirvana y te voy a hacer llegar al ídem"... No debe ser fácil.

 

 

De todas formas si algún día mando algo en este país pienso promulgar con rango de ley orgánica "El Estatuto del chinorri". No puede ser que los padres hagan y deshagan por tí. Tú puedes ser un churumbel adorable pero también eres un sujeto de derecho, con todo lo que ello conlleva. Pero con los niños todo el mundo se atreve y los usan como si fueran muñecos de diversión. Aún recuerdo cuando yo era un crío y estábamos veraneando en la playa, yo llegaba en bañador tras una intensa sesión playera, había invitados en casa y te decían "¡Uy qué moreno estás, Mescalinito!" y tus padres "Sí, ha cogido mucho color, ya veréis como se le nota la marca... ¡Mescalinito, enséñales el culo a estos señores!" y tú eras un tipo disciplinado y complaciente y te bajabas un poco el bañador y todos los invitados entre gin tonic y gin tonic chillando como posesos "¡UUUUYYYYYYY QUÉ BLANQUITO JAJAJAJA, QUÉ GRACIOSO ESTÁ EL CRÍO, ME PARTO CON ÉL... ¡OOOY QUÉ CULO MÁS BLANQUITOOOO! JAAAJAJAJA"... Señora, tengo el culo blanquito pero también tengo dignidad, si quiere reírse váyase al circo, que igual la fichan para el número de las focas. Amigos, si conviven con críos, sean cuidadosos. No podemos dejar este país en manos de una generación traumatizada por la marquita del bañador. Salud!

 

MESCALINO 

30/08/2007 12:14 Autor: ferri. #. Tema: El niño que llevamos dentro Hay 9 comentarios.

25/06/2007

Uh - Ah... Los niños son guerreros

Los niños de ahora ya no son como los de antes. Nosotros en nuestra época hacíamos pequeñas travesuras sin maldad, como colgar monigotes en la espalda, colocar un cubo de agua helada encima de la puerta o vaciarle un ojo a la tía Gertrudis. Pero ahora el tema se ha puesto serio. Lean: "UN NIÑO DE TRES AÑOS, ACUSADO DE DISPARAR Y APEDREAR A LA POLICÍA"... y a mí me echaban broncas por no acabarme los potitos, hay que joderse. Pues sí amigos, así vamos. El aguerrido churumbel, llamado Raj Kumar (Rajito para los amigos) está buscado por la policía india, me imagino las consignas internas de la policía india "Rostros pálidos reducir inmediatamente a Sonajero Rebelde. Sonajero Rebelde ser individuo peligroso". Aunque en el fondo no se crean, ese crío ya tendrá para siempre un halo de héroe precoz que le acompañará de por vida, me imagino a Rajito a los 15 años en la barra de la disco "Pues sí, nena, sí... a los 3 añitos era el tipo más buscado por las fuerzas del orden... siempre me ha gustado vivir en el filo de la navaja... ¿Te apetece comprobar el calibre de mi pistolón?"... joer, siempre pensando en lo mismo, discúlpenme.

 

Aunque esa leyenda también puede jugar en su contra, cuando de más mayorcito le pregunten su opinión política y el tío diga "Me opongo frontalmente al proceder de la policía, pero creo que hay que manifestarse de forma pacífica y civilizada" y todos sus colegas diciéndole "Qué decepción, ya no eres aquel luchador que un día fuíste... te has vendido al sistema, como todos... Rajito, eres un rajao"... De todas formas a mí me huele que aquí el verdadero culpable se está yendo de rositas y que le está cargando las culpas injustamente al pobre crío, esa es una excusa bastante común, vas a casa de alguien y te dice "Ay, tengo el piso hecho una leonera... es que el crío es un torbellino"... los niños son muy socorridos para estos casos. Pero reconozcamos que ahora en general hay más permisividad paterna, cuando yo era un renacuajo y teníamos invitados en casa, a la mínima que yo decía algo mis padres me decían "Mescalinito guapo, vete a tu habitación que te lo vas a pasar genial y como salgas antes de dos horas te daremos una paliza con todo el cariño"... ahora vas a casa de alguien y los niños ya pueden ponerte la camisa perdida de papilla, destrozarte el tímpano de un berrido, patearte las lumbares con inusitada fruición... y los padres sólo aciertan a decirte "¡Ays, jaja! Qué paciencia, si es que son tremendos ¡Ah, jaja! ¡SON TREMENDOS!!" que tú dices "Vale, pero en vez de definirles ¿NO PODRÍAS DARLES UN PAR DE HOSTIAS DE UNA PUTA VEZ Y ACABAMOS ANTES??"

 

Bueno, no nos desviemos del tema: según las investigaciones, dado que los padres del mocoso no atendían a las llamadas policiales, al final los gendarmes tuvieron que irrumpir por la fuerza en su domicilio (ya debían estar cansados de llevar 72 horas haciendo guardia en la entrada del Chiqui Park) ya les veo "Rajito: haga el favor de salir de su escondite inmediatamente o echaremos la cuna abajo... vamos a comisaría... no se olvide el chupete... ¡GATEANDO, QUE ES GERUNDIO!!!"... según parece el niño tiene una coartada bastante potente y es que el día del tiroteo él se encontraba en casa de su abuelita (verídico) con lo que en el juicio me le imagino declarando "Yo zoy bueno... yo no pum-pum... ¡GUAAAAAA!!!!" y el letrado "¿Dónde se encontraba usted el día del pum-pum" y él "En casa de ela, en casa de ela... ¡GGUUUUU!!!!"... y que no se les ocurra llamar a la abuela a declarar como testigo, ¡que esa sí que se pone a apedrear y a correr a bolsazos a todo bicho viviente! ya saben cómo son las abuelas... el juez preguntando "¿El acusado pernoctó en su domicilio en la noche de autos?" y la señora contestando "No me acuerdo... pero no me digan que no tengo un nieto guaapo... ¡si es que es un sol! aaay mi niño que te quieren meter en la cárcel para que no les quites a todas las niñas... ¡vas a ser un con-quis-ta-dor!!! ¡AAAYYYSSSSHHHH!!!!". En fin amigos, a partir de ahora cuando salgan a la calle eviten pasar por delante de guarderías, que ahí se mueve mucha chusma. Salud!!

 

MESCALINO

25/06/2007 12:00 Autor: ferri. #. Tema: El niño que llevamos dentro Hay 14 comentarios.

30/05/2007

¿Qué esconden los Teletubbies?

Yo pensaba que el cotilleo, el marujeo y el interés por meterse en la vida privada de los demás era un defecto propio de este país, pero veo que es un fenómeno ya globalizado y que afecta a todo el orbe, ya no estás a salvo de los paparazzis ni de los micrófonos inquisidores ni siendo un Teletubbie... acabo de leer la siguiente noticia: "EL GOBIERNO POLACO INVESTIGA SI LOS TELETUBBIES SON GAYS", el gobierno polaco (no confundir con nuestra Generalitat de Catalunya) está muy preocupado por la perniciosa influencia de los simpáticos muñequitos en los críos televidentes. Lo consideran propaganda homosexual. Ya saben ustedes que los hermanos estos que presiden Polonia son gente moderna, tolerante y avanzada... por los cojones. Lo primero que me hace gracia es que usen la palabra "Investigar"... ¿qué piensan, colarse en el domicilio de estos bichos y examinarles toda la documentación, facturas, extractos de la Visa y esas cosas? ¿Acaso van a hacerles a los pobres Teletubbies la prueba del polígrafo? Ya me estoy viendo el especial "HORMIGAS BLANCAS; HOY... LA CARA OCULTA DE TINKY WINKY... ¿QUÉ SE ESCONDÍA TRAS ESOS ABRAZOS SUPUESTAMENTE TAN INOCENTES?..." El mundo está loooooco, amigos.

 

Debo decir que independientemente de su vida sexual, -en la que no debemos entrar ni yo ni ninguno de ustedes- y centrándonos tan sólo en la faceta pública y en su labor artística... creo que los Teletubbies deberían estar prohibidos. Dicen que son muy tiernos y adorables, pero qué quieren que les diga, a mí me han dado miedo desde el primer día. Los cuatro sonriéndote con esos ojos superabiertos y esa sonrisa de psicópatas... parece que primero te van a venir con lo del abrazo y luego te van a sacar el puñal ahí rollo "Psicosis", yo me cruzo uno por la calle y corro más que Fernando Alonso, yo es que soy muy miedica, oigan. Bueno pues el dato en el que se basan para afirmar su tesis es en que Tinki Winki lleva un bolso de señora... A mí ese no me parece para nada un dato determinante, es más ¡creo que ya va siendo hora de que los hombres aceptemos sin remilgos que necesitamos llevar un bolso para afrontar la vida moderna, hombre!! ¿O acaso esperas que te quepan en los bolsillos de los vaqueros los kleenex, las llaves, el monedero, el móvil, las gafas de sol, el ipod, el mechero y el paquete de tabaco? No sé si Tinky Winky será gay o hetero, pero de lo que estoy seguro es de que es un tipo práctico. Por cierto una curiosidad, si los Teletubbies son cuatro ¿Por qué tan sólo se conoce a Tinky Winky? no me suena ningún nombre más de los otros... Ese debe ser un poco el lider de la banda, el cabeza visible, un poco la locomotora que conduce al resto... vale, desafortunada comparación, sí.

 

No sé cómo reaccionarán los Teletubbies ante tamaña persecución... desde luego si yo fuera el creador, después de esto me cabrearía e iría a provocar, os prometo que el programa de hoy empezaría con los cuatro teletubbies rollo Village People haciendo una coreografía del "Macho, macho maaan...". El ministro de educación polaco, en plena cruzada homófoba, ha declarado también que perseguirá también a todos los profesores que creen agitación homosexual en los colegios... a ver, no sé exactamente a qué se referirá, yo nunca he visto agitación homosexual en el cole, como no sea cuando el profesor diga "Ustedes dos están castigados, pónganse de pie y cara a la pared"... ya ningún profesor va a tener narices de decir esa frase... ni alguna otra como "Caramba Tomasin, vas un poco justito en mates para el examen de mañana, si necesitas un repaso quédate después de clase y daremos el último empujón"... ¡Se van a cargar la enseñanza!!!

 

En fin, no hace falta decir que condeno totalmente la intolerable actitud de este retrógrado gobierno... además estas historias no son nuevas ni exclusivas de los teletubbies y los dibujos de ahora... ¿Nunca sospecharon ustedes de Epi y Blas?... Pues anda que no cantaba ese tema... "Epi ¿Dónde has puesto mi patito de goma?"... En el suelo de la ducha, no te hagas el tonto, truhán. En lo único en que puedo darle la razón al gobierno polaco es en la teoría de que por un curioso proceso de mimetismo los niños a la larga acaban pareciéndose a sus ídolos televisivos infantiles... sólo hace falta que les diga que mi dibujo animado favorito siempre fue... Mortadelo.

 

MESCALINO

30/05/2007 16:21 Autor: ferri. #. Tema: El niño que llevamos dentro Hay 11 comentarios.

