Se muestran los artículos pertenecientes a Diciembre de 2005.
La frase que da título a este post es la más escuchada por todos los intersticios de este país nuestro en las últimas fechas, de hecho ya hace un mes que se está repitiendo machaconamente. Pero en mi opinión las fiestas navideñas han empezado hoy mismo, ya que amigos y amigas, no se engañen, la Navidad empieza oficialmente el día que se estrena el anuncio de Freixenet, que hace las veces de pregón de la fiesta, así que el señor Gabino Diego ya ha dado la orden y ¡ya estamos en Navidad! Felicidades, amigos.
Y es que ya todo huele en el ambiente a Navidad, se empiezan a ver Papás Noeles en las calles, turrones en la nevera y sobre todo te empiezan a ofrecer lotería en TODAS PARTES. Ya hace años que te prometiste a tí mismo no volver a caer en la burda tentación de jugar, pero esta promesa tiene la misma validez que la que haces un domingo por la mañana con una resaca de tres pares y dices "No voy a volver a beber nunca más"... hasta la semana que viene. Llega diciembre y te empiezan a ofrecer décimos en el kiosco, en la peluquería, ¡hasta tus propios vecinos! y tu primera reacción es "Este año no, ¿me voy a gastar yo dinero en algo que sé que no me va a tocar sólo porque la sociedad me lo impone? ¡JA! Soy un hombre de principios ¡Que no cuenten conmigo!" Pero a renglón seguido una duda irrumpe en tu cabeza "¿Te imaginas que tocara?"... Poca broma ¿Se imaginan ustedes una humillación semejante? El gordo toca en tu escalera, periodistas en la puerta de tu casa, los vecinos (entre los cuales puedes encontrar serios abogados, asesores fiscales, promotores inmobiliarios y hasta incluso gente honrada) por la escalera con la botella de champán, el gorrito y el matasuegras cantando todos con voz grave ahí "La caabra, la caabra, la puta de la caabra y la madre que la parió..." (¿Se han fijado en que cada vez que hay algún cántico festivo a todos nos sale un vozarrón hipermegagrave del estilo ultra de fútbol?) todos gritando y llamando a tu piso "Vecinooo ¡FELICIDADES! ¡SOMOS RICOS!" y tú como decía aquél "Bueno, yo no he comprado... es lo que tiene ser gilipollas". Y el periodista de la tele entrevistándote (no sé por qué me estoy imaginando a Antonio Lobato en la puerta de mi casa) "Y este es el único habitante del inmueble que se ha quedado sin nada porque no ha comprado... Ánimo chaval (con sonrisa socarrona), unos cuantos monólogos más y millonario ¡COMO TODOS TUS VECINOS!... JUAAAA JUAAA JUAAAA..."
Y presa del pánico, acabas comprando todos los décimos habidos y por haber, el de la pelu, el de la farmacia, el de los vecinos, el de la parroquia... todo sea por no aguantar las chanzas de mis congéneres. Y es que reconozcamos que el sorteo es una de las pocas cosas capaces de paralizar al país, existe gente que lo ve íntegramente, cosa que me parece admirable ya que existen pocas cosas tan cargantes en este mundo como escuchar contínuamente la tonadilla de los niños de San Ildefonso (patrón de los millonarios) ahí toda la mañana venga y dale con la musiquita, que ya hasta les contestas "Veinte mil ochocientos sesenta y sieeeteee" y tú "¡Por el culo tee la hincooo!". Ya es que desvarías, vamos... Luego pones el telediario y cada año ves las mismas imágenes protagonizadas por distintas personas... es uno de los pocos días al año en que ya los periodistas abren el informativo con una sonrisa estúpida, sin necesidad de enfocar a Zapatero. Y siempre el Gordo toca en Sort, ahí donde la Bruja Avería esa... ¿acaso han hecho un pacto con el diablo allí? Y lo mejor son las entrevistas, nada más recibir la noticia llega un tío con un micro y te dice "¿qué va a hacer con su dinero? (ya sólo faltaría que dijera "¿tiene ya su cuenta naranja?) que es para contestarle "¿Y a usted qué coño le importa?" Pero la gente normalmente es muy educada, y muy modesta, no buscan dar rabia a los demás, casi todos contestan que emplearán el dinero en "Tapar agujeros" (no haremos chistes fáciles) y en "algún pequeño caprichito". Aún no ha habido nadie que haya tenido el santo morro de dirigirse en pantalla a su jefe y cantarle con voz de niño de San Ildefonso "¡Me han tocao ciiin-cuenta millooones! ¡Va a ir a curraaar tu pri-maaaa!" .
