Se muestran los artículos pertenecientes a Julio de 2005.
Resumen
02/07/2005
Llegó el verano: Protejan sus oídos
Como ya sabrán la inmensa mayoría de ustedes, dada su innata, proverbial y archidemostrada sagacidad y capacidad de observación, ya estamos en verano, estación alegre y jocosa donde las haya. Ya desde hace unos días disfrutamos del colorido que insuflan a nuestras calles elementos tan típicos de estas fechas como las bermudas, las nunca bien ponderadas chanclas, los after-shaves, las pieles rojizas, los chiringuitos, las mayonesas (siempre serviles, displicentes y dispuestas a causarle a usted una salmonelosis sin la menor dilación), las plagas de medusas (ya se habrán apercibido de la saturación de consejos, de la brasa y la alarma social que están armando los medios con la invasión de los celentéreos en nuestras playas), pero en cambio no nos dan ningún consejo sobre otra plaga, a todas luces mucho más molesta, más terrorífica e infinitamente más nociva para la salud mental de cualquier ciudadano de a pie. Contra los accidentes acuáticos en las playas, nos protegen los socorristas, contra las olas de calor, disponemos del aire acondicionado, contra los agresivos rayos solares, tenemos las cremitas y esas zarandajas, pero contra la canción del verano ¿quién nos protege? ¿eh? ¿quién? ¿quiéééén?
Desde que un servidor tiene uso de razón (si es que alguna vez la he tenido) cada verano se viene produciendo el mismo fenómeno de la repetición machacona e insistente de una pegadiza melodía, bailable y con una letra inteligente y que mueve a la reflexión (desde que escuché esos bonitos versos que rezan "aserejé já dejé dejebetubejebere sebiunouva" les aseguro que contemplo la existencia desde un prisma mucho más amplio). Todos recordamos aquellos temas que marcaron nuestros primeros estíos, recuerdo con cariño esos bailes que me marcaba cuando era un pequeño renacuajo al ritmo de "pajaritos por aquí, pajaritos por allá"... (tema que ahora se ha convertido en todo un clásico en las excursiones del Inserso, lo que me da que pensar que nos estamos haciendo mayores). En esa época di por iniciada y por acabada al mismo tiempo mi etapa como bailarín profesional. También de esos años data aquella cancioncita que nos representó en el festival de Eurovisión que decía algo así como "Ay quién maneja mi baaarca quiééén, que a la deriva me lleva quiéééén... ay quién maneja mi barcaaaa..." ¿Les suena? ¿La recuerdan? ¿Se han preguntado alguna vez por qué desde Bruselas nos regatean tanto las ayudas económicas, los fondos de cohesión etc? Pues no olviden que hay algunos atentados contra el buen gusto que se quedan grabados a fuego en el subconsciente colectivo durante décadas, y además con razón.
Pese a que el concepto popular de "canción del verano" no goza de excesiva buena prensa, existen algunos temas de cierta calidad que pueden ser encuadrados dentro de este fenómeno veraniego. Es el caso de "La flaca" de Jarabe de Palo, se trata de una canción realmente digna y agradable para el oído, sin embargo el hecho de que fuera catalogada como canción del verano hizo levantar fundadas sospechas acerca de la calidad musical de este grupo, sospechas que con el paso del tiempo han quedado totalmente diluídas ya que la ya dilatada, consolidada y duradera trayectoria artística de Jarabe de Palo se ha encargado de confirmarlas en su totalidad. Pero si hablamos de canción del verano no podemos olvidarnos de los dos monstruos (en sentido literal) que la han dignificado desde tiempos inmemoriales. No podemos dejar de glosar al gran gurú del pachangueo playero, al incombustible Georgie Dann, el Fénix de terracitas y guateques, con canciones rítmicas y curiosas como "el chiringuito", "La barbacoa", "mami ¿qué será lo que tiene el negro?"... se echa de menos al maestro. Un verano sin Georgie Dann es como un aeropuerto sin retrasos, como un ascensor sin dibujitos guarros, como una fiesta sin fotitos con el móvil, como una clase sin "pringaos", como un diario sin horóscopo, como Tele5 sin Belén Esteban, como... (sigan ustedes con el jueguecito). VUELVE GEORGIE, NADA ES LO MISMO SIN TÍ.
