¡Y yo sin estos pelos!

Temas

Enlaces

Música

Blogs recomendables

Miscelánea

Archivos

Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2005.

Resumen

04/04/2005

Crespones negros

Antes de empezar a redactar estas líneas, debemos expresar a nuestros selectos lectores nuestras más sinceras disculpas por la tardanza, a todas luces injustificada, de la que ha hecho gala esta redacción a la hora de hacernos eco de esta desgarradora noticia, pero confiamos en que todos ustedes comprendan que la conmoción por el suceso nos ha afectado de tal forma que creíamos necesario dejar transcurrir unas horas para recuperar la calma y tratar de escribir estos tristes párrafos con la lucidez que sin duda merece la ocasión. Y no es para menos, ya que como todos ustedes ya sabrán, nos ha dejado un gran amigo de todas las gentes de bien, una auténtica guía moral y personal para la gran mayoría de personas de este país, sobre todo para los jóvenes, esa juventud española que en estos momentos llora su desaparición y vaga errante por la vida buscando infructuosamente nuevos referentes vitales.

No podemos ser ajenos a la otra cara de la moneda, ya que bien es cierto que existe otro sector de la sociedad que ha vivido el desdichado evento con otra actitud, si se quiere algo más distante y menos implicada, si bien estos últimos no son más que una insignificante gotita dentro del inmenso océano de lágrimas en que se ha convertido estos días este planeta. Hemos de ser comprensivos ya que, reconozcámoslo abiertamente, el "Corpus doctrinal" que presidía los actos del finado se asentaba más en el pilar de la fe que en el pilar de la razón o en el de la ciencia. Y en estos materialistas tiempos que corren, la fe no es ni mucho menos moneda de uso común. También es cierto que también jugaron en contra de nuestro amigo los preceptos (algo obsoletos y estrambóticos para la realidad social de nuestros días) que preconizaba con encomiable entusiasmo y admirable dedicación. Pero a estas alturas resulta totalmente innecesario hacer mención de la ingente cantidad de fieles que han seguido su estela y sus apariciones públicas.

Sólo nos resta rezar para que Nuestro Señor lo tenga en su gloria y para que su alma viva feliz en el Cielo para toda la eternidad. Cosa que no dudamos en ningún momento ya que el difunto consagró toda su existencia a la purificación de las almas y a labores que siempre han trascendido el ámbito de lo mundano y lo terrenal. Así pues, sin más rodeos DESCANSE EN PAZ, DOCTOR JIMÉNEZ DEL OSO.

MESCALINO
04/04/2005 22:24 #. Tema: La sociedad y nosotros Hay 1 comentario.

05/04/2005

El móvil: un mundo en constante evolución

Como ya hemos comentado en algún otro artículo, en esta sociedad moderna de nuestras entretelas, tan cerrada, pacata y hermética en todo lo referente a la expresión y a la comunicación de nuestros sentimientos, inquietudes y vivencias más personales, al ser humano le hacía falta como el aire que respira, disponer de un utensilio que facilitase la interrelación con sus congéneres más allá del clásico y anodino "Buenos días, que vaya bien". Como todos ustedes sabrán el teléfono fijo se inventó hace ya muchos años, (para ser exactos, un huevo de años). Tan magno descubrimiento originó una auténtica revolución social ya que gracias a él, ya en tiempos de la segunda República las gentes ociosas podían al llegar a su casa amorrarse al teléfono para matar las horas comentando con sus amistades el aspecto del último novio de Sara Montiel. Sin embargo, los tiempos avanzan que es una barbaridad y hace unos pocos años se constató que las prestaciones del teléfono fijo resultaban a todas luces insuficientes para la sociedad actual, una sociedad que produce indivíduos con múltiples ocupaciones como es el caso de usted, amigo lector, un tipo con una intensa vida social cuya comunicación con el resto del orbe no puede quedar mutilada ni circunscrita a las horas que usted pasa en su acogedor domicilio, usted debe estar plenamente localizable durante las 24 horas del día ya que en cualquier momento puede llamarle cualquiera de sus amigos requiriéndole para un asunto de trabajo, familiar, o simplemente, para recrearse escuchando esa sugerente y aterciopelada voz que sólo las cuerdas vocales de un tipo como usted pueden llegar a emitir... ¡truhán, más que truhán!