14/12/2006

El pediatra; ese cabrón

En este mundo hay tres cosas imposibles de llegar a entender: 1) El misterio de las caras de Bélmez, 2) El éxito de King África y 3) La letra de un médico. Yo creo que en la facultad de Medicina conceden becas para los alumnos de letra más ilegible. Me imagino en el primer examen de la carrera al profesor diciendo "Uuuy chaval, mal te veo, lo he entendido todo a la primera, no llevas este oficio en la sangre." Digo esto porque he leído que un anciano británico fue a la farmacia con una receta buscando un medicamento para dejar de fumar, y debido a la mala letra el farmacéutico se confundió y le dio una cajita de Viagra... A ver, me cuesta ponerme en la piel de este hombre ya que nunca he sido fumador y NUNCA HE NECESITADO VIAGRA, nena, pero la verdad es que bien mirado... quizá no es mala idea, seguro que mientras duró el efecto el tío ni se acordó del tabaco... ni mucho menos le importó que fumaran cerca suyo. Además me imagino a la mujer cuando él entró a casa "James... o has recaído y escondes el puro en el pantalón... o Dios existe." Aunque la mala letra es comprensible porque los médicos van muy estresaos, sólo hace falta ver cuando vas al ambulatorio "Buenas ¿qué le pasa?" "Hola, mire, que tengo un pequeño dolor en el costado izquie..." "¿Puede caminar?" "Hombre, ssí, pero me moles..." "Tómese Ibuprofeno durante 5 días, ¡SIGUIENTE!" "Va-vale ¿y cuántas dosis al d..." "¡Tres! ¡SIGUIENTE!!" Van a mil por hora!

 

 

 

 

Aunque yo tengo un tremendo trauma con los médicos, ir al doctor ... no es una experiencia agradable, ya te pones de los nervios en la sala de espera, un lugar muy tétrico, donde no habla nadie! el silencio se corta con un cuchillo, y para distraerte coges una de esas revistas modernas y actuales, esas de "Felipe González, nuevo presidente del Gobierno" o "Pantoja y Paquirri oficializan su relación" ¡Llevo 20 años encontrándome a la Pantoja en todas las salas de espera! y desde aquí quiero decir a quien corresponda que ya sería hora de ir actualizando un poquito el archivo revistil ¿eh? No digo que ya salgan reportajes de su relación con Julián Muñoz, que eso es de hace 4 días, pero al menos que lleguen a la época con María del Monte, coño! Mis problemas con los galenos empezaron cuando yo era un crío de 5 o 6 añitos y me llevaban al pediatra. Las inyecciones me atemorizaban y desde una semana antes yo le daba la paliza a mi madre preguntando "¿No me pondrá inyección, verdad? ¿No me pondrá inyección? ¿Inyección no, verdad?" y mi madre con gesto solemne me decía "No hijo, tranquilo que esta vez no te pincharán". Los pediatras tienen el vicio de tratar a los críos con una acojonante falta de respeto, nada más llegar el tío me pesaba en la báscula, y recuerdo que una vez me dijo textualmente "Has engordado desde la última vez ¿eh, truhán? ¡ESTÁS HECHO UN CER-DI-TOOO!!!" que te dan ganas de decirle "¡Y TÚ UN HI-JO-DE-PU-TAAA!!!" pero te reprimes porque él es más alto.

 

 

Llegados a este punto el médico me tumbaba en la camilla y la revisión iba pasando entre putaditas varias, me auscultaba con el fonendoscopio (bonitas palabras) que estaba terriblemente frío, me exploraba la garganta abriéndome la boca hasta que me sacaba la papilla (nunca he soportado eso) y finalmente llegaba el gran momento... se levantaba un momento y volvía con una afilada y hermosa inyección dispuesto a vacunarme. Yo creía que iba a ver las estrellas y chillaba presa del pánico "¡MAMÁAA! ¿NO DECÍAS QUE NO ME IBAN A PINCHAR???" y mi madre ponía cara de político corrupto pillado por la prensa y respondía "Eeemm... emmmm... no pasa nada, sólo es un "pum" y ya está".... mítica frase amigos "Sólo es un "pum" y ya está" ¿Qué coño es un "pum"? ¿Alguien lo sabe? Acto seguido el pediatra me bajaba los calzoncillos, me daba la vuelta y me clavaba una estocada magistral (con la inyección, se entiende) ante mis alaridos de dolor. Tras esto se acababa la revisión y me iba aliviado hacia mi casita.

 

 

 

Es curioso comprobar como el pediatra me ha provocado un montón de traumas en mi tierna cabecita... cuando de adolescente intentaba ligar, se me aparecía el médico gritando "¡ESTÁS HECHO UN CER-DII-TOOO!!!", me iba haciendo mayor, y mi vida sexual parecía encerrada en una tensa y eterna sala de espera (aunque de vez en cuando me distraía pillando una revista), y los años transcurrían entre putaditas varias hasta el día en que perdí la virginidad... cuando me presenté ante mi amada con una afilada y hermosa jeringa dispuesto a hacerla ver las estrellas... aunque he de reconocer que desgraciadamente esa noche... sólo fue un "pum" y ya está.

 

 

 

MESCALINO

 

 

P.D: Si eres un/a cachondo/a, te gusta la buena música y vives en BCN o alrededores, (y si vives lejos... a ver, hay aviones y tal) no te pierdas este domingo 17 de diciembre a partir de las 20h a la banda de rock and roll más desternillante de este lado de la Meridiana... LA CALVA Y LOS JUBILADOS en el Seven Crowns (calle París 184-162). Clase, categoría, cachondeo y buen rollo por un tubo, baby...

 

 

P.D. 2: Señor Aullador Implacable, no me olvido de usted, tiene usted cumplida respuesta a sus dudas meteorológicas en la sección de comentarios del anterior post. Ha abierto usted un interesantísimo debate. Gracias por su extenso comentario y gracias a todos en general por vuestras palabras, por vuestras visitas y por vuestras ganas de reir.

14/12/2006 22:52 Autor: ferri. #. Tema: El niño que llevamos dentro Hay 7 comentarios.

15/11/2006

Mortadelo y Filemón, blasfemos de profesión

Siempre fuí un fan de Mortadelo. Los grises años de mi infancia fueron iluminados en parte por las hazañas de este calvorota universal a quien siempre ansié parecerme (pero no tan pronto, joder). Mortadelo y Filemón marcaron a generaciones, nos hicieron reir y nos enseñaron vocabulario elevado, recuerden míticas frases como "Esta ha sido una comida opípara", "Esos tipos con bigote tienen cara de hotentote", "No sea usted gaznápiro" o "No se sulfure jefe, no se sulfure" (cuando su jefe les esté pegando una bronca, prueben a decirle a la cara "No se sulfure, jefe" y verán la hostia que les cae por graciositos). De hecho recuerdo cuando hace años después de comer con el señor Platanito, le solté "Nos hemos pegado un banquete opíparo" y dice "¿Opiqué? ¿opíparo? ¿dónde has aprendido esa palabra?" y yo "Leyendo a Mortadelo" y dice "Ah, perdona, yo es que no paso de Platón". Bueno, pues resulta que ahora ciertas asociaciones de ultracatólicos han declarado la guerra a los conocidos detectives, a la iglesia no le gustan los tebeos de Mortadelo, prefieren los de Ratzinger Zeta (festival del humooor) porque no les ha gustado cierta historieta llamada "Mortadelo de la Mancha" en la que al parecer el autor don Francisco Ibáñez presenta a los curas como ociosos, glotones y pederastas... A ver, no negaré que puede ser que al amigo Ibáñez se le haya ido un poco la mano (no se han conocido casos de curas ociosos ni glotones) pero espero que ahora leer esos tebeos no se convierta en pecado mortal, porque a ver, que yo me sienta como una oveja descarriada por comprar el Penthouse tiene un pase, pero por comprar el Super Humor... eso ya no, señores.

 

 

 

 

Para empezar no sé cómo esas asociaciones habrán puesto sus ojos en Mortadelo con la cantidad de depravación que hay por metro cuadrado, desde la televisión hasta internet... el caso es que desde diferentes webs se ha interpretado al mencionado libro como una intolerable ofensa hacia la iglesia católica, sus representantes y sus postulados y en consecuencia se pide el boicot absoluto a Ediciones B, a los tebeos de Ibáñez y al cava catalán. Asusta pensar las broncas que se pueden llevar los críos que vayan a colegios religiosos... niños, os aconsejo que nunca llevéis los tebeos al descubierto, escondedlos dentro de la Private, que ahora está mejor vista (cómo cambian los tiempos, tiene cojones). Por cierto, por si me lee... Señor Benito Pocino: Tenga cuidado estos días y camúflese, por favor... ¿ve lo que pasa por interpretar papeles tan comprometidos socialmente como el de Mortadelo? Trabaje personajes más banales y así se evitará malos rollos.

 

 

 

 

La verdad es que no he leído el libro de la discordia y por lo tanto no puedo opinar con conocimiento de causa pero no deja de ser una putada... ¡nos están derribando mitos de la infancia, joder! Recuerdo aquellos sábados felices viendo a los Payasos de la tele... me hacían disfrutar de verdad, cuando acababa el programa les imitaba frente al televisor repitiendo sus números... hace poco me dijeron que Fofito apareció en el Tomate diciendo que últimamente había abusado del alcohol... es curioso comprobar cómo a mis años le sigo imitando cada sábado noche. En serio, espero que se haya recuperado, como también espero que se calmen los ánimos y poder seguir disfrutando de Mortadelo y Filemón, que si pudieran hablar seguro que les dirían a los exaltados boicoteadores: "Péguense una opípara comida y no se sulfuren, gaznápiros".

 

 

 

 

MESCALINO

15/11/2006 00:25 Autor: ferri. #. Tema: El niño que llevamos dentro Hay 6 comentarios.

13/09/2005

La vuelta al cole

Antes que nada, quiero pedir mis más sinceras disculpas a los habituales de aquí por lo desatendido que hemos dejado estos últimos días a este blog de nuestras entretelas y de nuestros desvelos. Hemos andado un pelín de culo y con la cabeza algo dispersa esta última semana pero ya estamos aquí de nuevo pensando únicamente en usted y en su arrebatadora sonrisa, bribón. Y realmente hoy necesitaba hablar con ustedes porque llevo dos días comprobando un auténtico agravio comparativo... ¿se han fijado en el enorme impacto mediático que tiene el hecho de que los niños vuelvan al cole? ¿Han visto como los churumbeles de este país copan todas las portadas de los informativos en estos días? ¡Ni que fueran Dinio o Yola Berrocal, vamos! ¡En nuestra época nosotros no generábamos tanta expectación! Nunca nos venía a entrevistar ninguna emisora de radio ni ninguna cámara de TV... lo máximo que hicimos fue salir en algunos periódicos deportivos un día en que hicimos una visita cultural al campo del Español y tuvimos el privilegio de compartir una rueda de prensa de un ciclópeo bigote que según los típicos listillos de siempre llevaba un hombre detrás. El bigote era entrenador de fútbol y se llamaba Xabier Azkagorta. También tuvimos ocasión de ver entrenar a un futbolista danés llamado John Lauridsen... pero vayamos al grano ¿recuerdan ustedes sus primeros días de curso?

Esa mezcla de tristeza, alegría, acojone e ilusión debe ser algo único en la vida, realmente era un día raro... se había acabado lo bueno, pero estabas extrañamente contento y excitado, todo eran buenas caras y buenas intenciones... y se oían por doquier comentarios optimistas e idílicos como "Este año he decidido tomármelo con ganas, he aprendido la lección del año pasado" "En el fondo ya echaba de menos el cole, en verano te aburres, echas de menos a los amiguitos... y este profesor Basilio parece simpático, se le ve muy listo y enseña muy bien, se le ve una persona excelente. Así da gusto ir al cole..."... JA! A los dos días ya estabas recordando lo bien que estabas dos semanas antes levantándote a las doce del mediodía y viviendo como el Marajá de Kapurtala, haciendo lo que te salía de la punta del nabo y lejos de esa horrenda jauría infestada de indeseables gamberros, niños tontos, repelentes empollones aspirantes a delegados de clase y sobre todo y ante todo... lejos del hijo de puta de Basilio.