Menos mal que la madre naturaleza nos obsequió con otro personaje presto a coger el relevo de tan magno artista... ¿y es que quién no conoce a King África, ese exconcursante de gran hermano vip que rebosa talento, simpatía, ritmo y sobre todo grasas supérfluas? ¿cómo hacer que tu memoria auditiva no se resienta recordando ese aullido insufrible gritando "BOOOOOOOOOOOOOOOOOMMMBBAAAAAA"? Lleva años el amigo deleitándonos, que si la bomba, que si golosa, que si bailarrrrr, que si el camaleón... y este año amenaza con destrozar ese gran clásico de nuestra piel de toro, ese pasodoble tan nuestro llamado "Paquito el Chocolatero", que se va a ver ultrajado, pisoteado y humillado por la versión de ese señor ante la pasividad de nuestro débil Gobierno. Nos roban nuestra cultura musical más auténtica mientras, como ya es habitual, Zapatero mira hacia otro lado, rehén de partidos radicales y amigos de los terroristas, dispuesto a vender España por un puñadito de votos, aunque sea a costa de perder el orgullo, las esencias y la identidad. Esto no es más que otro paso en el proceso ya imparable de desmembración de este país enfermo en el que ya incluso los maricones se pueden casar, ¡como si fueran gente normal, vamos! Pero es que ya nada puede sorprender cuando desde el gobierno se fomenta el ataque frontal a la iglesia, a la familia y a nuestra historia, ¿y saben por culpa de quién? pues de la puta democracia. En fin... salud amigos.
P.D.: Espero que se haya interpretado correctamente la total ironía de este último párrafo. No olvidéis nunca el carácter irónico-humorístico de este blog. Salud camaradas!
MESCALINO
08/07/2005
La noche en que hablé con Gemma
Bueno, niños y niñas, hace unas cuantas jornadas les anuncié que en pocos días (que al final han resultado ser muchos) rememoraríamos para todos ustedes una hilarante epopeya radiofónica juvenil. Quizá muchos de ustedes ya sospechaban que tal promesa dormía ya plácidamente en el desván del olvido... nos ofenden, amigos. Sepan que nuestra palabra es de fiar y que lo que decimos va a misa (nosotros no, pero lo que decimos sí). Así pues, aprovechando que creo que el delito ya ha debido prescribir, seguidamente paso a relatarles ciertos hechos acaecidos una acogedora noche estival hará unos añitos ya.
El verano de 1995 (creo) transcurría tórrido e insulso, el mes de julio llegaba a su ecuador y al objeto de poner una gota de diversión en nuestras por aquel entonces insípidas vidas de adolescentes (no como ahora, que las ilusiones y aventuras brotan y fluyen enloquecidas en nuestras existencias) un grupo de amigos (para concretar, éramos Platanito, Row y Mescalino, nombres que deben sonar familiares a todo buen lector de "y yo sin estos pelos" y otro colega) decidimos reunirnos para pasar una noche divertida en el hogar de Platanito, aprovechando que su progenitor hallábase ausente por motivos que el escribiente ahora mismo no recuerda. La velada transcurría entretenida y tranquila, degustamos una opípara cena, disfrutamos de las ténues caricias de unas cervecitas al paso por nuestra epíglotis y compartimos una informal y desenfadada conversación sobre los típicos temas de adolescentes (ya saben; el "Ulises" de Joyce, las reflexiones sobre Ortega y Gasset o el cine de Kurosawa). Pero de pronto, no recuerdo quién pronunció tres palabras que, sin saberlo entonces, iban a cambiar el signo de la noche y quién sabe si de la historia. Las tres palabras fueron: "¿PONEMOS LA RADIO?"
En principio puede sonar raro que esa idea fuera tan buena (la verdad es que para cuatro hombres de 18 años, en lozana juventud, y con las hormonas bulliendo... en principio una velada intensiva de radio no sería el plan más tentador para una calurosa noche), pero la vida te da sorpresas. Conectamos el aparato y fuímos a dar con un exitoso programa de testimonios llamado "Hablar por hablar" entonces conducido por la conocida presentadora Gemma Nierga. Durante unos minutos escuchamos anonadados las increíbles historias que los oyentes contaban en antena pidiendo consejo al resto de la audiencia... pero en cuestión de segundos el estupor dejó paso a la tentación cuando alguien dijo "¿Llamamos y nos inventamos algo?"... tras escuchar esta frase a todos nos vino a la mente la figura de un entonces profesor nuestro llamado Jaume cuya voz (con la mayor de las humildades) era imitada de forma bastante aceptable por un servidor de ustedes. Al recordar este dato, noté que todas las miradas de los presentes convergieron en mí... a partir de ese momento, sintiéndolo mucho por nuestro querido profesor Jaume, supe que tenía una importante misión que cumplir. No podía fallar a mi gente.
