¡Y yo sin estos pelos!

Temas

Enlaces

Música

Blogs recomendables

Miscelánea

Archivos

Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2006.

Resumen

Naturaleza humana

Dirigíame yo esta mañana presto y diligente al trabajo, con el consabido retraso habitual otorgado por las empalagosas sábanas, el calorcito de las más pétreas mantas y la ducha matutina, cuando me ha acaecido cosa tan decadente que les paso a contar.

 

Habitualmente, utilizo dos transportes públicos para llegar a mi despacho: el primero, la línea de cercanías de Renfe. El segundo, que para lo que les voy a contar no viene al caso, la línea 5 de metro.

 

Para acceder al susodicho tren, utilizo la estación de Arc de Triomf. Para que se sitúen, está en una esquina, con salida prácticamente directa al paso de cebra y con un hermoso árbol justo antes. Esta mañana, además, estaba aderezada con un repartidor del nuevo periódico gratuito ADN, que aún no he tenido el placer (o la desdicha) de hojear

 

Estando a unos cinco metros del acceso, he descubierto una marabunta de pequeños seres conocidos como niños saliendo de la mencionada boca, probablemente de excursión o visita cultural, y me he dicho: ¿Qué hago? ¿Entro apartando niños o bien hago un hábil gesto de escapismo al estilo del pebroste de la escapada suiza y me cuelo por un lateral?.  Los niños en cualquier caso, son difíciles de esquivar; cuando van de excursión (así, en plan marabunta), resultan muy similares a los gases, se expanden ocupando todo el espacio disponible. Obviamente, elegí la segunda opción, por evitarme así cualquier contacto fortuito con la diminuta plebe.

 

Sin más dilación pues me dirigí por el lateral, con la poca fortuna de meter el pié en el agujero del árbol, lo cual me provocó un traspiés de considerables dimensiones. Fui cayendo y cayendo hasta dar con dos pilones de periódicos que envié directamente al asfalto, cayendo yo mismo contra el bordillo de la acera, provocándome diversas lesiones de poca consideración, como arañazos y magulladuras. Les aseguro que no fue una de esas caidas inmediatas, sino de esas otras que se hacen eternamente largas, y de las que puedes recordar la secuencia completa. Ya saben, de esas que mientras estás cayendo piensas "coño, que me estoy cayendo" pero una extraña fuerza te paraliza a la vez y no puedes hacer ni el más mínimo movimiento para facilitar una salida airosa a la situación.

 

Una vez caído, y ya provechando, una vez leídos un par de titulares del nuevo diario, me levanté fermoso y presto y mientras retiraba algunos restos de porquería de mi chaqueta y respondía a la pregunta de una amable señorita que se interesaba por mi estado (lamentablemente me refiero a mi estado de salud tras la caída) díme yo cuenta de que un extraño ruido empezaba a asolar la zona. Sí amigos, me ví en la situación de ser señalado por decenas de niños que jocosamente se reían de mí y de la esperpéntica situación, sin ningún tipo de pudor y en mi propia cara. Ya lo ven, por intentar esquivar un mal menor me encontré con el peor de los males: la crueldad de los niños. En el fondo, supongo que es cosa de la naturaleza humana. Y es que ya lo dicen, tanto va el cántaro a la fuente (...).

 

Row.

01/03/2006 15:55 Autor: ferri. #. Tema: Sálvese quien pueda Hay 2 comentarios.

Soplan vientos de reyerta

(Nota del autor: Antes de que empiecen a paladear estas humildes y sin embargo sublimes líneas, quiero prevenirles de que el tema que hoy tocamos puede, por su escatología herir la sensibilidad de los lectores más aprensivos, así que si usted es un tipo sin complejos y tiene ganas de reirse siga con la lectura, si por el contrario usted es de los que se la coge con papel de fumar y se ofende por el vuelo de una mosca, le ruego tenga la bondad de cerrar la página e irse a cagar a la vía con la mayor prontitud).

Amigos y amigas, la agresividad está a flor de piel en la calle y aunque no queramos admitirlo estamos todos tan estresaos que ya no sabemos ni por dónde nos da el aire. He confirmado tan derrotista impresión leyendo esta noticia: UN PEDO PROVOCA UNA PELEA QUE ACABA CON UN HERIDO EN PALMA DE MALLORCA... La gente ya se pega hasta por el motivo más etéreo e intangible. Según parece el joven en cuestión, al que a partir de ahora identificaremos cariñosamente como "El Pedorro" no pudo aguantarse una ventosidad que le oprimía las entrañas (nunca mejor dicho), lo malo fue que en el momento de la detonación se cruzó con otro sujeto al que a partir de ahora identificaremos como "El Mal Follao", que regañó sutilmente al Pedorro diciéndole en plan crítica constructiva "Eres un guarro y un puto cerdo". Tras estas bonitas palabras el pedorro se disculpó pero el Mal Follao, lejos de olvidarse del tema, pasó a la acción dando así comienzo a una monumental pelea que finalizó con el pobre Pedorro hospitalizado y con el tobillo roto. Vaya desde aquí mi más enérgica condena a la actitud del agresor y mi apoyo total a la víctima. No me vale recurrir al refranero español y refugiarse en el tan manido "Quien siembra vientos, recoge tempestades". La violencia no se justifica en ningún caso.