En nuestro centro docente (que no decente) eran un poco excesivos y exagerados con todo lo que hacían, quizá por ello el acto de inauguración del curso escolar se hacía en el salón de actos del colegio, que era un teatro gigantesco más propio de la gala de los Oscar que de ningún acto educativo, sólo le faltaba la alfombra roja y no me atrevo a asegurarlo. Una vez todos sentaditos en las butacas aparecía en el escenario el cabeza de estudios a soltar un soliloquio de bienvenida a fin de insuflar ilusión en todos nosotros... Dios le regaló a ese hombre millones de cualidades, pero por desgracia, la originalidad no se hallaba entre ellas, cada año los mismos topicazos de siempre, "Bien, empieza otro curso, nuevos compañeros, nuevas ilusiones, tenéis que mantener durante todo el año la ilusión del primer día, vuestros profesores os esperan llenos de alegría (¡esta era la mejor frase!, ¡esta! llenos de alegría dice, les veías ahí con una cara... una alegríaa... ahí como dudando entre salir corriendo hacia la Conchinchina o directamente hacerse el harakiri... desbordaban entusiasmo por todos sus poros). Tras este "speach" (ouh yeah) de presentación, el hombre empezaba a recitar las listas de alumnos que iban a cada clase y a anunciar el tutor que les tocaría a cada uno. Hay que decir que las clases se formaban, no por orden alfabético, sino por sorteo puro y duro, cada año se hacía un sorteo, era como la lotería, vamos, metían nuestros nombres escritos dentro de unas bolitas y se echaban todas al bombo, una vez allí... tu suerte dependería del azar, allí todo se basaba en las bolas... PUES NO AMIGOS, ALLÍ LA ÚNICA BOLA ERA EL SORTEO. ¡Todo estaba manipulado! Los profesores se reunían semanas antes en un cónclave de pretemporada y decidían qué alumnos se llevaba cada uno, a fin de repartirse a los más conflictivos y de romper los grupos de alumnos que ya habían hecho más amistad y así desactivar las posibles "conexiones letales" dentro de una misma clase... te separaban de tus amiguitos ¡qué gente más insensible!. Lo más curioso era observar la reacción de la gente cuando el director anunciaba que los alumnos que iba a nombrar tendrían como tutor a un profesor muy temido y con fama de muy duro (para omitir su verdadero nombre lo identificaremos aquí como "Hermano Porky"). Era impagable ver los suspiros de alivio que lanzaba el alumnado cuando escuchaba que había pasado su apellido de largo y se libraban de ser tutelados por tan horrendo personaje, y también era digna de ver la solidaridad y el compañerismo que se tenía con los "amigos" que sí habían tenido tamaña desgracia... se escuchaban alaridos como "¡Prenafellas! ¡Te ha tocado el Porky, cabrón! ¡Jódete!" "¡Garcíaaa, ya te puedes ir preparando que vas con el Porky juuuaaaaaa!" "¡Luiiis, tienes al Porkyyyy, al mataderooooo!!!". ¡Ah! ¡la quinta del 76! ¡Una auténtica piña!

Una vez finiquitado el sorteo del cuponazo, cada grupo subía con su tutor a sus respectivas clases, donde tenían el placer de escuchar una breve introducción en donde el tutor explicaba cuáles iban a ser las líneas maestras que pensaba implantar durante el curso, se oían frases como "Os castigaré sólo cuando sea estrictamente necesario, mi objetivo es que todos aprendáis y vengáis a clase con la máxima ilusión posible, si hay algo que no entendáis, haced el favor de interrumpirme y preguntad las veces que hagan falta, yo soy vuestro amigo y me tenéis para lo que queráis". Había que verlo a ese pedazo de fistro de la pradera dos semanas después gritando como una loca "¡AL PRÓXIMO QUE RESPIRE LE METO NUEVE SÁBADOS!" "¡Y QUE NADIE SE ATREVA A RECHISTAR, IMBÉCILES!" "¿QUE NO HAS ENTENDIDO LO DEL COMPLEMENTO DIRECTO? ¡PUES HABER ESTADO ATENTO, CACHO SUBNORMAL! ¡A LA PRÓXIMA ESTUPIDEZ QUE ME PREGUNTES ES QUE TE ABRO LA CABEZA!!!!" Pese a todo, quiero reconocer desde aquí el inmenso mérito que tenían nuestros nunca bien ponderados profesores, y la valentía que demostraban al enfrentarse a un grupo de mamonazos tan increíblemente peligroso como éramos nosotros. Desde aquella época he tenido bien claro que antes que ser profesor, prefiero sacarme todas mis muelas sin anestesia. Guardo muy buen recuerdo del colegio, allí aprendí matemáticas, lengua, sociales, inglés (no veas), y sobre todo, aprendí que cuando te pegan, hay que poner la otra mejilla, que Nuestro Señor siempre ayuda a los buenos, que el sexo sin amor es una puta mierda, que masturbarse es pecado, que el amor dura toda la vida, que las mujeres te valoran por tu interior, que la vida es servicio a los demás, que la castidad es un valor admirable , la única opción de vida válida es el matrimonio cristiano y que el trabajo dignifica al ser humano... Quizás era verdad, amigos... TODO SE BASABA EN LAS BOLAS.

MESCALINO"
13/09/2005 22:38 #. Tema: El niño que llevamos dentro Hay 8 comentarios.

12/08/2005

Orígenes del onanismo (mis primeras pajas, vamos)

Bueno amigos, si ustedes son seguidores habituales de este blog, sabrán que normalmente su contenido está regido por los más estrictos preceptos de la corrección y que huímos cual gatos escaldados de las ordinarieces y de los temas vulgares y zafios. Sin embargo, teniendo en cuenta que estamos en verano, que la blogosfera está parada, que estamos relajados por las vacaciones y que ya hay confianza, quisiera tratar un escabroso (aunque natural a todas luces) tema y desempolvar unos bonitos recuerdos de mi infancia. Y es que, se ha escrito mucho sobre la masturbación, se han hecho encendidas glosas de sus infinitas virtudes y beneficios (ya saben, genera placer, libera tensiones, lleva poco tiempo, sale barata...) y también se han criticado con vehemencia sus nefastos efectos secundarios (ya saben, es una absoluta aberración, es una guarrada del quince y nos degrada como seres humanos hasta convertirnos en puta morralla, amén de los clásicos menoscabos físicos que ocasiona su práctica, como la pérdida de visión, la cojera, la lepra, la falta de memoria y otras cosas que ahora no recuerdo). Se ha debatido con fervor sobre los pros y los contras de tan controvertida actividad... pero nunca nadie nos ha explicado cómo llegó a conocer las enormes posibilidades placenteras que le ofrecía su miembro viril... ¿cómo es la primera paja? ¿cómo se llega hasta ella? ¿por una simple ley natural? ¿por consejo de un amigo? ¿porque la sociedad te lo impone? ¿el pajillero nace o se hace? Con la mayor de las modestias, voy a desgranarles mi experiencia personal a fin de arrojar luz sobre este asunto, sometido siempre al más cruel oscurantismo por parte de los mass-media.

Comenzaré poniéndome la mano en el corazón y sincerándome ante todos ustedes. Y es que, amigos lectores, debo reconocer que yo Mescalino, mozalbete natural del Eixample barcelonés, de 29 años de edad... alguna que otra vez... ¡snif!... m-m-mmm-me... me he masturbado. Espero que tras conocer este dato, ustedes no cambien la opinión que puedan tener sobre mí y que no me miren como a un bicho raro. Simplemente... soy débil y las tentaciones a veces pueden conmigo. Bueno, vayamos al grano, mi primer contacto con el onanismo se produjo cuando yo contaba con 11 añitos (cada vez que recuerdo esa época se me enternece el corazón... 11 añitos, qué ricura, un niño imberbe... un inocente y frágil churumbel, qué ricura, que cosita... el puto niño ahí pelándosela como un orangután en celo... qué primor). Lo cierto es que todo fue muy inocente, no fue nada planeado, simplemente yo estaba en la camita intentando conciliar el sueño y... por hache o por be, me dio por tumbarme boca abajo y una vez colocado así, me dio por restregarme el miembro contra la cama una y otra vez, una y otra vez y descubrí que... oye, ¡molaba!. Conforme seguía la operación, instintivamente me puse a pensar en una bella joven cuya identidad voy a omitir ya que no quiero morirme de vergüenza cuando me encuentre con mi vecinita de arriba, empecé a disfrutar como un cosaco y se me quitó el sueño totalmente, en vez de caer en los brazos de Morfeo caí en los brazos de Onán, el placer iba "in crescendo"... hasta que sin esperarlo, llegó el orgasmo y me llevé un susto de muerte. Yo nunca había experimentado nada parecido, ni esperaba ni por asomo sentir algo así y, al ver a mi humilde falo temblar encabritado cual volcán en erupción, mi reacción mental fue "¡Ay Dios mío! ¿qué le pasa ahora a esto? ¡que lo pierdo! ¡que se me va! ¡No! ¡No! ¡Nooo..." Pero fue una falsa alarma amigos, no se me fue. Aunque tardé en reaccionar al menos 20 minutos, estaba cagaíto de miedo... no quería que se me volviera a desbocar el potro, acababa de descubrir que esa antaño inocente y tranquila oruguita ahora tenía vida propia... cuando pasó un tiempo prudencial me tranquilicé y pensé "oye, me he asustao, pero no te vayas a creer que ha estado nada mal... algún día podría arriesgarme a probarlo otra vez, pero no hay que abusar, lo haré de aquí a unos cuantos años"... A la mañana siguiente ahí estaba el criajo Mescalino otra vez dale que te pego, ahí descubriendo cosas insospechadas cual intrépido explorador... y el proceso se fue repitiendo en los siguientes días con inusitada insistencia...

No se crean ustedes que yo disfrutaba feliz y contento de mi insólito hallazgo, ya les he contado alguna vez que tuve el honor de ir a un colegio un tanto peculiar, en donde los curas que poblaban sus paredes se encargaron de hacernos sentir a los pobres pajilleros como auténticos terroristas, como seres indignos de andar con la cabeza alta, como genuínos monstruos sin alma ni corazón y en definitiva... COMO LA MÁS PUTREFACTA E INMUNDA DE LAS MIERDAS. Recuerdo aquellas tardes en que todos los alumnos de la clase bajamos a la Iglesia del cole a confesarnos... ¡Cómo eran las confesiones! Tú le podías decir al cura con total tranquilidad que pegabas a tu familia, que empujabas a las señoras en los pasos de cebra y que echabas LSD líquido en la manzanilla de tu abuelita... y el cura tranquilo, hala que como le dijeras "ayer me la meneé un poquito" es que ardía Troya, créanme. Hubo un niño valiente que se atrevió a sincerarse y a confesarle al cura que una vez se había hecho una pequeña pajilla... el cura le hizo colocarse en un banquito y rezar 8 Padrenuestros... Por una sola gallarda en su vida, 8 Padrenuestros??? Como me pille a mí el cura este mañana, me tiene en el puto banquito hasta el 2014 mínimo.