Y sin más dilación, marcamos el número del programa, y escuché la cálida voz de Gemma al otro lado de la línea "Jaume, buenas noches, cuéntanos tu problema" y empecé a soltar un soliloquio diciendo con voz balbuceante "Verás Gemma, mi problema es que yo soy profesor y he notado que me gusta una alumna... y la verdad es que estoy hecho un lío... ¡estic desesperat! ¡estic desesperat! (¡estoy desesperado)"... y Gemma dice "¿y el problema cuál es Jaume? ¿que no sabes si declararte o no?" y Jaume dice "Es que yo creo que a esta chica también le puedo gustar, porque cuando estoy en la pizarra la veo que está todo el rato mirándome y tal... ¡pero es que claro, por otro lado está mi mujer! ¿qué hago con ella?" Gemma inquirió "¿Y qué podemos hacer por tí, Jaume?" a lo que contesté "No, más que nada lo decía por si nos está escuchando alguien que haya pasado por la misma situación que yo, a ver si me puede dar algún consejo porque es que... ¡estoy desesperado!" Tras tan desgarrador testimonio, Gemma (que a decir verdad, no es que tuviera la mosca tras la oreja, es que tenía a Moscú entero) me quería dar puerta rápido, pero Jaume exclamó "¡Gemma, Gemma que también quería dar un consejo! Es para este hombre que ha llamado que era aficionado a los "menages a truá"... era para decirle que no lo haga, que yo por lo menos no lo haría nunca porque creo que se ha de ser fiel, y si este hombre lo hace... ¡entonces es que es un cornudo!" Y Gemma ya con el sudor frío "Muy bien Jaume, adiós!". Por su parte, Jaume puso fin a sus cinco minutos de fama espetando un escueto "Adiós, y felicidades por el programa".
Tras la confesión de Jaume se produjeron tres llamadas, tres, al objeto de orientar a un hombre tan roto, el primero en llamar fue un salidorro que dijo "Yo le diría a Jaume que no se preocupe, yo soy profesor y veo normal que le guste una alumna... ¡y muchas alumnas!, que se tranquilice que no hay motivo para desesperarse". La siguiente llamada fue de otro tío que también quitóle hierro al asunto diciendo "es muy típico el enamoramiento entre profesores y alumnos, a mí me ponía mi profe de inglés" a lo que Gemma repuso "Siempre se enamora la gente de las de inglés, las de inglés son las cachondas ¿no?" Sin comentarios. La tercera llamada fue de signo opuesto; llamó una mujer mayor indignada que conforme iba avanzando en su discurso se iba encendiendo y encendiendo, fue algo así como: "A este profesor le diría que le conviene una temporadita larga de vacaciones para reflexionar y meditar, lo que le ocurre no me parece demasiado normal, él tiene a su mujer y no debería ir pensando en alumnas, así que yo le recomendaría que se lo piense con rigor, que si es necesario se someta a un psicoanálisis y que cuando vuelva acepte que no está capacitado para su trabajo, que cuelgue los hábitos y que se dedique a otra cosa"... Y menos mal que a esta mujer le colgaron el teléfono, porque vamos, medio minuto más y me manda a la silla eléctrica la tía...
Evidentemente, aunque lo que hicimos no era tampoco nada del otro jueves, tras colgar el teléfono, a los cuatro presentes sobrevínonos un ciclópeo ataque de risa. Lo que hicimos fue una criaturada y un acto de absoluta inmadurez, pero no por ello voy a dejar de recomendárselo encarecidamente a todos ustedes. Soy un cabronazo, vale, pero ¿y lo que nos reímos? Salud camaradas!
P.D.: Jaume, perdóneme amigo. No volverá a pasar.
MESCALINO
11/07/2005
De cuando pones un circo y te crecen los enanos
Amigos, siento decepcionarles con el texto que sigue a continuación, sé que todos ustedes cuando asoman sus pizpiretos rostros por esta web esperan encontrar artículos repletos de alegría y buen humor a borbotones por todas sus líneas. Hoy sin embargo, cuando vayan sumergiéndose en las procelosas aguas de este post, tan sólo hallarán el cabreo perenne, la frustración, la mala leche y la amargura propia de un pobre imbécil que no encuentra su sitio en el mundo y al que (por si fuera poco), encima le duelen las costillas. Y es que hay veces que la vida es como un videojuego en el que hay que ir superando pantallas para ganar la partida.
LEVEL 1: EL BORDILLO RESBALADIZO
Y es que hay años en que uno se levanta ya con el pie izquierdo y no hay nada que hacer para remediarlo. Y si no me creen, paso a relatarles algunos hechos acaecidos en esta última semana. Obviaré temas banales y supérfluos como es el hecho de que andaba esperando saber los resultados de la prueba de acceso a la carrera de periodismo... nos presentábamos doscientas y pico personas, había en juego 84 plazas... y el nene ha quedao en el puesto 87. Manda cojones, amigos. Pero dejando aparte estas fruslerías, les explicaré que cierta tarde de la semana pasada, encontrábase un servidor en el centro de su ciudad conversando e intentando animar a una persona que andaba un tanto alicaída; era el momento de la despedida y al dejar a esa persona en la boca del metro, mis últimas palabras fueron algo así como "Y sobre todo el ánimo arriba ¿eh? ¡No te me vengas abajo!!"... Pues por una de aquellas ironías del destino, el que se vino abajo nada más cruzar la calle fuí yo. Resbalé con el bordillo de la acera y me metí un pedazo de hostión espectacular y además en pleno centrociudad, que en estos atardeceres veraniegos es un hervidero de gente dispuesta a hacer leña del árbol caído y a reírse con crueldad de los desplomes ajenos.