Y por si fuera poco, he de confesar que siento alguna remota identificación con el Pedorro. Sé por propia experiencia que los gases corporales pueden hacer pasar malos ratos al más pintado. Me voy a sincerar con todos ustedes que ya son como de la familia y les confiaré un pequeño secreto (no lo aireen mucho, que esto no salga de la red): tengo un cierto exceso de gases... de hecho cada vez que mi médico me mira por rayos x pone cara de espectador de "Impactos TV" y suelta un jocoso "Es impresionante el festival de gases que tienes por ahí dentro" y yo "¿Pero eso es peligroso?" y él "Hombre, no tanto como Vandellós pero déjate...". En serio, mi organismo genera más gases de lo habitual, no es algo grave pero sí que me hace sufrir lo mío en esas determinadas situaciones en las que tienes en tu interior un cuesco claustrofóbico luchando por salir al aire libre en el peor momento y dinamitar más si cabe tu ya depauperada reputación. Pocas situaciones hay más humillantes que salir perdedor de esa batalla y sufrir en tus propias carnes el escarnio de tus congéneres ante tal epopeya olfativo-sonora. Pero mi dilatada experiencia me hace distinguir tres tipos fundamentales de pedos, y desde "Y yo sin estos pelos" queremos brindar a nuestros lectores, por si alguna vez se encuentran en tan desagradable coyuntura, unos pequeños consejos para salir airosos y con dignidad del envite en cada una de las tres tipologías, veamos:

1) El pedo disimulado: Este es el más agradecido de los cuescos por su discreción y su austeridad, años y años de experiencia pedil se necesitan para llegar a dominar esta suerte con relativa solvencia. Se trata de ese delicioso cuesquito que en un momento de apuro se te escapa en clase, en el curro o en la reunión vecinal, no suele ser de olor demasiado agresivo y su irrupción suele anunciarse con el suficiente margen de tiempo para que puedas "poner el silenciador" (apretar tus nalgas con contundencia para conseguir amortiguar la detonación decibélica). Cuando lee la gente estas cosas se escandaliza pero esto yo creo que quien más quien menos...

2) El pedo traidor: Es una auténtica putada, en el fondo no es más que un pedo disimulado que te sale rebelde; parecía que tenías controlada la situación, ibas en el vagón del metro repleto de gente pero te veías con fuerzas para evitar el desastre, toda tu fuerza mental se concentraba en evitar la fuga pero el pedo traidor ataca por sorpresa con inusitado furor y consigue hallar un mínimo resquicio (Dios qué vergüenza de post, qué asco, perdónenme) por el que sale sin hacer ruido. Has conseguido evitar el sonido delator... pero amigo, a diferencia del disimulado... este huele que alimenta. Acabas de convertir el vagón de metro en una pocilga cinco jotas. El bochorno y tú sois una misma cosa. Intentas evadirte pero comienzas a ver las caras de la gente y sobre todo la del hombre que tienes enfrente que te ha calado de sobra y te mira fijamente a los ojos como diciéndote "CONFIESA, HAS SIDO TÚ). La clave en estas situaciones es plantar cara y devolver la mirada, aceptémos la guerra psicológica y miremos fijamente a los ojos de nuestro contrincante, si aguantamos más de 5 segundos las dudas se apoderarán de él ya que con nuestra mirada felina le estamos diciendo "NO ME MIRES CAPULLO, QUE TÚ ERES EL CULPABLE". A partir del sexto segundo nuestro rival dejará de mirarnos ya que concentrará todos sus esfuerzos en demostrar su inocencia ante todo el vagón. Y lo que es mejor... no lo conseguirá. Amigo lector, armado únicamente con un morro enorme, usted puede conseguir lo que se proponga. Miren a Zaplana. Créanselo de una vez.

3) El pedo descarado: Este ya es un caso extremo, aquí el pedo te ataca con fuerza sobrehumana y por sorpresa, con lo cual el efecto sonoro es inevitable y el ambiental ya ni te cuento, con lo cual no hay forma humana de pasar inadvertido ante tus seres más próximos que asistirán atónitos a una agresión tan letal para sus tímpanos y sus pituitarias. Lamento decirles que para este caso no hay defensa posible y que la única salida digna que se me ocurre para un oprobio tan descomunal es aconsejarle que tras la deflagración usted componga la mejor de sus sonrisas, saque pecho con altanería, desabróchese la chaqueta y muéstrele al mundo una camiseta en la que pueda leerse la inscripción "PEDORROS Y ORGULLOSOS.COM". O eso, o váyase a vivir a Katmandú.

Disculpen este ordinario texto, amigos. No volverá a ocurrir. Salud!