Toda esta curiosa política educativa hizo mella en mi tierna cabecita (yo en esa época era más religioso que Rouco Varela) y cada vez que caía en esa tentación del demonio, inmediatamente me ponía a rezar ante el crucifijo y le prometía a Nuestro Señor que nunca jamás volvería a cometer tamaña felonía, aunque siempre volví a caer. Real como la vida misma amigos, tenía unos remordimientos del cagalse... y repetía una y otra vez "Es la última vez, a partir de ahora nunca más, Dios mío, sé que he hecho algo terrible, espero que tú en tu infinita misericordia, sepas perdonar a este pobre pecador fistro de la pradera, aunque sé que mi debilidad no tiene perdón posible. Pero suplico que valores mi arrepentimiento sincero contra las tentaciones que bla bla bla..." Amigos, les aseguro que si por un casual Dios existe, se debía descojonar vivo conmigo, me le imagino diciendo "¡Joder niñato plasta, déjame en paz que bastante curro atrasao tengo ya! ¡Y cáscatela tranquilo que para eso te he puesto eso ahí, joder!". En fin... era un niño de once añitos, ya saben. Hasta los 13 o 14 años me duró un cierto trauma con el tema, pero todos mis complejos desaparecieron poco a poco cuando fuí descubriendo que nadie de mi sexo era capaz de resistirse a los encantos de la seña Manola. Y es que, desengáñense amigos y amigas, de esto nadie se escapa... ni Zapatero, ni Aznar, ni el Rey, ni Ratzinger Z... Definitivamente, amigos, la masturbación tiene una injustísima mala prensa. Es por ello que me permito transcribir, a modo de homenaje y reparo de agravios, este bello soneto del conocido poeta irlandés Bolson Pajovski. Disfrútenlo:

ELEGÍA DE ONÁN (Bolson Pajovski, obra "El crepúsculo del océano y otras cosas de meter" 1983)

Alivio de los que no tienen nada,
solución de emergencia en mil entuertos
triste alegría de la madrugada,
refugio para náufragos sin puerto.

Oscura tentación, pequeño vicio
que endulzas la existencia al solitario,
ofreces por igual tu fiel servicio
al pobre vagabundo o al notario.

Si siéntome vacío y deprimido
y tengo a mi corazón malherido,
y noto que mi cuerpo se desgaja

Cuando la soledad se torna infierno
me enfrento a los rigores del invierno
al abrigo de una estupenda paja.

Bueno amigos, me marcho de fiesta unos días con Platanito, Morenito Sabrosón y JS, a los demás les espero en una semanita o un poco más por aquí. Pasaré lista. Salud camaradas, sean felices!

MESCALINO
12/08/2005 02:45 #. Tema: El niño que llevamos dentro Hay 8 comentarios.

18/07/2005

Los Parques de Atracciones (Vayan, vayan si tienen huevos)

Hoy me he levantado con el día sincero, amigos lectores. Desde primera hora de la mañana venía pensando algún tema ocurrente con el que actualizar este blog en el día de hoy... Lo cierto es que no se me ocurría nada (el inmundo calor que nos acompaña estos días tiene abotargadas a mis fláccidas neuronas), pero estaba echando un vistazo al blog de nuestra amiga Zaiby (blog que recomendamos encarecidamente a toda nuestra selecta audiencia) y al leer su alusión al Parque de Atracciones he pensado que esos curiosos enclaves merecen ser objeto de una profunda tesis doctoral y de un sentido homenaje tras tantos buenos ratos, tras tantas magulladuras en los autos de choque, tras tantos síncopes en los pasajes del terror y tras tantas biodraminas inyectadas en vena.

¡Ah, amigos! ¡Cuántos recuerdos! En mi época de infante barbilampiño yo pasé horas y horas en dichos establecimientos. Desde siempre han existido en Barcelona dos míticos parques de atracciones; el del Tibidabo y (mi preferido) el Parque de atracciones de Montjuic, parque que hace pocos años fue gentilmente cerrado y desmantelado por nuestro simpático alcalde Clos, robándonos así parte de nuestra infancia y destrozando cruelmente nuestros corazones. Cómo olvidar esas inenarrables mañanas infantiles, ¿recuerdan aquellas calcomanías que te tenías que pegar en la manita a la entrada? costaban de pegarse las muy condenadas, y más para un tipo habilidoso por naturaleza como éste que suscribe. Han de saber que para asuntos tan cotidianos como abrir una bolsa de magdalenas, desenroscar el tapón de un zumo de botella o quitarle el plastiquillo a un CD nuevo... soy un poquito menos hábil que McGiver, con lo cual el primer cuarto de hora de estancia en el parque era invertido indefectiblemente en colocarme de forma correcta la puta pegatina. (Si tenía el más mínimo rasguño había atracciones en las que no podías entrar, con lo que había que emplearse con suma displicencia).

Una vez completado con éxito el engorroso trámite, te disponías a disfrutar de esa amalgama de diversión que se mostraba ante tí en todo su esplendor. Casi siempre la tendencia era empezar con algún plato fuerte como el barco pirata. Ese artefacto consistía en un inmenso armatoste con forma de galeón que se balanceaba bruscamente de un lado para otro provocándote en los momentos de mayor empinación (disculpen), unas curiosas cosquillas en la barriguita, amén de fuertes mareos y desvanecimientos irreversibles. Ese cuchitril tenía la particularidad de que a causa de su diseño podías ver de frente las caras de tus desconocidos compañeros de aventura, era inenarrable ver a las parejitas de novios... Siempre veías a la novia gritando y con una sonrisa de oreja a oreja, mientras que a su lado veías al tío acojonao, blanco cual gorila albino, sin decir ni mú y en ocasiones componiendo una tensa sonrisa forzada en la que cualquier avezado observador imparcial podía leer entre líneas la frase "Lo que hay que hacer para follar". En cambio es curioso observar cómo las chicas generalmente son unas auténticas fanáticas de estos recintos y no pasan ningún tipo de vértigo... ellas son felices y no paran de berrear y gozar. De hecho estoy barruntando la idea de buscar curro de encargado de Parque de Atracciones, más que nada porque a este paso, va a ser la única opción que me va a quedar si quiero hacer gritar de placer a una mujer, y me hace ilusión saber qué se siente.

De unos años a esta parte se ha puesto de moda una nueva atracción, se trata del Pasaje del Terror, un acogedor habitáculo donde moran unos actores de humilde extracción (no esperen encontrar a Robert de Niro ahí dentro), que se disfrazan de terroríficos y malvados monstruos y cuya respetable y altruista intención es abordar a la buena gente (gente que haciendo un elogiable esfuerzo, ha gastado gran parte de su nómina mensual en un bonito día en el Parque) y asustar sin ningún tipo de piedad a sus clientes hasta que se mueran de un infarto. Yo nunca he entrado a tan tétrico lugar, (ya que aprecio muy mucho mi vida y además, para ver a tíos feos, ya tengo espejos en casa) y por lo tanto, (guiándome por lo que me han contado, les hablo de oídas) parece ser que nada más entrar te recibe un monje con cara de cabrón y les dice a los infelices "Van ustedes a vivir una experiencia que no olvidarán en sus vidas, divídanse en grupos de seis" y cuando ya están todos esos pájaros preguntándose dónde debe estar la cama redonda, el monje les hace entrar por un pasillo oscuro donde empiezan a salir monstruos de todo tipo, monstruos feos y malos que te persiguen con mala uva y te hacen correr. Entre la oscuridad intrínseca del lugar, y mi destreza como velocista, como un día me dé por entrar en un garito de éstos me veo saliendo en parihuela de ahí. Bueno, pues los osados visitantes se dan un garbeo por esos lares, y tras sortear zombis, trasgos, vampiros, brujas y éfebos, vuelven a toparse con el monje cascarrabias del principio, que les dice "Han superado ustedes la antesala del terror, el terror de verdad les espera ahí fuera", y cuando cruzan el umbral se encuentran en la puta calle. Gran sabiduría la del monje, el auténtico terror es pasear por las calles sabiendo que en cualquier momento puedes toparte con un manifestante del foro de la familia, que puede hacerte añorar la candidez y la exquisita ternura de Freddy Kroeger, o con un especulador inmobiliario, que puede convertir al temible Conde Drácula en un torpe aprendiz de chupóptero. Según dicen los que han estado, al salir experimentas una curiosa sensación de relax total después del rato de tremenda excitación que has pasado, debe ser algo parecido a la relajación y al bienestar que se siente después de hacer el amor (aquí también hablo de oídas)... Sea como fuere, hay que reconocer que en el fondo, tiene sus riesgos para los actores el trabajar en un sitio de éstos... ¿quién te dice a tí, que un niño hijoputa no se va a enfadar y totalmente presa del pánico (o de la mala hostia), no le va a propinar una ciclópea patada en los huevos al hombre lobo? Los niños de ahora a veces te salen respondones, y si no que se lo digan a Michael Jackson.

Pero un parque de atracciones no sería lo mismo sin los nunca bien ponderados autos de choque ¡ah, la pista de choque amigos! Ese enternecedor, apacible e idílico nido de macarras donde se han gestado tantas aventuras, tantas amistades inquebrantables, tantos ligues de adolescencia y tantas noches en el hospital... yo siempre conservaré el recuerdo de los golpes que me daba en el cogote con el puto palito de atrás (que será vital para su funcionamiento pero está puesto con una mala uva...). Además siempre había piques, tú te chocabas con alguien y ese alguien te perseguía inmediatamente poseído por el espíritu del odio y te embestía cual bravo vitorino en cuanto se presentaba la ocasión... ¿y los encargados? Eso era la chulería hecha ser humano... Los encargados tenían una pose arrogante... eran más chulos que Loquillo en concierto, ahí llevando los coches a su sitio haciendo equilibrismo, apoyados en una sóla pierna y mirando al tendido sonriendo mirando a las chatis con esa expresión de " ey nena, ¿quieres que te pise el accelerador a fondo?"... Criaturitas. También recuerdo que en el Parque de Atracciones de Montjuich se hacían todos los días actuaciones musicales en el teatrillo, recuerdo ver ahí a grandes leyendas de la música como Los del Río, Chiquetete o Agustín Pantoja, que hicieron crecer el mito de Montjuich y pusieron su decisivo granito de arena en su definitivo cierre. Especialmente vivo en mi retina permanece el histerismo de un grupo de féminas enfervorizadas en el concierto de Agustín Pantoja gritando cual avestruces en celo "¡AGUSTÍN! ¡AGUSTÍN! ¡AGUSTÍN!"... Amigos, dejen sus temores en casa que no tienen fundamento, y visiten todos los parques de atracciones siempre que puedan... quizá a día de hoy sean los únicos lugares donde puedan ver actuar a Agustín Pantoja. ¡Salud!

Post Data: CHISTE DE PROPINA

-RIIIING RIIIING!

-¿Está Agustín?

-¡Estoy de puta madre!!! (festivaal del humooooor...)

MESCALINO
18/07/2005 23:10 #. Tema: El niño que llevamos dentro Hay 9 comentarios.

08/06/2005

1988: Mescalino delegado

Como lo prometido es deuda, me dispongo a rememorar para todos ustedes un controvertido episodio de mi infancia que en su momento marcóme de manera indeleble. Tras aquellos turbios días, al menos puedo decir que me siento más capacitado para interpretar todos los intríngulis, los dimes y diretes y los tejemanejes que se ventilan a diario por parte de nuestros nunca bien ponderados políticos... ¿La trama de Simancas-Esperanza Aguirre?... ¿El caso del juez Estevill?... ¿El escándalo Watergate?... ¡JA! ¡A mí me vienen con esas fruslerías...! No olviden que fuí delegado de curso en 7º de EGB.