Y a la hora de comprar el billete siempre están los que dicen "Ay, no me gusta, es un número feo", yo la verdad siempre suelo decantarme por números feos (será por solidaridad e identificación) . Les voy a contar una historia real como la vida misma; hace muchos años, -más o menos cuando Franco era cabo- mi abuela encargó a mi madre que fuera a por un número de lotería, a lo que mi madre accedió trayéndole el número 18.067. Mi abuela al ver el número dijo que fuera a cambiarlo porque le parecía un número feo (y para fealdad, ya tenía bastante con su nieto, añado yo). Mi madre volvió displicentemente al lugar de autos y cambió el número por otro que estaba más buenorro... Avezado lector; ¿Cuál cree que fue el número premiado en la Lotería Nacional ese sábado?... Lo acertó amigo: 18.067. Y es que el que nace pupas, lo lleva toda la vida. Estrictamente verídico, lo juro por las botas de Ronaldinho. El número feo se impuso, dejando patente una vez más una auténtica lección de vida: la belleza está en el interior... y los millones en la Conchinchina. En fin camaradas, no perdamos la fe. ¡Salud!!
MESCALINO
Andaba yo esta mañana pensando en actualizar esta santa casa (disculpen mi escasa actividad bloggera en las últimas semanas, ando algo ocupado, espero volver pronto a la regularidad habitual) cuando me he topado en el periódico con la siguiente noticia: "Pillado en el aeropuerto del Prat un importante alijo de droga oculto en figuritas de Belén y en decoración navideña"... pues es un escondite original, oigan. No he podido evitar imaginarme a los Reyes Magos con los ojos como platos intentando adivinar cuál de las estrellas que veían era la correcta, siguiendo su camino por los valles inundados de nieve, ¡muuuucha nieve!, mientras Papa Noel baja en sentido opuesto con su trineo tuneao gritando "¡Jo jo jou! ¿Qué pasa neeeeeeeennngggg???" y el coro de ángeles cantando alborozados "Hacia Belén va un camello rin rin, cargado de chooocola-ate..."
Pero no es de drogas de lo que me apetece hablarles hoy (como decía Millán Salcedo "yo sólo me drogo con cuajada Danone") sino de una curiosa epopeya juvenil que rememoré el otro día y que creo que ha llegado el momento de compartir con todos ustedes. Los hechos acaecieron hará ya entre pitos y flautas unos 10 años (5 años en pitos y otros 5 en flautas), era una curiosa noche de sábado, yo me encontraba sólo en el hogar paterno y tres amigos (Platanito, Row y Mescalino) decidimos montar una minifiesta compartiendo juntos una opípara cena, una buena conversación y unas sabrosas cervecitas aderezando el visionado de alguna preciada perla cinematográfica. Tras árduas deliberaciones se decidió que el encargado de pillar la película iba a ser un servidor de ustedes, previa consulta con el resto de comensales. La única condición que puso Row fue que por favor, cogiéramos una película con argumento y con empaque, no como las de Esteso y Pajares... Evidentemente, como los lectores más avispados ya habrán adivinado, la película que escogimos Platanito y yo fue "La Lola nos lleva al huerto" de Pajares y Esteso. No porque nos atrajera mucho el título, simplemente... por hacer la gracia. Durante la cena llegamos al pacto de decir que la película escogida había sido "Algunos hombres buenos", elección que Row acogió con un gesto de sorprendida aprobación. A día de hoy no sé cómo diantres pudimos aguantar la broma durante toda la cena sin descojonarnos a mandíbula batiente. Cuando empezó esa joya del séptimo arte sonó la típica musiquita "papapapa-pa-pa-papááááá..." y empecé a chillar con todas mis fuerzas "¡Joder! ¡Estos ineptos del videoclub siempre me dan la cinta equivocada!" mientras Row se debatía entre descojonarse, ponernos a parir, o ambas cosas.