No entraré en detalles escabrosos pero sí les confesaré que fue un aterrizaje forzoso, fue una caída al más puro estilo Julio Salinas ¿lo recuerdan? (esa caída tan típica "por capítulos", ese "que me caigo, que no, va a ser que sí, ay, ay, uy, ¡PUMBAAA!"), fue un derrumbe ridículo donde los haya para regocijo de los afortunados transeúntes. Huelga decirles que me levanté tan rápido como pude (al objeto de reducir la humillante escena a su mínima expresión). Al incorporarme, una solícita doncella se me acercó y me preguntó "¿Que te has caído?" le contesté riendo "Qué va, es que me gusta ir así por la calle", se queda un poco flipando y me dice "Menos mal que has apoyado las manos y al menos no te has dado en la cabeza, no?"... Ahí estuve a punto de contestarle "Tranquila, lo de la cabeza es de nacimiento", pero me corté y zanjé el tema con un escueto "sí, ha habido suerte". Tras este breve diálogo inicié mi camino hacia el hogar pensando que no me había hecho demasiado daño, tan sólo un leve cosquilleo en la muñeca izquierda que no era nada preocupante... Esa noche no pude dormir por culpa de la puta muñeca izquierda ¡qué dolor, amigos! ¡QUÉ DOLOR!. Sin embargo, he de reconocer que con el paso de las horas, la muñeca fue recuperando su tono habitual y sobreponiéndose al brutal impacto sin mayores problemas, lo que confirma la leyenda de que tantos años de eterna soltería han logrado que yo disfrute de unas muñecas que ríanse ustedes de Larry Bird. Pero la alegría dura poco en casa del pobre y al cabo de dos días noté que conforme remitía el dolor en la muñeca aparecía una pequeña molestia en la costilla izquierda a la que yo no dí la menor importancia dando por supuesto que en pocos días iría remitiendo hasta desaparecer... Si algún día monto un gabinete astrológico no acudan a mi consulta amigos, el dolor en la costilla fue aumentando un poco cada día hasta llegar a hacerse insoportable, hoy me han diagnosticado un esguince que necesitará medicación y días de poca actividad física, cosa que me molesta especialmente porque no saben ustedes las ganas que tenía yo de irme a hacer deporte estos días a la playa... en fin, aceptémoslo con resignación.
LEVEL 2: EL ATAQUE DE LA CHICA STOICHKOV
El sábado empezó algo puñetero, ya de buena mañana comprobé con estupefacción como el grifo de la lavadora goteaba ligeramente, nada importante, pero goteaba. Dada mi habilidad natural para el mundo del bricolage, pensé en avisar a un fontanero para que arreglase el pequeño imprevisto, pero me hizo cambiar de idea el generoso ofrecimiento de cierto personaje que vive en mi piso, y que para omitir su nombre verdadero aquí identificaremos como "Toneti", que me dijo "Joer, no llames al fontanero, si esto mañana por la mañana te lo arreglo yo, esto es un juego de niños hombre, mañana pongo uno nuevo y santas pascuas". Cambiando de tema, como pueden suponer, este sábado yo disfrutaba de un ciclópeo dolor de costillas en todo su apogeo, pero dado que desde pequeñito me enseñaron que todas las heridas sanan con un poquito de alcohol, decidí que la mejor manera de olvidarme del tema era salir un ratito por la noche a golfear y a ponerme de alcohol hasta el culo. Y así fue como, tras la ingesta de unos sabrosos vasos de sangría y, tras ímprobos esfuerzos intentando ignorar mi impertinente costilla, dí con mis maltrechos huesos en una conocida discoteca.
Dado mi estado físico, la noche no pintaba especialmente placentera, pero no todo es negativo amigos, tras visitar el excusado del local, quedéme extasiado ante la visión de una exhuberante mujer, una de esas féminas a las que el Dios de la Belleza ha tratado con infinita generosidad, mis pupilas iban y venían a la velocidad del rayo observando con deleite el balanceo de su cuerpo, contemplando el sensual movimiento de esos dos cuencos de miel que eran sus pechos al son de la música... ¿Cómo iba yo a imaginarme que esa deidad iba a acabar haciéndome gemir con inusitada pasión?.... Pues sí amigos, la tía iba colocadísima bailando enloquecidamente sin prestar atención a nada ni nadie de lo que se movía a su alrededor, y en uno de esos bruscos vaivenes propinóme un tremendo pisotón que hízome saltar la uña del dedo meñique y ver la Osa Mayor, la Menor y la del Medio. A día de hoy tengo mi piececito en carne viva por culpa del putón verbenero ese que encima ni se disculpó la muy guarra... vamos, es que ni una mirada de disculpa, ni un escueto "perdón", ni una triste palmadita, ni una noche de pasión... ABSOLUTAMENTE NADA. Pese a todos mis males, llegué a casa caminando con una cojera ostensible y al acostarme hice lo que pude para reponer a mi pobre dedito, que entre él y la costilla... parecía que en vez de venir de la disco venía de la guerra de Irak. En compensación decidí apagar todos los despertadores y así el domingo despertarme a la hora de comer, tranquilamente, sin sobresaltos ni tensiones innecesarias. A fin de cuentas llegué a casa sobre las seis menos diez de la mañana y, debido a los dolores diversos, no logré conciliar el sueño hasta las 8.30 aproximadamente.