Situémonos; corría el otoño de 1988, el país vivía en la inopia, adormecido en el regazo de asuntos banales como los Juegos Olímpicos de Seúl, el apogeo de programas televisivos como "El precio justo", el "terremoto" del dopaje de Ben Johnson o los sabios consejos del perrito Pippín que desde el televisor nos instaba precisamente a que dejáramos de ver tanta tele y atendiéramos mejor a nuestros perros, o incluso a nuestra familia. Pero mientras todas estas tonterías sucedían, en una pequeña clase de un colegio barcelonés se vivía una situación poco menos que guerracivilista. El curso escolar estaba dando sus primeros balbuceos y como marcaba la tradición, era el momento de acudir a las urnas y elegir al delegado de curso y a 4 o 5 alumnos más que conformarían la Excelentísima Junta de Clase. En principio éste era un acto que en cursos anteriores no había pasado de ser un mero trámite ya que, como les expliqué en mi anterior post, siempre ganaban los mismos, los alumnos con una hoja de calificaciones más brillante y que ya habían adoptado por completo un rol que podríamos denominar como "esbirros de la autoridad competente" o si lo prefieren "lametraserillos del poder establecido". Sin embargo, ese año algo extraño ocurrió, ya estábamos dejando de ser del todo niños y éramos algo así como "Pequeños Esbozos de Proyecto de Adolescentes". Poco a poco íbamos ganando en malicia y el electorado, viendo que aquellos empollones que tradicionalmente habían ocupado la Junta de Clase no eran más que unos opresores que iban a convertir la clase en poco menos que un campo de concentración nazi, decidieron que había llegado la hora de la alternancia en el Gobierno, y no un simple cambio de nombre o de imagen... APOSTARON POR LA ALTERNANCIA RADICAL, y a la hora del escrutinio, les aseguro que un servidor fue el primer sorprendido al comprobar que el hombre al que las urnas habían entregado su confianza era... yo.

Contrariamente a lo que ustedes puedan pensar, el incontestable éxito obtenido no desató en mí ninguna explosión de euforia, ese día no corrió precisamente el cava por mis venas, sino más bien la mala leche. Y es que yo soy como Victor Manuel o como Ramoncín: jamás he ambicionado el poder. Yo era totalmente conocedor del percal y de las características del cargo y sabía que ello no constituía ningún honor, sino más bien un marrón que te cagas. El escrutinio final me concedió una amplia mayoría de los votos, concediéndome en consecuencia el puesto de delegado y con los empollones ocupando el resto de cargos de la Junta de Clase. Aún hoy existen diversas teorías sobre los motivos del "Mescalinazo" en las urnas. Yo defiendo a capa y espada que el éxito fue debido a mi evidente magnetismo y a mi innegable carisma personal, aunque incomprensiblemente, diversos analistas políticos se empecinan en sostener que la clave de la victoria fue que no tengo ni media hostia y el grueso de los votantes se apercibieron de que si yo era el delegado, los gamberros podrían imponer su ley con tranquilidad, y en consecuencia, ese sucedáneo de Auschwitz en el que pensaban convertir la clase los empollones de siempre, a partir de mi nombramiento pasaría a ser reemplazado por una versión corregida y aumentada de Sodoma y Gomorra.

Pero amigos, como era previsible, no crean que mi gobierno iba a ser un feliz y sencillo camino de rosas, los empollones destronados no encajaron bien su derrota en las urnas y desde el primer momento empezaron a conspirar entre ellos para desalojarme del trono del poder, cuya ocupación correspondía por natural derecho de pernada a un empollón y nunca a un plebeyo. Además contaban con la connivencia y la complicidad de nuestro tutor, que no se esforzaba en disimular su mayor confianza en los empollones que en un servidor (con toda la razón del mundo, por cierto). Desde el primer día me sentí "puenteado", contemplé impotente como el profesor entregaba papeles oficiales de asistencia a Juntas Interclasistas a los subdelegados para que los firmasen, ignorando por completo al Jefe del Gabinete. (Nota del autor: Supongo que todos ustedes estarán flipando mientras leen esto pensando "Un momento: ¿"Juntas de clase"? ¿"Papeles Oficiales de Asistencia"? ¿"Juntas Interclasistas"? ¡Pero si tenían 11 o 12 añitos!!!" AMIGOS, LES JURO QUE TODO ESTO ES VERDAD. EN ESTE BLOG HAY GENTE QUE LO HA VIVIDO Y PUEDE CORROBORARLO. EN NUESTRO COLEGIO ESTABAN TODOS LOCOS ¡TODOS! ¡TODOOOS!!).

Mientras todos ellos disfrutaban de los oropeles del cargo, de las relaciones institucionales, del lujo y los canapés, a mí me tocaban las tareas impopulares, yo había de ser el chivato oficial y vigilar a mis compañeros en los cambios de clase y sufrir como un hijoputa mientras los profesores estaban en los pasillos fumando como marajás y hablando del penalty del domingo. Esa situación me incomodaba hasta límites insospechados, yo no servía para eso, básicamente debido a mis fuertes principios y a mi enclenque musculatura. Por si fuera poco, mis compañeros de Junta eran unos desleales y no me ayudaban lo más mínimo en mi ingrata labor. Yo para ellos era un usurpador al que había que derrocar en el menor tiempo posible y tenían bien claro que "al enemigo, ni agua". Esta situación alcanzó su cénit cierto día en clase de natación... ¿ustedes creen que puede haber algo peor en el mundo que una clase de natación? Sí amigos, hay algo: UNA CLASE DE NATACIÓN SIENDO DELEGADO.

Por alguna extraña razón, en los vestuarios de natación el profesor había instaurado la estúpida norma de que no se podía hablar mientras nos cambiábamos. No es que no se pudiera gritar ni hacer el indio, es que no se podía abrir la boca. Pues bien, ese día el interfecto nos dijo "Bien, yo estoy en el vestuario de aquí al lado, cuando vuelva le preguntaré a vuestro delegado si alguien ha hablado, y quien él diga deberá hacer un trabajo de 20 folios a máquina para la semana que viene"... Bien, cuando recuperé el color después del vahído que me dio, empecé a contemplar si había gente que hacía el indio... doy fe de que nadie se comportó mal, la gente habló, vale, pero habló en voz baja y como personas responsables. Yo, lógicamente, no delaté a nadie, toda mi actuación durante esos minutos fue hacer señas a la gente para que bajasen la voz y así el profe no oyera nada. Minutos después llegó el tío y me pregunta "¿Alguien ha hablado?" y yo digo "No, todo el mundo se ha portado bien". Yo estaba orgulloso de mí y con la conciencia tranquila, cuando él espeta "Bien, pues yo estaba aquí al lado y he escuchado perfectamente como hablábais, pero como no sé quién ha sido, para la semana que viene estáis TODOS CASTIGADOS A HACERME UN TRABAJO DE 20 FOLIOS A MÁQUINA SOBRE LOS BENEFICIOS PARA EL CUERPO DE LA NATACIÓN. DADLE LAS GRACIAS A VUESTRO DELEGADO". Les juro que ese momento quedará marcado en mi memoria mientras viva, qué miradas soporté amigos, cuánta agresividad contenida... suerte que al menos fue contenida.

Horas más tarde, mientras yo podía quitarme de la cabeza ese profundo pesar, se me acercó el subdelegado de clase con cara de "Te odio y te odiaré eternamente" y me entregó la hojita de control de retrasos mientras me dijo: "Toma, búscate un subdelegado mejor que yo, después de lo de esta mañana, toda la Junta de Clase ha dimitido"... Amigos, qué cierto es ese refrán que asegura que "Las ratas son las primeras en abandonar el barco". Lo comprobé en carne viva. Toda la clase estaba de uñas conmigo, yo era un imberbe mozalbete de 12 añitos y les aseguro que esa noche no dormí, me pasé la velada llorando, no había derramado tantas lágrimas desde el fallecimiento de David el Gnomo y ese acontecimiento se convirtió en un trauma infantil del que a día de hoy aún no me he recuperado del todo. Al día siguiente yo sólo pensaba en hablar con el profe y decirle que, con el mayor de mis respetos, había estado reflexionando y meditando con calma, y que sintiéndolo en el alma, mandaba el cargo de delegado a tomar por el puto culo. Lo más gracioso es que al llegar a clase, me vinieron 5 o 6 compañeros y todos me soltaron el mismo discurso "Tío tienes que dimitir, hay un cisma abierto impresionante, el subdelegado ha dimitido, el del material también, esto es un desastre, es una insostenible crisis de gobierno..." Evidentemente estas palabras me reafirmaron en mi postura y ví claro que tenía que abandonar mi puesto antes de que la crisis afectara a la Bolsa y se produjera el "Crack del 88". Ese mismo día dimití y por arte de birli-birloque a toda la Junta de Clase dimitida le entraron ganas de volver a implicarse en los asuntos burocráticos, y volvieron todos a sus puestos. Ahí vi claro que en el mundo de la política con talante no se va a ningún sitio... Tomemos nota.

Salud!

MESCALINO
08/06/2005 19:31 #. Tema: El niño que llevamos dentro Hay 10 comentarios.

07/06/2005

Democracia en las aulas... ¿He ahí una utopía?

Vivimos unos días inciertos donde los haya, como ustedes ya conocen de sobras, la construcción europea está en el aire debido al "NO" de Holanda y sobre todo de Francia. Un puñado de votos están a punto de hacer saltar por los aires un proyecto que lleva ya décadas gestándose. Hoy más que nunca Europa necesita un francés. Y es que, a pesar de todos los pesares, amigo ciudadano, usted sigue siendo importante, usted posee una herramienta temible para el poder, esa herramienta es su voto. Así que, amigos lectores, valoren como es debido lo afortunados que son al poder introducir su herramienta en una ranurita una vez cada cuatro años. Les puedo asegurar que aunque les pueda parecer imposible, algunos tardamos de media muchísimo más tiempo.

Dejando al margen procaces chistecitos fáciles, es bonito constatar como la cultura democrática ya ha alcanzado todos los estamentos de nuestro país. De hecho el valor del voto ya se nos inculca desde nuestros primeros gateos en la vida social, y aquí es donde quería yo llegar, amigos. Les voy a hablar de las primeras elecciones democráticas en las que todos ustedes ostentaron el derecho al sufragio activo y al sufragio pasivo a la vez, de los primeros comicios en donde se desatan rencillas, pactos encubiertos, tensiones internas, luchas de poder, conspiraciones, guerra sucia, turbios affaires y acuciantes responsabilidades capaces de asfixiar al más calmado de los ermitaños. Como sin duda todos ustedes habrán adivinado, me estoy refiriendo a las elecciones a delegado de clase.

Y es que no sé si se habrán dado cuenta, pero en la mayoría de los colegios (al menos en el que yo hice la EGB cuyo nombre omitiré para que no se enfaden conmigo los Hermanos Maristas), tienen la costumbre de desvirtuar totalmente el cargo de delegado de clase. Como su propio nombre indica, el delegado de clase ES EL REPRESENTANTE DE LA CLASE, DE LOS ALUMNOS, ¡la misma palabra lo dice! Se trata de un concepto tan obvio que lo entendería incluso Chabeli Iglesias. Sin embargo los profesores, aprovechándose de nuestra inexperiencia vital, nuestra inocencia propia de edades tan tempranas y nuestro proverbial acojone ante la autoridad, pervierten el significado de tan noble institución y terminan convirtiendo a efectos prácticos al delegado de la clase EN EL DELEGADO DEL PROFESOR. Prácticamente la única función que se le encomienda al "agraciado" con tan distinguido cargo es la de vigilar e informar al profesor sobre todos aquellos que se portan mal o eran impuntuales, es decir, su único deber es ser un chivato asqueroso. Así pues, esa figura que en teoría es concebida como el defensor a ultranza de los más desfavorecidos, ese romántico luchador de causas perdidas, ese Robin Hood de pizarras y pupitres, acaba por trocarse en un esbirro del poder, en un vendido al sistema establecido, en "la voz de su amo"... en el Urdaci del mundo estudiantil.