"La Lola nos lleva al huerto" no es la mejor película que pueden llevarse a la boca, mejor dicho, es una puta mierda. No hay bromita en el mundo que justifique su visionado íntegro, pero a esa edad se cometen muchos errores. Creo que no la aguantamos entera, aunque no me atrevo a asegurarlo. Lo que sí recuerdo es que aderezamos la velada cultural saboreando un pack de cervecitas Skol (¿Aún existe esa marca? ¿Se acuerdan del mítico anuncio televisivo con la cancioncita "No hay coooomo el saboor de una Skoool en un baaaar"). Tras el animado film, Row nos anunció que hallábase algo cansado y se fue a dormir, mientras Platanito y yo decidimos bajar a tomar algo por allí cerca antes de caer en los brazos de Morfeo. Ese "algo" fueron concretamente una cerveza, un vodka con limón, cinco chupitos de licores diferentes y una ginebra con cola por barba en 20 minutos. Nunca hemos vuelto a hacer tamaña bestialidad, ni sé porqué lo hicimos aquel día, pero estábamos muy alocados, recuerdo que intentamos bebernos el cubata entero de un trago y cuando sólo conseguimos bebernos la mitad decíamos "Porque está frío, que si no..." Criaturas... De camino a casa vimos que en mitad del seto de la Diagonal había un cartelito de aquellos de "Perros no" que estaba tumbado en el suelo arrancado y por algún extraño proceso psicológico se nos ocurrió que sería magnífico subirlo al piso. Lo levantamos entre los dos y lo subimos en el ascensor borrachos como una puta cuba mientras nos decíamos el uno al otro frases como "¡Hics! a-aho-oora formalitos ¿eh? que Row está duuuggmien-do" "Sssí ¡hics! no hay que despeggtarle, tggganqui-lo"
Al entrar al piso los dos nos fuímos galopando a la habitación de Row entre encendidos vítores, cantando "OOOEEEE OOOEEE OE OEEEE, OEEEE..." y blandiendo con orgullo y furor el cartel municipal de "Perros no" cual valioso botín de guerra. De inmediato comprendimos que nuestro amigo no estaba tan eufórico como nosotros y le dejamos dormir en paz... relativamente. Nos fuímos al comedor en un estado en el que todo nos hacía gracia y empezamos a hablar de cualquier estupidez, a carcajearnos, a ver vídeos musicales, a cantar como posesos... en menos de un cuarto de hora apareció Row con un macuto al hombro y cara de muela picada mirándonos fijamente y sentenciando sin apelación posible "ME VOY" a partir de entonces se inició un profundo diálogo, algo así como...
Nosotros: ¡No te vayas, hombre, JUAAAAA JUAAAA JUAAA!!!, que lo ecs--tamos passshando de la occstia, joer...
Row: Yo necesito dormir y aquí no puedo, he venido a cenar y a ver una película y vosotros estáis de juerga!
Nosotros: Juuuaaa!!!! peggo si ahora nos poggtamos bien, ya hemos acccabao, ya essshtá, claro que te dejjamos dogggmí, vete tgganquilo que estaggemos ¡hics! calla...ditos
Row: Vale, pero bajad la voz.
Bajamos la voz displicentemente durante los siguientes dos minutos... a los dos minutos y medio las carcajadas hicieron acto de presencia de nuevo y el nivel etílico que llevábamos nos hacía imposible moderarlas, y así fue como un cuarto de hora después Row reapareció en el salón con un macuto al hombro y cara de muela picada mirándonos fijamente y sentenciando sin apelación posible: "ME VOY"
Nosotros: ¡No te vaayas hombggge, si ahogga mismo nos vamo a í a donmí!, anda, toma una cegggvecita Shhhkol que ha sobrao...
Row: ¿Pero vosotros habéis visto en que estado estáis? ¡Es imposible razonar con vosotros! ¡Me voy!
Nosotros: Quédate, joegg, que ya no vamo a callá, palabgggita del niño jezú, ademá eggta noche es pa está los tgges juntos como siempgge, ¡te queggemos! ¡te queggemos mucho! ¡venga un abggazo los tgges, coñññio! ¡Oeeeee....
Row: ¡QUITA, QUITA, QUITA! ¡Estáis fatal! ¿Qué hace una señal de tráfico allí?
Nosotros: No es de tráffico, es de peggos nnno.