LEVEL 3: ¡AGUA VAAAAA!
El domingo me desperté a las 9.30 de la mañana con un sofocón de la hostia escuchando unos tremendos alaridos provenientes del lavadero que rezaban algo así como "JODER JODER JODER ¿QUÉ COÑO PASA AQUÍ, ¡FERNANDOOOO!!!". Levantéme de mi lecho a la velocidad del rayo pese a mis achaques impresionado al comprobar que mi piso se había convertido en Isla Fantasía. Les suena de algo "Joer, no llames al fontanero, si esto mañana por la mañana te lo arreglo yo, es un juego de niños, mañana pongo otro grifo y santas pascuas"... pues el amigo Toneti se levantó con toda su buena intención a solventar la fruslería esa del grifo de la lavadora y jodió el grifo interno totalmente. Tras solventar con prontitud la inesperada inundación matutina dominical, no nos quedó otra opción que cerrar el agua durante todo el día. Menos mal que el propio Toneti, cual oráculo de Delfos, me dio la solución al tema: "Pues nada, mañana por la mañana llamas al fontanero y en diez minutos te lo arregla, si es lo que digo siempre, cuando no dominas mucho cómo se hacen las cosas lo mejor es llamar al fontanero y así te evitas historias..."... País de locos, amigos. ¡Hala, con Dios!
MESCALINO
13/07/2005
Laporta exhibe sus encantos (que n´aprenguin, tu!)
Como sabrán los más habituales de esta santa casa, no es costumbre de este blog actualizar cada día, normalmente tenemos a bien dejar pasar un mayor lapso de tiempo entre post y post... ayer les narré mis desafortunadas últimas fechas y la verdad es que hoy no pensaba escribir nada... pero amigos, en ocasiones la actualidad nos obsequia con auténticos caramelos humorísticos, verdaderos diamantes en bruto para que cualquiera que se proponga escribir algo divertido los pula, analice la noticia, clave sus fauces y se ponga las botas. Son noticias que tan sólo verlas en una primera ojeada ya te están diciendo telepáticamente "tienes un blooog... coméntameeee..." y su influjo es tán irresistible que no puedes negarte. Hoy es un día de esos, y es que llevo todo el día meditando sobre la nueva faceta de stripper del presidente del F.C.Barcelona, Joan Laporta.
A estas horas del día no creo que deba explicarles la noticia, pero dada la demostrada vocación de servicio público de este blog, procederemos a comentarla. Resulta que ayer apareció una carta en el prestigioso diario progresista ABC, firmada por un rapaz llamado José María García-Hoz (no confundir con Supergarcía) al que a partir de ahora, con el mayor de los respetos, conoceremos como EL ACUSICA, (apuesto diez contra uno a que este tío fue delegado de curso en 7º de EGB, y sé lo que me digo) en la que afirmaba que el amigo Laporta había montado un pollo de dimensiones ciclópeas en el aeropuerto de Barcelona al pasar por el detector de metales. Parece ser que el aparatejo, caprichoso donde los haya, empeñóse a toda costa en no dejar pasar al presi y no paraba de pitar y pitar, por más que Laporta fuese despojándose uno a uno de todos sus bolígrafos, mecheros, monedas y armas de fuego. Por lo que cuenta el acusica, Laporta fue enfureciéndose y olvidando su papel de incansable paladín de la corrección y las buenas maneras y abanderado de toda lucha contra la violencia. Se dirigió con la flema que le caracteriza al personal de seguridad con amables palabras como: "¡Cabrones, siempre me hacéis lo mismo! ¡Me tenéis hasta los cojones! ¡Si queréis que me quede en pelotas lo vais a conseguir!"... Como todos sabemos, Laporta es de esos hombres que cuando se propone algo, no para hasta conseguirlo, así que ni corto ni perezoso, nuestro hombre sacóse los zapatos, los tiró por el aire, encima del arco de seguridad (qué imagen, amigos), desabrochóse el cinturón, quitóse los pantalones y mostróse a quien quisiera verle en calzoncillos, concretamente en slips. ¡TOMA YA! ¡QUEEE N´APREEENGUIIIIIIIIN!!!!! Por lo que cuentan, este hombre debe tener una obsesión enfermiza en su lucha contra los violentos y se conoce que sufrió una extraña enajenación mental transitoria y se vio convertido en un auténtico ULTRA RADICAL. Me lo imagino ahí en el control cantando con voz grave "¡Madero hijodeputa, no me echarás!" o ahí desbarrando "Hay que mataaar, hay que mataaar, al guardia de-se-gu-ri-dad". La vida te da sorpresas, no saben ustedes cómo.