MESCALINO

11/03/2006 01:39 Autor: ferri. #. Tema: La sociedad y nosotros Hay 3 comentarios.

Vuelve el fútbol de verdad (no admitan sucedáneos)

Amigos lectores, hoy es un día feliz, los aficionados al fútbol están de enhorabuena, y los niños grandes como el que aquí suscribe también, y es que hoy ha vuelto a las pantallas la serie que marcó a varias generaciones, los héroes deportivos que nos iniciaron a todos en el noble arte del balompié, los referentes para todos aquellos críos que amaban al balón como si fuera su novia, las estrellas a las que Telecinco debe el primer gran éxito de audiencia de su historia... sí amigos, me estoy refiriendo a Oliver y Benji. Los famosos futbolistas japoneses, a pesar que eran los únicos nipones que tenían unos ojos más redondos que una naranja... ¡Todo el colegio estaba embobado con sus hazañas! Tengo grabado en la memoria (aparte de en una cinta de vídeo) el viaje de fin de curso de 8º de EGB a Madrid, nos hospedábamos en el hotel Osuna y recuerdo que toda la clase quería estar a las 8.30 en la habitación para no perderse las exquisiteces del gran Oliver. ¡Y miren que la serie era cutrecilla ¿eh? Aunque realista era un huevo, el delantero pillaba el balón en el centro del campo y hasta llegar al área rival tardaba un par de horas... exactamente como Ronaldo. Pero esos dibujos enganchaban más que el pegamento Imedio, y recuerdo a aquellos famosos gemelos Derrick ¡qué feos eran los condenaos! con esos piños enormes que les ponían que iban rayando el césped a su paso... y su famosa jugada de "la catapulta infernal"... que suena como a anuncio del Riviera "Atrévete a venir esta noche y prueba nuestra catapulta infernal... no te arrepentirás..."

Y luego estaba el mítico Bruce Harper, aquel excelso líbero que poco a poco iba convirtiéndose en un gran jugador, pero que era un poquito "pupas", un pelín gafe; se metía goles en propia puerta, se lesionaba a menudo, le expulsaban... era un poco el Motta de los dibujos animados. En fin... espero que esta vez repongan la serie íntegra y la podamos ver terminar porque circulaban unas cuantas leyendas urbanas cuya veracidad es nula que decían que en el último capítulo Benji Price (el portero) fallecía al reventarse la cabeza contra un poste tras haber realizado una espectacular palomita. Desmentimos con rotundidad esa falacia... la gente es mala ¿eh? somos malos, nos gusta el morbo ya desde pequeños, éramos unos putos renacuajos y ya comentando "Pues sí, se da contra el poste y sangra, le sale una catarata de sangre que le tapa toda la cara, los ojos se le inundan de líquido encefálico y se muereee, se muere muuuchooo..." y ya me veo al Manu Sánchez en el telediario del día siguiente "Lamentamos tener que pasarles unas durísimas imágenes que nos llegan de la Liga Japonesa y QUE NOS GUSTARÍA NO TENER QUE EMITIR NUNCA, pero miren el impresionante golpe que se da el portero, observen su mirada perdida, el tremendo reventón cráneal, lo verán mejor en este primer plano a cámara lenta, las imágenes son desgarradoras... como podrán apreciar en la siguiente toma lateral... IMÁGENES QUE NO NOS GUSTA NADA PONER". Y los ultras del equipo contrario cantando "Aaay ay ay aaaay, caaanta y no llooorees...". El ser humano es perverso, oigan.

Pero sin duda mi gran ídolo era Mark Lenders, el chulillo macarra capitán del Tohú, el equipo rival de Oliver. Lenders representaba la rebeldía de barrio frente a la comodidad burguesa y bienpensante de Oliver y Benji, que eran unos pijillos políticamente correctos que en cuanto salían de los vestuarios se ponían el polito Lacost y la Burberrys. A Lenders nadie le regaló nunca nada y sólo se regía por las leyes no escritas de la calle. Era espectacular ver su imponente presencia física y su mirada altiva, más chulo que un ocho, ahí en plan "Vamos a machacar a estos niños bien que vienen de arriba del río Tikitawa, se van a enterar esta tarde de quién es el rey en esta puta ciudad, Oliver; encierra a tu novia tras el partido y tú Benji vigila, que te voy a tirar el penalty... pegadito al poste". Un crack el amigo Lenders. Bueno amigos, disfruten de la serie y vuelvan a sentirse niños al menos media hora al día, y sólo les diré que en miapuesta.com apuesten por el equipo de Athon... es una garantía. Salud camaradas!

MESCALINO

14/03/2006 00:59 Autor: ferri. #. Tema: El rincón del teleadicto Hay 9 comentarios.
Creative Commons License
Y yo sin estos pelos! is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 2.5 España License

.
Based on a work at ferri.blogia.com.

Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/

Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras, y Evento Blog España. Vota en los Premios Bitacoras.com [Blog Oficial en LaInformacion.com]