Lo único que recuerdo es que en ese momento me fuí a dormir y dije algo así como "¡Para que veas, me voy a donnmí vecstido!" Ignoro porqué dije eso, pero sé que dejé un zapato en la cocina, otro en el baño y me fuí a dormir vestido, con las llaves y la cartera en los pantalones incluso. A la mañana siguiente me levanté hecho un asco, con un ciclópeo dolor de cabeza, buscando una zapatilla en Francia, la otra en Inglaterra... y contemplando una hermosa y enorme señal de "Perros no" presidiendo el salón de mi casa a plena luz del día. Cuando la ví tuve una sensación de "Jodeeeer... mecagoenla... ¿Y AHORA QUÉ COÑO HAGO CON ESTO EN CASA?????" Tras un rato de alegre charla evocando la noche vivida, mis huéspedes pusieron rumbo a sus respectivos domicilios agradeciendo la hospitalidad y el exquisito trato recibido mientras que yo decidí volver a echar una cabezadita pensando "Con la cabeza más clara ya pensaré como me deshago de la puta señal de los perros..."
Horas más tarde me despertó el timbre... era Toneti (los asíduos del blog ya le conocerán) dice "Hombre ¿qué tal? ¿Cómo ha ido la noche?" y yo "Ah, sí, hemos estado cenando, muy tranquila y sin sobresaltos" mira el sofá y dice "¿Y ESOOOOOOOO????" y yo pensando "Hostia puta...".... digo (no recuerdo la excusa exacta, pero más o menos fue tan patética como "Ah, sí es que salimos a dar una vuelta, vimos una señal rota y dijimos, joder, vamos a subirla antes de que la pille ningún borracho y mañana la llevamos a donde sea pa que la repongan" , Toneti contesta "¡Cojones, tienes ideas de bombero!" y yo "Ah, ¿y qué quieres? ¿Que la deje tirada en la calle?". Finalmente Toneti y yo bajamos por el ascensor con la señal a nuestros lomos, ignorando la atenta mirada de los transeúntes con expresión de "¿qué pasa? ¿tenemos monos en la cara?" y transportándola con mimo y esmero hasta el container más próximo. Creo que fue la noche más surrealista de mi vida. Sean felices camaradas, y no beban en exceso.
MESCALINO
¡Usted! ¡Sí, usted! ¿Qué coño hace ahí fumando poniéndome el blog perdido de humo? Le ruego, o qué narices, le EXIJO que apague ahora mismo ese hediondo, nefando y putrefacto artilugio que lleva entre los dedos ¿Es consciente de que está jugando con su vida y con la mía? ¿Acaso ignora que eso que tiene en la mano ahora está considerado poco menos que un arma de destrucción masiva? (Ahora entiendo lo de Irak) y, peor aún ¿Sabe la que se le va a caer encima si no abandona el vicio antes del próximo día 1? Pues obre en consecuencia, tire el cigarro y deje de ser un proscrito de la sociedad convirtiéndose en un probo ciudadano de bien (es coña, oiga, haga lo que le salga de los huevos, está usted en su casa, faltaría más, a mandar)
Y es que se está poniendo la cosa muy fea, yo nunca he sido fumador, pero casi que dan ganas de tirarse al vicio viendo lo histérico que está el personal. Esta nochevieja muchos van a acompañar las campanadas con doce caladas de Marlboro, apurando los últimos segundos de placer, y me veo a la gente con parches de nicotina rojos ahí en plan "ya sabes, amor, es fin de año". En serio, ahora de golpe y porrazo, fumar ya no mola, vas con un cigarro por la calle y parece que lleves un bazooka, te miran como a un puto criminal ¡Estás atentando contra la salud pública! ¡Y encima todos los partidos políticos han estado de acuerdo! es una de las poquísimas leyes que ha logrado la unanimidad, todos compitiendo por ver quién era más duro, y la ministra sacando el talante ahí "Bueeeno, os dejaremos fumar en pequeñas zonas de los restaurantes, y os dejareemos salir a la calle cinco minuuutos..." y Jiménez Losantos "¡Ya está este Gobierno como siempre, dialogando con asesinos!!". Ayer en Antena 3 nos ofrecieron un programa especial para ayudarnos a dejar de fumar, basado en ese famoso método que ha salido ahora basado en la psicología que tiene tanto éxito. Parece ser que consiste en reunir a unos cuantos fumadores en una sala durante unas nueve horas y someterles a una enorme sesión de comidas de olla y alegatos antifumeteo, te culpabilizan sin parar hasta que sales de allí convencido de que eres una mierda inmunda. Tras esta sesión, te mandan a casa y te vuelven a citar para dentro de una semana con el reto de no fumar en ese tiempo... Parece fácil, pero no se crean, para alguien que está acostumbrado a fumar varias veces al día, es durísimo tener que aguantar una semana sin tabaco. Para entendernos, es como si a mí me prohibieran follar en toda una semana... (¿Y ahora ustedes de qué se ríen?)