Desde luego el impacto debió ser tremendo, porque además el acusica ha especificado que no eran unos calzoncillos cualquiera, sino que eran unos cutres slips de punto gris (también el acusica gasta una mala hostia que flipas, porque se podía haber ahorrado ciertos detalles escabrosos que no le interesan absolutamente a nadie excepto a ustedes). Al final el histérico de Laporta consigue pasar el arco en paños menores, como todo el mundo... aunque tuvo que ser impagable la imagen... tiendo a imaginarme a una empleada de seguridad joven y atractiva ahí en el control, y el otro ahí pasando diciéndola "Tranquila, no es que lleve una pistola en el slip, es que me alegro de verte" y ella "mmm... con ese pedazo de arma no me extraña que el detector esté a puntito de derretirse" y él "esto sí que es un arma de destrucción masiva muñeca, vigila que no nos vea Bush" y ella entregándose "mmm... ¡ataca en tromba campeón, que soy Casillas!" y él "mmm...te voy a enseñar lo que era el círculo virtuosooo..." y... Disculpen mis desvaríos amigos, pero, compréndanme, soy soltero.
Continuando con el tema, en el siguiente párrafo, el acusica afirma "Cuando Laporta, adecuadamente vestido y calzado (dato importante), se dirigía a la sala de espera, le reproché: "¡Vaya ejemplo!"".... No me pregunten por qué, queridos lectores, pero esta frase de "vaya ejemplo" me hace mondarme de risa, me imagino al típico moralista repelente indignado ahí "¡Vaya ejemplo!" ¡como si fuera su padre, vamos! Vale que Laporta estuvo vergonzante, lamentable y patético pero... ¡que ya se afeita, joder! ¡Vete a reñir a tus críos, acusica de mierda! (perdonen, no puedo con los chivatos ni con los delegados de clase de 7º de EGB). El acusica prosigue "Laporta se dirigió a mí desafiante: "¿Te he hecho algo?" Mi respuesta fue: "Pues sí, ha faltado usted al buen gusto, a las normas de educación y convivencia más elementales" (lo que yo digo, delegado repelente total, sólo le ha faltado cantar "¡vas a la señu! ¡vas a la señu! ¡sí-sí-sííí! ¡vas a la señu!") a lo que Laporta visiblemente alterado me espetó: "¿qué pasa? ¿te has excitado?"... Definitivamente a este hombre la erótica del poder le ha hecho perder del todo la cabeza.
Pero seamos justos y reconozcamos que de momento no hay pruebas de que este hombre insultase a nadie, yo nunca concedo credibilidad a los acusicas, y menos si escriben cartas al ABC. Así pues, cuando me enteré de ese rumor, no le dí la mayor importancia, convencido como estaba de que Laporta lo negaría todo... pero cuál fue mi sorpresa cuando escucho por la radio al presidente que dice con toda la naturalidad del mundo "Es falso que yo insultara ni faltara al respeto a nadie, y quiero desmentirlo con toda rotundidad. Lo único que es cierto es que me quedé en calzoncillos en mitad del aeropuerto del Prat"... CÁGATE LORITO. ¡Y lo dice como si fuera lo más normal del mundo!. A fin de cuentas ¿quién no se ha encontrado nunca en un aeropuerto a un presidente del Barça en calzoncillos? ¿se imaginan que esta anécdota le hubiera ocurrido a Gaspart? Me le veo ahí al borde del ataque de nervios diciendo "Me trataron como a un terrorista ¿qué se piensan, que iba a pegar un tiro a alguien? pues dije que si me quieren ver en slips, me bajo los pantalones, ¡y punto!" ... ¿y a Núñez? Ya me imagino la rueda de prensa de disculpa ahí llorando "la verdat ¡snif! es que tuve un poblema en el aeropuerto del Pat, quicir que en el contol de seguridat ¡pfff! unos agentes con ganas de... potagonismo me hicieron quedarme en stip, spit, tisip, slip..." Todo un abanico de posibilidades, amigos.
En fin amigos lectores, piensen lo que quieran y crean a quien más confianza les merezca, que aquí somos asépticos e imparciales, pese a nuestra aversión por los acusicas. Ya saben que en este mundo siempre hay un cabrón que lanza la calumnia, y un gilipollas que... la porta. ¡Salud camaradas!
P.D.: Les agradezco enormemente las buenas críticas y comentarios referentes a mi último post. Hoy he descubierto que la felicidad que me causa conocer sus carcajadas es el remedio más efectivo contra el dolor de costillas. ¡Les quiero, amigos!