Esta nefanda costumbre de elegir delegado de clase se impuso en mi colegio desde 1º de EGB, al principio, y al objeto de fomentar el espíritu de grupo y el sentido de la responsabilidad entre los alumnos, elegíamos no solamente un delegado, sino también unos cuantos cargos más, así pues los destinos de la clase quedaban regidos por un órgano colegiado que era denominado pomposamente como "Junta de Clase" (NOTA DEL AUTOR: Les juro que a día de hoy aún no entiendo como podían nuestros profes aguantarse la risa en algunos momentos, vamos que yo soy profesor de críos de 7 añitos y les he de decir "Atentos que vamos a proceder al nombramiento de la Junta de Clase" y es que me descojono en su puta cara). Así pues, haciendo un símil político para que ustedes me entiendan, el organigrama de poder colegial quedaba más o menos con el profesor como Rey, (gobernando por encima del bien y del mal), el Delegado de clase como Presidente del Gobierno (comiéndose todos los marrones y coordinando las tareas de la Junta) y luego una larga retahíla de cargos que conformaban los demás miembros de la Junta. Por ejemplo citaremos al Ministro de Asuntos Sociales (llevaba un estricto control de las faltas y retrasos, ya quisiera Caldera tener ese rigor), el Ministro de Asuntos Exteriores (éste se encargaba de subir y bajar las persianas y abrir las ventanas cada día), el Director General de Borradores o el Secretario de Estado para la Tiza. Lo bueno del asunto es que mientras éramos pequeños y conservábamos la inocencia, siempre que se hacían votaciones ganaban más o menos los mismos (ya saben, el voto de la inercia, el típico argumento del "Más vale malo conocido...", esas cosas). Curiosamente siempre los candidatos agraciados con los cargos solían ser los más empollones de la clase, parecía que con el simple gesto de blandir su boletín de notas y exhibir orgullosos sus 9 sobresalientes se ganaban el favor del pueblo llano. No es así amigos, los empollones siempre han tenido mala prensa y con toda la razón del mundo, joder. Yo más bien alimento la teoría de que en nuestra quinta ya se habían creado unos "roles" muy definidos (el vago, el gamberro, el empollón, el responsable) y ya la peña, a la hora de acudir a las urnas, se dejaba llevar por el peso de la tradición y se decantaba por el voto "políticamente correcto". Sin embargo, al cabo de unos años la gente empezó a crecer y a tener criterio propio y, en vista de que el delegado era un simple secuaz del protervo profesor, la gente decidió que para qué iban a darle el puesto de vigilante de la clase al empollón pelota repelente de siempre pudiéndoselo dar a otro indivíduo digamos más... comprensivo con las gamberradas del vulgo. Y así fue como, en los albores de séptimo de EGB, en los comicios electorales saltó la sorpresa, (para oprobio del CIS) y quien de golpe y porrazo vióse abrumado con tan magna responsabilidad no fue ningún empollón "al uso" sino que fue... lean el siguiente tráiler, amigos. Salud!

"Contra pronóstico accedió al poder... nadie daba un duro por él... fue un golpe en la línea de flotación del sistema... los peces gordos conspiraron por recuperar el lugar más codiciado... celos, rencores, traiciones... miedos, trabajos forzados, coacciones... un tipo con buena voluntad ocupando un sitio equivocado... "1988, MESCALINO DELEGADO" PRÓXIMAMENTE EN LAS MEJORES PANTALLAS DE SUS PC... ¿Te lo vas a perder?"

MESCALINO
07/06/2005 00:44 #. Tema: El niño que llevamos dentro Hay 2 comentarios.

27/04/2005

El kiosco: Un mundo lleno de luz y de color

Como ya les he dicho en alguna ocasión, en ocasiones la nostalgia se apodera de mí y sin poderlo remediar me sorprendo revisitando mentalmente algunos paisajes de mi más tierna infancia. Cuando eso ocurre, en cuestión de breves segundos se dan cita en mi memoria álbumes de cromos Panini, tebeos de la Colección Olé, Espinete y Don Pimpón, el panadero Chema, el loco mundo de los payasos (vaya mundo, es un caso), la gallina Caponata y el caracol Perejil, la puerta de salida del opresor colegio y, cómo no... el kiosco de la esquina.

Durante los años que duró mi niñez, el kiosco de la esquina de abajo de mi casa representó un oasis de alegría, libertad y progreso frente al inmenso desierto de represión, angustia, empobrecimiento moral y humillaciones varias que representaron mis tristes horas escolares. Siempre llevaré en el saco de mis recuerdos esos rodeos que a menudo se veían obligados a realizar mis padres cuando me acompañaban a casa tras recogerme del colegio, a fin de no pasar por delante del consabido kiosco, ya que ellos sabían que al paso por tan singular enclave, se desataría la fiera que llevaba dentro de mí y ese tierno infante apacible y bondadoso que era en aquellos días un servidor, se transformaría ipso facto en un precoz adicto al consumismo que pretendería adquirir la totalidad de las existencias kiosquiles con insaciable voracidad. Por aquel entonces los tebeos eran mi único vicio, he de confesar que disfruté de los privilegios que te confiere el hecho de ser hijo único y de que mis padres fueran unos santos, así que durante años repitíose con insistencia una escena como ésta:

Yo: "¡Papááá! ¿Me compras este Super Humor? ¡Es buenísimo, sale 13 Rúe del Percebe!"

Papá: "No Fernandito, ¡tú sí que eres un percebe!, es muy caro y este mes ya hemos comprado 4, todo no puede ser, además, aún no te has leído el último"

Yo: "¡Joooo! ¡pero es que en éste salen 13 Rúe del Percebe que son los mejores, vaaa... ¡Yo lo quiero!"

Papá: "¡Toma, y yo también lo quiero! pero Fernandito, lo que no puede ser no puede ser y además es imposible..."

Yo: "¡Pero es que es buenísimo, si además sólo vale 3000 pesetas" (del año 81)

Papá: "Joer Fernandito... veeenga, toma el percebe y cállate ya! ¡tenga usted 3000 pesetas! Este crío me va a arruinar..."

Y esta escena repitióse ante la gozosa satisfacción del kiosquero, que descubrió en mi avidez lectora y en la bonhomía de mi familia una auténtica mina de oro. El dependiente era un humilde trabajador de unos 35 años, honrado y entrañable, años más tarde abandonó el negocio y pocas cosas más hemos sabido de él. El último rumor que me llegó fue que estaba disfrutando de su jubilación anticipada en las islas Seychelles, tras construirse una espatarrante mansión en cuya entrada había colocado una enorme placa de oro con la inscripción: "GRACIAS, FERNANDITO".

Pero pasan los dependientes, pasan los años... pero el kiosco permanece. Con el lógico avance de la edad uno va madurando y adquiriendo unas inquietudes más elevadas, y así a eso de los 12 añitos fuí olvidándome de tonterías como Mortadelos y tebeos varios y empecé a interesarme por cosas trascendentes y serias como la Liga de fútbol. Y en consecuencia, comenzaron a llamarme la atención las portadas de los diarios deportivos, siempre con la verdad como única bandera... me impactaron sobremanera algunas bombas informativas de mediados de los 80, recuerdo una singular portada de ese modelo de rigor informativo que es el diario Sport, donde aparecía Hugo Sánchez ataviado con una camiseta azulgrana con el dedo pulgar apuntando al cielo con el mayestático titular a cuatro columnas "¡HUGO YA ES CULÉ!! El goleador mexicano, harto del Madrid, llega a un acuerdo con el Barça para las 4 próximas temporadas"... Felicito desde aquí a los responsables del mencionado diario por su probada fiabilidad y les agradezco que desde mi más tierna infancia, me demostraran que todo lo que dicen los periódicos va a misa. Aunque en todas partes cuecen habas, también recuerdo una portada del diario As en donde se aseguraba que Maradona estaba planeando su fichaje por el Real Madrid. Concretamente el titular era: "A MARADONA LE VA EL BLANCO"... Emmm... quizá no iban tan mal encaminados...

Y como quien no quiere la cosa, seguí creciendo y creciendo, y el kiosco seguía estando presente en mi vida. Y es que al cabo de unos años, me llegó la pubertad, los cambios hormonales, el despertar, los primeros picorcillos y... bueno, les confieso que alguna que otra vez caí en los oscuros encantos del onanismo, les ruego que me disculpen por cometer tamaña felonía, ya sé que he sido el único que he cometido tales obscenidades, pero amigo lector, comprenda que no todo el mundo nace con tanto autocontrol como usted. Y dada mi natural depravación empezaron a llamarme la atención esas revistas donde aparecían chicas algo ligeritas de ropa, nunca me había apercibido de su presencia en el kiosco, pero de golpe comencé a notar que esas publicaciones me levantaban... el ánimo. Sin embargo, no era fácil adquirirlas, incomprensiblemente pedirlas al quiosquero me daba algo de más de vergüenza que pillar el Sport (ahora es al revés) y por otro lado, mis padres no parecían demasiado entusiasmados con la idea de comprármelas pese a su precio notablemente más económico que un Super Humor. Lo cierto es que hacerse con una joya de esas requería una cierta planificación estratégica; El primer punto era NUNCA COMPRAR REVISTAS DE ESA CALAÑA EN KIOSCOS CERCANOS A MI DOMO NI EN UN RADIO DE UN KILÓMETRO Y MEDIO. En el barrio se sabe todo amigo, y yo tenía una reputación de intelectual sibarita con el Sport como diario de cabecera que tenía que mantener. Otro requisito ineludible era buscar un kiosquero como intermediario, NUNCA PEDÍRSELAS A UNA KIOSQUERA, SIEMPRE A UN TÍO. El corte era bastante menor, pese a que yo tenía el pleno convencimiento de que a ese probo ciudadano que regía los destinos del kiosco jamás se le ocurriría cometer una inmoralidad tan terrible como abrir ese panfleto del demonio, al menos confiaba en que alguien de mi mismo sexo comprendería mejor mi debilidad ante la belleza femenina. Sin embargo, pese a cumplir estos requisitos, aún la vergüenza seguía atenazándome y tenía que afrontar como fuera el acto de pedir la revista maligna. Para reducir la vergüenza tenía dos tácticas recurrentes:

1) Táctica Sandwich: Pedía la revista entre medio de otros artículos variados subiendo y bajando el volumen de la voz a conveniencia. Era algo así como: "BUENAS TARDES, QUIERO UN BOLI BIC AZUL, EL MUNDO DEPORTIVO, el penthouse, EL MUY INTERESANTE Y LA VANGUARDIA". Es una estrategia que sale demasiado cara y además el dueño te acaba calando la intención y se descojona de tí mientras busca los artículos y te dice "Bueeeno, el mundo deportivooo..., la muy interesantee... la vanguardiaaa... ¡Y EL PENTHOUSE!!!!!"

2) Táctica GILIPOLLAS MAYESTÁTICO: Me fijaba en los titulares de la revista y simulaba delante del kiosquero que era fanático de uno de los temas que se trataban en los reportajes y que me la compraba por eso... te plantabas allí mirándolo todo disimulando y de repente ponías una cara de sorpresa... "¡Coño, digooo ¡Cáspita!
¡Un reportaje sobre los mejores restaurantes chinos de España!! ¡Con lo que a mí me gusta la comida china!! Es que si no fuera por... es que me pillaba la revista ¡qué diantres! ¡Como que me la pillo! ¿cuánto es? ¡Rápido! mmm comida chinaaaa..." Si haces eso ya directamente mereces la lapidación social por ser el tío más lerdo que ha pisado la capa terrestre, y creo recordar que con 15 o 16 años hice algo similar. Sin duda el mundo ha sido muy benevolente conmigo. Gracias por aguantarme, amigos.

Como ven, mi vida no puede entenderse sin kioscos, mi más sincero homenaje a todos ellos. Salud!

MESCALINO
27/04/2005 18:26 #. Tema: El niño que llevamos dentro Hay 6 comentarios.