Pero parece que el método es altamente efectivo; una tía mía se sometió hace un par de años a él, puedo dar fe de que mi tía fumaba como un auténtico carretero, recuerdo que se encerraba en su habitación y cuando salía daban ganas de gritar "¡Habemus Papam!", sin embargo siguió este sistema y mano de santo, oigan, no ha vuelto a probar un cigarro y está más feliz que una perdiz. Desde aquí quiero romper una lanza en favor de todos los que estén pasando por el duro trance de dejar el tabaco: No se dejen vencer por los cigarros, en caso de apuro, siempre está la alternativa de los puritos, que son menos nocivos. Recuerden ese viejo axioma que reza: "Nunca menosprecies los placeres que puede brindarte un buen purito" (Mónica Lewinski, 1993)
MESCALINO
Bueno estimados lectores y lectoras, una vez más hénos dispuestos a atragantarnos generosamente con las uvas de fin de año, aunque hemos de reconocer que la Nochevieja ya no es lo que era cuando Martes y Trece nos hacían despedir el año llorando de risa a base de empanadillas, de Lauren Castigos, de Gabinetes Cagaleras y de Encannas de Noche. Desde la desaparición de tan desternillante dúo, la programación televisiva en esta fecha se ha convertido en un desfile de refritos difícilmente digeribles que llegó a su punto máximo cuando Telecinco decidió confiar la cobertura de las campanadas a sus mejores profesionales; los éfebos de la casa de "Gran Hermano", que aprovechando las tablas que les confieren tantos años de intenso trabajo en el medio, nos endulzaban la apresurada ingesta de las uvas de la suerte con la interpretación de un alegre villancico cantado coralmente por todos ellos. Este año en cambio, Telecinco ha dejado de lado la música y ha programado una Gala Especial de O.T. para esta noche mágica.
Supongo que TVE seguirá apostando como todos los años por el factor sorpresa y volveremos a ver al ilustre Ramón García (un tipo que me cae fenomenal, tremendamente simpático) ataviado con su ya clásica y tradicional capa negra, que le confiere un innegable parecido con el Conde Drácula. Se desconocen los motivos que llevan a Ramontxu a aparecer con tan tétrica indumentaria, pero corre la teoría de que lo hace para no desentonar con su compañera "La momia bióloga" y no romper el clima terrorífico. No sé si este año Anita seguirá acompañándole o si andará por ahí pegándose con Victoria Beckham (por cierto, reconozcamos que lo de "Barbie Geriátrica" tiene su aquél... ¿no?). Pese a todo, la mayoría somos tradicionalistas y pase lo que pase seremos fieles a la Primera Cadena al menos en el momento de las uvas, un año sin Ramón García no es lo mismo, dónde va a parar, hombre.
Pese a todo, yo estoy debatiéndome entre seguir las campanadas con los guiñoles de "Cuatro" y reirme un ratito.Tampoco me resisto a recomendarles a los que podáis ver TV3 a las 22.20 un monólogo largo especial de Andreu Buenafuente resumiendo el año 2005. Andreu siempre es sinónimo de humor de calidad, y además en esta ocasión se atreve con un monólogo de 40 minutos de duración, algo sólo al alcance de poquísimos cracks del humorismo. Les recomiendo no perdérselo. En fin amigos, sólo me resta decirles que en el 2006 espero aumentar el ritmo de actualizaciones de este blog, que desde el verano ha sido algo bajo. Soy muy optimista con respecto al nuevo año, de hecho estoy totalmente convencido que el año que viene voy a follar como mínimo el doble que este año (teniendo en cuenta que el doble de 0 es 0) y espero que sigan riéndose cuando visiten esta página, ya que los políticos nos podrán quitar el tabaco, pero nunca podrán quitarnos la sonrisa. LES QUIERO.
Y YO SIN ESTOS PELOS: EL MEJOR MÉTODO PARA DEJAR DE FUMAR ... SIN PERDER LA SONRISA
MESCALINO
Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/