MESCALINO
18/07/2005
Los Parques de Atracciones (Vayan, vayan si tienen huevos)
Hoy me he levantado con el día sincero, amigos lectores. Desde primera hora de la mañana venía pensando algún tema ocurrente con el que actualizar este blog en el día de hoy... Lo cierto es que no se me ocurría nada (el inmundo calor que nos acompaña estos días tiene abotargadas a mis fláccidas neuronas), pero estaba echando un vistazo al blog de nuestra amiga Zaiby (blog que recomendamos encarecidamente a toda nuestra selecta audiencia) y al leer su alusión al Parque de Atracciones he pensado que esos curiosos enclaves merecen ser objeto de una profunda tesis doctoral y de un sentido homenaje tras tantos buenos ratos, tras tantas magulladuras en los autos de choque, tras tantos síncopes en los pasajes del terror y tras tantas biodraminas inyectadas en vena.
¡Ah, amigos! ¡Cuántos recuerdos! En mi época de infante barbilampiño yo pasé horas y horas en dichos establecimientos. Desde siempre han existido en Barcelona dos míticos parques de atracciones; el del Tibidabo y (mi preferido) el Parque de atracciones de Montjuic, parque que hace pocos años fue gentilmente cerrado y desmantelado por nuestro simpático alcalde Clos, robándonos así parte de nuestra infancia y destrozando cruelmente nuestros corazones. Cómo olvidar esas inenarrables mañanas infantiles, ¿recuerdan aquellas calcomanías que te tenías que pegar en la manita a la entrada? costaban de pegarse las muy condenadas, y más para un tipo habilidoso por naturaleza como éste que suscribe. Han de saber que para asuntos tan cotidianos como abrir una bolsa de magdalenas, desenroscar el tapón de un zumo de botella o quitarle el plastiquillo a un CD nuevo... soy un poquito menos hábil que McGiver, con lo cual el primer cuarto de hora de estancia en el parque era invertido indefectiblemente en colocarme de forma correcta la puta pegatina. (Si tenía el más mínimo rasguño había atracciones en las que no podías entrar, con lo que había que emplearse con suma displicencia).
Una vez completado con éxito el engorroso trámite, te disponías a disfrutar de esa amalgama de diversión que se mostraba ante tí en todo su esplendor. Casi siempre la tendencia era empezar con algún plato fuerte como el barco pirata. Ese artefacto consistía en un inmenso armatoste con forma de galeón que se balanceaba bruscamente de un lado para otro provocándote en los momentos de mayor empinación (disculpen), unas curiosas cosquillas en la barriguita, amén de fuertes mareos y desvanecimientos irreversibles. Ese cuchitril tenía la particularidad de que a causa de su diseño podías ver de frente las caras de tus desconocidos compañeros de aventura, era inenarrable ver a las parejitas de novios... Siempre veías a la novia gritando y con una sonrisa de oreja a oreja, mientras que a su lado veías al tío acojonao, blanco cual gorila albino, sin decir ni mú y en ocasiones componiendo una tensa sonrisa forzada en la que cualquier avezado observador imparcial podía leer entre líneas la frase "Lo que hay que hacer para follar". En cambio es curioso observar cómo las chicas generalmente son unas auténticas fanáticas de estos recintos y no pasan ningún tipo de vértigo... ellas son felices y no paran de berrear y gozar. De hecho estoy barruntando la idea de buscar curro de encargado de Parque de Atracciones, más que nada porque a este paso, va a ser la única opción que me va a quedar si quiero hacer gritar de placer a una mujer, y me hace ilusión saber qué se siente.