14/03/2005

Festivales escolares o la explotación infantil al servicio de la horterada

Supongo que no les descubro nada nuevo si les comento que en estas fechas todo el país vive con enorme ilusión y expectación los días previos a la celebración de ese icono de la modernidad y el buen gusto que es el festival de Eurovisión. No me negarán que quien más quien menos a estas alturas ya empieza a tener mayestáticas pesadillas en las que aparece José Luis Uribarri avanzando los votos de cada país, o quizás irrumpe María Isabel machacándote los tímpanos con su hit "Antes muerta que sencilla". En estas fechas toda España huele a Eurovisión, y es que los festivales están de moda (Eurovisión, galas por el tsunami, galas de bienvenida a la primavera, plenos del Parlament de Catalunya... todo es un contínuo sarao), pero por encima de toda esta fiebre, me apetece rememorar para todos ustedes esos espectáculos que todos hemos vivido y sentido como propios, nuestros primeros pinitos en el mundo de la farándula, la primera toma de contacto con el miedo escénico del escenario... sí amigos, les hablo de los festivales escolares de fin de curso. Esa especie de obras de teatro que nos hacían realizar en el colegio al objeto de potenciar nuestra vena artística y creativa.

Y es que, en contra de lo que todos ustedes pensarán, ese tipo de eventos infantiles son absolutamente básicos en la vida de un niño. Normalmente, tras una experiencia como esa, el alumno aprende a valorar en su justa medida hasta dónde llega el amor que su familia puede llegar a sentir por él. Es totalmente inenarrable la satisfacción que siente el crío en cuestión cuando comprueba incrédulo que por el mero hecho de verle cantar a él en una canción coral con 40 chavales más durante dos minutos de reloj, sus sufridos progenitores han sido capaces de soportar impertérritos las más de tres horas de duración de ese puto bodrio infumable sin realizar ni el más nimio ademán de desagrado, ¡sin ni tan siquiera bostezar! Tras contemplar tamaño sacrificio, el tierno infante se convence de que el cariño de sus familiares para con él no tiene ningún tipo de límites.

A causa de múltiples e inescrutables avatares de la vida, quien suscribe fue en sus años de formación un auténtico nómada de los colegios. Realicé el EGB en un colegio de curas, me saqué una FP de primer grado en un colegio de monjas y finalmente acabé el BUP y el COU en un instituto de gente normal. Pero vayamos por partes, en mi primer cole (no les pienso decir el nombre para que no se sientan aludidos los Hermanos Maristas), hacían gala de una afición por el espectáculo capaz de acabar con todas las reservas físicas del mismísimo José Luis Moreno, ya que, no contentos con perpetrar semejante atentado contra el buen criterio una vez al año, celebraban engendros similares UNA VEZ AL TRIMESTRE (les facilito este dato por si alguien tiene pensado presentar una demanda judicial contra el centro educativo, para que no olvide solicitar al juez que aprecie el agravante de ensañamiento y reiteración). Sin embargo, a pesar de los pesares, siempre estaré agradecido a estos eventos ya que gracias a ellos se produjo mi debut como actor teatral cuando contaba con la temprana edad de 8 añitos (es que ni María Isabel, oiga) cuando en una representación del Quijote me concedieron el honor de encarnar a don Miguel de Cervantes Saavedra. La verdad es que, aunque pueda parecer lo contrario, no era un papel con demasiado contenido, puesto que NO PRONUNCIABA UNA SOLA PALABRA EN TODA LA OBRA, mi única función en el show era permanecer sentado al fondo del escenario, vestido con unos ropajes medievales y una puntiaguda barba postiza con una pluma en la mano haciendo ver que escribía constantemente, enfrascado en la escritura sin levantar la vista de los pergaminos obviando a la totalidad de la realidad circundante, ¡ya me ven! ¡escribiendo compulsivamente sin contacto con el mundo exterior y sin relacionarme con nadie! ¡Hábrase visto! ¡Como si yo fuera uno de esos internautas narcisistas obsesivos que sólo piensan en escribir y escribir en su puta paginita y luego nunca foll... eemmm....a-ahora que lo pienso... cambiamos de tema ¿vale?

Tras 8 años en los Maristas presenciando en cada final de trimestre diversos espectáculos cómico-taurino-musicales, un servidor de ustedes acabó con un pantagruélico empacho de festivales, y con el convencimiento interno de que esa neurosis enfermiza por estos engendros era patrimonio exclusivo e intransferible de la comunidad marista, pero al conocer otros colegios me apercibí de que la perversidad humana no conoce límites geográficos ni sectarios y de que como reza el acervo popular "En todas partes cuecen habas". Como les adelanté, tras abandonar mi primera escuela fuí a dar con mis huesos en un colegio de monjas de FP cuyo nombre omitiré para poder continuar pasando con tranquilidad por delante del Patronato. Este nuevo colegio se caracterizaba por ser algo así como el templo sagrado de la horterada, y el cutrerío podía respirarse en toda su plenitud hasta en los más recónditos recovecos del centro. La decoración de los pasillos era lisa y llanamente DELICTIVA y ante tales premisas no es de extrañar que la preparación del festival de fin de curso fuera algo tan elaborado como esto:

Sale la directora al escenario con el micro el mismo día del show y dice: "Bueno, va, ¿alguien quiere subir a hacer algo?"

Como pueden ver, la organización del acontecimiento no era en ningún caso equiparable a la Gala de los Oscar por poner un ejemplo. Quizá por eso en ese escenario coseché mis mayores éxitos como humorista de postín, ya que en mi primer año en ese colegio me gané a lo largo del curso una curiosa fama de "cuentachistes oficial del cole", ya era considerado algo así como "el Arévalo del Eixample", y un día antes de la ceremonia un compañero me dice "Oye ¿Por qué no sales a contar unos chistes mañana en el festival?"... En ese momento mi proverbial timidez salió a relucir en todo su esplendor y mi tradicional palidez trocóse en delator enrojecimiento... pero ante la insistencia de aquel indivíduo finalmente accedí y al día siguiente me presentaron y subí con decisión dispuesto a comerme el escenario y a labrarme un prometedor futuro en "Noche de fiesta", la adrenalina corría por todo mi cuerpo, me estaba enfrentando yo sólo contra todo el auditorio, con la única ayuda de un micrófono, de mi innegable magnetismo personal y de mi apolínea figura, baby...todo ello ante un selecto y entendido público. La cosa salió más o menos bien ya que repetí en los dos siguientes festivales hasta convertirme (dicho sea con la mayor de las modestias) en todo un clásico de la casa. Cada vez que salía a escena lo pasaba fatal durante los primeros minutos, aunque cuando veía a la gente reirse me soltaba totalmente. Como muchos de ustedes saben, la magnitud de mi timidez roza los límites de lo patológico, pero es curioso cómo los tímidos crónicos, en momentos muy efímeros y muy puntuales de nuestra vida, cuando intentamos luchar contra nosotros mismos y contra nuestra timidez, nos ponemos una especie de disfraz imaginario (nos disfrazamos mentalmente de tíos lanzaos y con desparpajo) y sufrimos una especie de enrabietados ataques de valor que nos hacen realizar algunas barbaridades que nunca llevaría a cabo un ciudadano normal... Debió ser en uno de estos escasísimos ataques de enajenación mental transitoria que en plena actuación humorística en el escenario de un colegio de monjas (monjas que copaban la primera fila de asientos) no se me ocurrió nada mejor que espetar micrófono en mano el siguiente chascarrillo:

"¿En qué se parece una monja a una ficha de dominó?....

-¡En que las dos se corren con el dedo!! ¡CUÑAAAAAAOOOOOOOO...!" (sólo hubiera faltado el "cuñao" para rematarlo, pero en esa época aún no era conocida la palabra)

Contrariamente a lo que parece lógico y a lo que cabía esperar... puedo asegurarles que a pesar de que las miradas de las monjas de primera fila eran ciertamente asesinas... nunca en la vida me dijeron nada ni me abroncaron por el mencionado chiste, con lo que demostraron tener un exquisito sentido del humor. Además las Hermanas, a diferencia de los curas, tenían la suficiente sensibilidad como para prohibir taxativamente a los padres y a toda persona ajena al centro la asistencia a estos festivales, prohibición que fue acogida con un profundo suspiro de alivio por parte de los progenitores de todo el alumnado.

Otro día continuaremos hablando de festivales escolares y del conocido festival musical Marista "Cançó Resposta", espero que próximamente el señor Row tenga a bien ilustrarles sobre el particular. Salud!

MESCALINO
14/03/2005 00:01 #. Tema: El niño que llevamos dentro Hay 8 comentarios.

27/01/2005

Una experiencia religiosa

Tras la extraña regresión en el tiempo que experimenté recientemente al rememorar los trágicos episodios en la piscina del colegio, esos felices años infantiles han seguido revoloteando por mi cavidad craneal, y entre vacunas, parvularios, plumieres y rotuladores "Carioca" ha aparecido ese mítico y único momento en el que un halo de luz iluminó mi anodina vida... ese instante en que la felicidad entró en mi vida dispuesta a instalarse para siempre junto a mí y en el que el barbilampiño infante que era un servidor en esos años halló para siempre un hombro amigo en el que apoyarse en sus momentos de aflicción, una auténtica guía vital a la que recurrir eternamente en los momentos en los que todo fallase. Ese punto de la existencia en el que puedes mirar a Dios cara a cara.... No, amigos, se equivocan, no pienso hablarles de mi primera paja. Simplemente les hablaré de mi primera Comunión.

Ese sublime momento (la Comunión, se entiende) sobrevínome a la tierna edad de 10 añitos, mientras nuestra famosa quinta del 76 cursaba cuarto de E.G.B., lo cierto es que a pesar de nuestra corta edad, todos estábamos esperando el acontecimiento desde tiempos inmemoriales, todos nosotros, cual clones masculinos de María Magdalena, estábamos tremendamente ansiosos por comer el cuerpo de Cristo. Desde tiempos pretéritos nos venían hablando desde todos los frentes con lo maravilloso que sería nuestro encuentro con el Señor y lo mucho que cambiarían nuestras vidas al recibir su envolvente cariño, y lógicamente nosotros ardíamos en deseos de que eso se produjera, básicamente para tener al fin en nuestro poder ese valioso Spectrum que nos habían prometido en casa para cuando hiciéramos la Comunión y poder derrotar al fin en uno contra uno al inexpugnable Fernando Martín (que en gloria esté).

Lógicamente, un evento de esta trascendencia requiere de una exhaustiva preparación de varios meses, un encuentro en línea directa con el Sumo Hacedor no es moco de pavo y no se puede celebrar así a tontas y a locas. Con lo cual, nuestros nunca bien ponderados profesores nos fueron introduciendo poco a poco en temas de esta índole. Primero nos iniciaron en el singular sacramento de la confesión. Para los lectores que vivan inmersos en pecado les comentaré que dicho sacramento consiste en presentarte ante el confesionario (una especie de kiosco o de cabina de la ONCE, pero con un prelado en su interior), arrodillarte reverencialmente y contarle a su dependiente la parte más morbosa e interesante (disculpen la redundancia) de tu vida. Como ustedes comprenderán, a unas edades tan tempranas nuestros pecados no eran de un escandaloso empaque, en nuestro amplio elenco de compañeros no se encontraban violadores, depravados ni asesinos en serie, únicamente éramos UN ATAJO DE CABRONAZOS. A continuación escenificaremos una posible confesión estándar:

Confesor: Ave María Purísima

Yo: Estoo... s- s- sin pescado concedida

Confesor: Hijo, cuéntame tus pecados

Yo: P-p-pues verá Padre, a veces no obbedez-co cuando me llaman para comer, a veces no estudio y saco malas notas, mire usted por donde. Algguna vez, pocas ¿eh? contesto mal a mi abuela, chillo mucho... pero soy bueno en el fondo

Confesor: Bueno hijo, todo eso está muy bien pero ¿Cómo llevamos el pecado de la carne?