De unos años a esta parte se ha puesto de moda una nueva atracción, se trata del Pasaje del Terror, un acogedor habitáculo donde moran unos actores de humilde extracción (no esperen encontrar a Robert de Niro ahí dentro), que se disfrazan de terroríficos y malvados monstruos y cuya respetable y altruista intención es abordar a la buena gente (gente que haciendo un elogiable esfuerzo, ha gastado gran parte de su nómina mensual en un bonito día en el Parque) y asustar sin ningún tipo de piedad a sus clientes hasta que se mueran de un infarto. Yo nunca he entrado a tan tétrico lugar, (ya que aprecio muy mucho mi vida y además, para ver a tíos feos, ya tengo espejos en casa) y por lo tanto, (guiándome por lo que me han contado, les hablo de oídas) parece ser que nada más entrar te recibe un monje con cara de cabrón y les dice a los infelices "Van ustedes a vivir una experiencia que no olvidarán en sus vidas, divídanse en grupos de seis" y cuando ya están todos esos pájaros preguntándose dónde debe estar la cama redonda, el monje les hace entrar por un pasillo oscuro donde empiezan a salir monstruos de todo tipo, monstruos feos y malos que te persiguen con mala uva y te hacen correr. Entre la oscuridad intrínseca del lugar, y mi destreza como velocista, como un día me dé por entrar en un garito de éstos me veo saliendo en parihuela de ahí. Bueno, pues los osados visitantes se dan un garbeo por esos lares, y tras sortear zombis, trasgos, vampiros, brujas y éfebos, vuelven a toparse con el monje cascarrabias del principio, que les dice "Han superado ustedes la antesala del terror, el terror de verdad les espera ahí fuera", y cuando cruzan el umbral se encuentran en la puta calle. Gran sabiduría la del monje, el auténtico terror es pasear por las calles sabiendo que en cualquier momento puedes toparte con un manifestante del foro de la familia, que puede hacerte añorar la candidez y la exquisita ternura de Freddy Kroeger, o con un especulador inmobiliario, que puede convertir al temible Conde Drácula en un torpe aprendiz de chupóptero. Según dicen los que han estado, al salir experimentas una curiosa sensación de relax total después del rato de tremenda excitación que has pasado, debe ser algo parecido a la relajación y al bienestar que se siente después de hacer el amor (aquí también hablo de oídas)... Sea como fuere, hay que reconocer que en el fondo, tiene sus riesgos para los actores el trabajar en un sitio de éstos... ¿quién te dice a tí, que un niño hijoputa no se va a enfadar y totalmente presa del pánico (o de la mala hostia), no le va a propinar una ciclópea patada en los huevos al hombre lobo? Los niños de ahora a veces te salen respondones, y si no que se lo digan a Michael Jackson.
Pero un parque de atracciones no sería lo mismo sin los nunca bien ponderados autos de choque ¡ah, la pista de choque amigos! Ese enternecedor, apacible e idílico nido de macarras donde se han gestado tantas aventuras, tantas amistades inquebrantables, tantos ligues de adolescencia y tantas noches en el hospital... yo siempre conservaré el recuerdo de los golpes que me daba en el cogote con el puto palito de atrás (que será vital para su funcionamiento pero está puesto con una mala uva...). Además siempre había piques, tú te chocabas con alguien y ese alguien te perseguía inmediatamente poseído por el espíritu del odio y te embestía cual bravo vitorino en cuanto se presentaba la ocasión... ¿y los encargados? Eso era la chulería hecha ser humano... Los encargados tenían una pose arrogante... eran más chulos que Loquillo en concierto, ahí llevando los coches a su sitio haciendo equilibrismo, apoyados en una sóla pierna y mirando al tendido sonriendo mirando a las chatis con esa expresión de " ey nena, ¿quieres que te pise el accelerador a fondo?"... Criaturitas. También recuerdo que en el Parque de Atracciones de Montjuich se hacían todos los días actuaciones musicales en el teatrillo, recuerdo ver ahí a grandes leyendas de la música como Los del Río, Chiquetete o Agustín Pantoja, que hicieron crecer el mito de Montjuich y pusieron su decisivo granito de arena en su definitivo cierre. Especialmente vivo en mi retina permanece el histerismo de un grupo de féminas enfervorizadas en el concierto de Agustín Pantoja gritando cual avestruces en celo "¡AGUSTÍN! ¡AGUSTÍN! ¡AGUSTÍN!"... Amigos, dejen sus temores en casa que no tienen fundamento, y visiten todos los parques de atracciones siempre que puedan... quizá a día de hoy sean los únicos lugares donde puedan ver actuar a Agustín Pantoja. ¡Salud!
Post Data: CHISTE DE PROPINA
-RIIIING RIIIING!
-¿Está Agustín?
-¡Estoy de puta madre!!! (festivaal del humooooor...)
MESCALINO
26/07/2005
CUMPLIMOS UN AÑITO
En día como hoy es para nosotros un honor comunicar a todos nuestros selectos lectores y lectoras que en este día que corre se cumple un año de nuestra inmersión en el mundo blogger. Hoy "¡Y yo sin estos pelos!!" ya cuenta con un año de vida.
Para celebrarlo les proponemos que vayan con la mayor prontitud al mueble bar de sus respectivos domicilios, pillen una botella de Jackie, de cava, de cerveza o de lo que ustedes gusten, derramen su contenido en una pizpireta copa con cuidado de no poner el teclado perdido y hagamos todos un brindis cibernético a la salud de todos ustedes para celebrar tan magna efeméride.
Nos gustaria fundirnos en un abrazo con todos ustedes pero esto de internet tiene sus limitaciones, así que nos conformaremos con mandarles ese abrazo desde aquí y darles las gracias por leer nuestras tonterías, por dar sentido a esta página, por seguirnos el rollo del cachondeo y la coña marinera y... ¡y qué coño, ¡POR TENER BUEN CRITERIO, JODER!!! Sigan cachondeándose del mundo, como dice el gran Andreu Buenafuente "Esta vida sale carísima, pero al menos, por el mismo precio te puedes reir". Seguiremos intentando no defraudarles.
UN PLACER HACERLES REIR.
MESCALINO & ROW