Yo: (colorado) Pues bastante bien (Porca miseria)

Confesor: ¿Has pecado con chicas?

Yo: No Padre, no hay forma humana

Confesor: (Subiendo su nivel de expectación hasta límites estratosféricos) ¿Y con chicos?

Yo: No Padre

Confesor: ¿Y... contigo mismo? (poniendo una cara como de decir "¡Te cazé, gorrión!")

Yo: B-b-b-bueeno, hay vecesss, no mucho ¿eh? pero ¿se refiere usted a..? C-creo que hubo una noche... bueno, u-u-nas cuantas ¿m-m-me pregunta por...?

Confesor: Ya me entiendes hijo

Yo: (En un efímero ataque de valor) SÍ, PADRE, ME LA CASCO CADA NOCHE

Confesor: Tienes que vencer esas tentaciones del diablo, son pruebas que tenemos que superar si queremos acceder al Reino de los cielos. A veces te costará, pero piensa en la recompensa que supondrá para tí acceder al Paraíso. Reza un Padrenuestro y un Avemaría

Yo: Y cuando ya esté en el R-R-Reino de los cielos ¿ya podré cascármela tranquilo?

Confesor: ¡Reza diez Padrenuestros y ocho Avemarías!

Yo: Entendido Padre

Confesor: (entrando en una especie de trance raro cual Carlos Jesús transfigurándose en Cristopher) Yo te absuelvo bla bla bla brrrrrr..... (nunca llegué a entender lo que murmuraba)... puedes ir en paz

Yo: Gracias Padre

Tras este ritual yo me encaminaba hacia un banco de la iglesia donde cumplía sin rechistar la penitencia impuesta por el pontífice. Esta escena se repitió unas diez o doce veces con algunos ínfimos matices de diferencia entre una y otra.

Y seguidamente, vivimos un intenso año en el que todos asistimos a un cursillo que se componía de un gran número de profundas sesiones de catequesis que dejaron en mí una huella totalmente indeleble. No obstante, me van a perdonar que no haga la más mínima referencia a ese cursillo porque les puedo asegurar que no recuerdo absolutamente nada sobre él.

Pero al final llegó el gran día, aún recuerdo esa entrada al salón de actos del colegio, en ese escenario que tantas incipientes estrellas musicales ha visto nacer, en ese marco incomparable que tantas representaciones de clásicos de la literatura ha acogido en su seno (Recuerdo mi debut como actor representando a Miguel de Cervantes en una representación del Quijote en un festival de fin de curso con 7 añitos), transformado en imponente templo, donde al fin recibimos la segunda Hostia, (la primera la recibimos el día que supimos lo de los Reyes Magos). Recuerdo los iluminados rostros llenos de felicidad e ilusión de todos mis compañeros, también me vienen a la memoria las alegres canciones que cantábamos alborozados al objeto de dar realce a los innumerables vídeos de recuerdo que gestábanse a esa hora. Quien no recuerda el hit de los 80 "Taaan cerca de míí, ¡aleluya! Taaan cerca de mí, ¡aleluya! queee hasta lo pueeedo tocaar, Jeeesús está aquííí"... Ya saben la proverbial melomanía consustancial a todo este tipo de eventos. Durante los días previos al evento se había corrido el infundado rumor (no recuerdo su origen) de que la Hostia Sagrada no se podía masticar porque era como morder a Jesucristo. Con el tiempo he llegado a la conclusión de que esa infamia partió de los encargados de filmar la ceremonia, a fin de conseguir unas escenas cómicas impagables al grabar un primer plano de todos nosotros poniendo una graciosísima cara de sapo con flemones al congregar.

A día de hoy, ese gran día perdura en todos nuestros corazones, básicamente gracias a las cintas de vídeo donde registramos tamaña epopeya. A pesar de mi habitual reticencia a visionar escenas tan pretéritas, he de reconocer que con el tiempo le he hallado una gran utilidad al film. Es un magnífico ahuyentador de visitas no deseadas, cuando te llama una familia "¿Qué tal os va si venimos el domingo a comer?" basta con decir "¡Perfecto!, además en el café os pondré el vídeo de mi comunión que nunca llegásteis a ver"... Mano de santo, oigan. Si Zipi y Zape hubieran hecho la comunión, los Plómez nunca hubieran accedido a la popularidad. En resumen y para finalizar; en ese bonito día, Nuestro Señor nos dio su primera Hostia, a partir de entonces... HA SIDO UN NO PARAR.

MESCALINO
27/01/2005 21:21 #. Tema: El niño que llevamos dentro Hay 7 comentarios.

21/01/2005

El deporte: Ese inagotable vívero de traumas

Dada esa pertinaz añoranza de los felices tiempos de la infancia que subyace en muchos de nuestros escritos, nos decidimos a crear un tema que tendrá por objeto glosar todos los aspectos de esa entrañable etapa vital. Como ustedes saben, la memoria humana es profundamente selectiva y tendemos a recordar únicamente los momentos felices de cada época, haciendo honores al refranero español, que nos indica sabiamente que "cualquier tiempo pasado fue mejor". No es nuestra intención poner en tela de juicio tan extendido aforismo, pero simplemente preferimos refugiarnos en ese otro axioma de nuestro acervo popular que reza "No es oro todo lo que reluce". Y es que, selectos lectores, no nos engañemos, en determinados intervalos temporales de esa arcadia feliz que es la niñez, quien suscribe llegó a pasarlas muy, pero que muy putas.

Siento ser tan transparentemente soez en esas apreciaciones, pero ¿de qué otra forma cabría definir momentos como las clases de educación física en nuestros años de escuela? No me cabe la menor duda de que si Hitler levantara la cabeza y se propusiera continuar sembrando el mal por todo el orbe, en los sucesivos campos de concentración incluiría como productos estrella un potro, un plinton y una barra de equilibrio. Como los más perspicaces ya habrán podido intuir nítidamente, quien les habla dispone de una movilidad y una capacidad atlética que en ningún caso podría compararse con la de Michael Jordan sin caer en el sonrojo más absoluto. Es por ello, que dadas mis cualidades innatas, las horas escolares destinadas a la gimnasia suponían para mí un marco incomparable de humillación pública ante mis congéneres, donde todas mis carencias quedaban expuestas al escarnio y a la befa de las masas. Para siempre permanecerá indeleble en el disco duro de mi memoria, ese potro, ese inmenso potro mostrándose en todo su esplendor como un bastión inexpugnable... erguido ante mis temerosas y vacilantes pupilas, enviándome telepáticamente el contundente mensaje de "Nunca me pasarás por encima, amigo, y como te atrevas a intentarlo te dejo eunuco". Tras cientos de enfrentamientos directos, debo decir, no sin tristeza, que nunca llegué a superar tan rocoso enemigo.

Pero no acababa aquí el drama, amigos. En nuestro colegio tenían una obsesión rayana en lo patológico con el deporte y similares, y debido a ello, no contentos con la hora de gimnasia, teníamos una hora de natación, mucho más terrorífica aún que la otra... Llegado a este punto, debo dar la razón a los dirigentes de mi colegio, ya que pese a todo, el deporte ha resultado fundamental en mi formación como ciudadano de provecho, ya que ha conseguido llenarme de todo tipo de traumas y complejos de por vida, convirtiéndome en consecuencia en un tipo sumiso y dócil que no representa el menor peligro para el sistema establecido. Como les iba diciendo, la piscina del colegio se fue convirtiendo en un lugar odiado y maldito. El monitor, con el objeto de estimular nuestra motivación y de humillar a una parte de la clase, dividía la piscina en tres "calles", y en cada calle nadaban los alumnos clasificados por grupos formados en base al nivel de destreza natatoria que evidenciaba cada pupilo. Huelga decirles que yo construí una vivienda en la calle 5 (la calle de los proscritos) y nunca logré abandonar esa morada. También recuerdo el horripilante trance de lanzarse a la piscina... durante años sufrí una pesadilla recurrente... soñaba que me lanzaba al agua desde el trampolín, pero en el salto me quedaba corto y me abría la cabeza contra el borde. Cuando esos recuerdos visitan mi mente se agolpan en mi cabeza tragos involuntarios de agua, sudores fríos, humillaciones públicas y constantes, duchas heladas, tensas esperas, agotamiento físico y mental, escalofríos, pesadillas nocturnas.... Amigos, se habla mucho de Auschwitz, pero... ¿y la piscina del cole?.

Nuestro querido colegio tenía a bien obsequiarnos con dos horas de deporte con periodicidad semanal, pero dada su comentada afición al tema, no tenían una ocurrencia mejor que celebrar un día al año, al objeto de honrar a la patrona del centro, un engendro lúdico-festivo-tocahuevos que denominaban con gran modestia "Día de la OLIMPIADA". En este faraónico proyecto deportivo, se enfrentaban las 4 clases de cada curso en todo tipo de modalidades olímpicas. Una vez más con esto se pretendía fomentar la competitividad, la motivación, la deportividad, el sano pique, el resquemor, las pequeñas rencillas, el rencor, el enfrentamiento abierto, la lucha sin cuartel, y finalmente, el odio eterno entre los compañeros de quinta.

El reto deportivo se vivía apasionadamente desde dos semanas antes, todas las paredes del enclave transpiraban ilusión por todos sus poros. Y en esos bonitos días previos a la batalla, las clases, cual sesudos estrategas, destinaban sus mejores hombres para cada especialidad. Como habrán podido adivinar mi nombre siempre era uno de los primeros en aparecer. Sin la menor dilación quien les habla era destinado indefectiblemente a luchar denodadamente contra el manta de turno de la clase de al lado en la delegación de dardos, parchís, ajedrez o -la mejor de todas- PELAR CROMOS. Durante años, formar parte del equipo olímpico de pelar cromos supuso para mí un inmenso alivio al quedar de esta forma liberado de la tortura de participar en salvajadas como natación, lanzamiento de balón medicinal, judo, balón-tiro o tracción de cuerda. Para los que no conozcan tan singular modalidad olímpica, (que incomprensiblemente aún no ha sido reconocida por el Comité Olímpico Internacional), su práctica consistía en colocar unos cromos de aquellos típicos de futbolistas de aquella época, con la foto del cromo hacia arriba. El intríngulis era propinar un golpe seco con la palma de la mano en la superficie central del cromo a fin de que éste, tras un brevísimo garbeo por los aires, regresara a la mesa cayendo con la jeta del jugador hacia abajo. Como árbitro de la contienda, teníamos al lado a un profesor que dictaminaba la legalidad de los golpes al grito de "¡Pelada!". El vencedor del combate era el que a la postre se anotaba más peladas en su haber. Tras años y años de práctica, al final adquirí una enorme destreza en el arte de la pelada. La verdad es que descubrí una fuerza interior en mí no había sido hallada hasta la fecha (la verdad es que doy fe de que ver un cromo con una foto de Buyo y poder darle una hostia en la boca puede convertir al más célebre "tirillas" en el increíble Hulk). En resumen, el noble arte de pelar cromos se convirtió en mi vocación deportiva más recurrente y con el paso del tiempo las peladas se convirtieron en el remedio comodín ante mis múltiples carencias y fracasos en muchos otros campos. El recurso a las peladas como tabla de salvación se convirtió en una constante en mi vida.

Sin embargo debo reconocerles que con los años he comprendido las bondades del deporte y he valorado la belleza de la competitividad en toda su plenitud. Les puedo asegurar que es un placer de dioses disfrutar de un vibrante partido de la NBA en el sofá de casa saboreando un Jack Daniels con hielo. Y es que, amigos, el deporte es la salud.

MESCALINO
21/01/2005 15:36 #. Tema: El niño que llevamos dentro Hay 8 comentarios.
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