Y al objeto de saciar esa perentoria necesidad del ser humano apareció en el mercado el teléfono móvil. Este susodicho cacharro representa a mi entender el más flagrante caso de "Claudicación Social Colectiva". Recuerden que a mediados de los 90, cuando los primeros móviles comenzaban a poblar nuestras calles y plazas, el portador de un móvil era mirado por el resto del planeta con cara de extrañeza, cuando no de auténtico desprecio. Rememoremos para ilustrar esta reflexión aquel chiste que se puso de moda que rezaba "¿en qué se parecen un móvil y un preservativo? -En que los dos dan cobertura a un capullo!! Cuñaaaaaooooo...".... Pues bien, AHORA TODOS SOMOS CAPULLOS. A decir verdad, los primeros poseedores de móviles que hubo en este país no hicieron demasiado para desmentir el mencionado chiste, ya que era típica la escena en el autobús de ver a un tipo encorbatado y engominado con un armatoste en la mano de las dimensiones de un ladrillo con antenita incorporada gritando a pleno pulmón: "¿Pilar? Hola cielo, estoy en el autobús, estoy en Gran Vía con Balmes, jeje ¡TE LLAMO DESDE MI MÓVIL NUEVO!!, jaja, sí, lo he comprado ahora, sí, para el trabajo lo necesito, por cierto cielo ¿qué hay hoy para comer? mmmm... ma-ca-rro-neees... prepáralos que voy... ¡uy! ¡si ya estoy en Gran Vía con Bailén! jeje se te pasa volando, es lo que tiene HABLAR DESDE MI MÓVIL NUEVO, jeje..." Sí, amigos, un auténtico capullo con denominación de origen, hostiable por naturaleza.

Pero el consumismo, esa religión adoradora del vil metal que tanto nos envilece y nos degrada moralmente, ese árbol tentador y frondoso que nos impide ver el bosque, triunfó una vez más y he de confesarles que como todo hijo de vecino, yo también acabé sucumbiendo a sus encantos y compréme un pizpireto teléfono móvil. Desde siempre yo había sido tremendamente reacio a modernizarme y aunque la utilidad comunicativa de dichos aparatos llamábame poderosamente la atención, siempre estimé preferible conservar mi actitud rebelde que me hacía ir a contracorriente de las modas imperantes y mantener esa reputación y esa imagen de tipo duro e indomable que me he ganado a pulso tras tantos años en la carretera. Como siempre, tuvo que ser una mujer la que me abriera los ojos. Cierta tarde estival, andaba yo tomando algo con una compañera de facultad que en esa época me tenía loco por sus huesitos cuando mantuvimos una conversación más o menos como:

Ella: "Oye, ¿y tú cómo es que aún no tienes móvil?"

Yo: "Bueno, soy bastante reacio a esas cosas, el móvil no es más que una pijería, un sacacuartos, y un invento del sistema establecido para tenernos aborregados y que no dejemos de gastar, gastar y gastar. No pienso pasar por el aro, no soy uno más de la masa, nena. Estoy por encima de las modas, tengo unos principios totalmente innegociables..."

Ella: (componiendo la más dulce de sus sonrisas) "Jooo, ¡qué raro eres!, si tuvieras móvil podríamos enviarnos mensajitos y esas cositas... vaaa... ¡no seas tonto, cielo! Un día de estos te acompaño yo y elegimos uno y te lo compras..."

Yo: (secándome disimuladamente las babas) "Emmm... Creo que hay una tienda de Movistar dos calles más pa abajo..."

Y tras estas palabras, ella y yo nos dedicamos mútuamente unas delatoras sonrisas de complicidad, y a partir de ahí decidí vencer mi timidez y dejarme llevar por mis sentimientos. Es inútil ponerle puertas al mar y al final ocurrió lo inevitable... y en esa romántica noche estrené un curioso (y semidesconocido hasta ese momento) artefacto, empecé a jugar con él, a disfrutarlo en toda su intensidad y a compartir con una bella dama sus múltiples y placenteras propiedades. Desgraciadamente... les estoy hablando del puto teléfono móvil.

Estos telefonillos tienen como peculiaridad el hecho de que poseen una gran variedad de tonos y melodías que ejercen la ingrata función del timbre que avisa de las llamadas. Pero lo curioso es que puedes asignar una melodía diferente para cada persona que tengas en tu agenda, puedes asignar a uno de tus rolletes la melodía "Je t´aime", a tu jefe el "Puto" de Molotov, a tu suegra el "La mataré" de Loquillo... en el fondo esa variedad de politonos sólo cumple la misión de mantenerte sobre aviso para cuando llame una persona cuya llamada te siente como una patada en la tripa y no quieras cogerla. También cumple la misión de poner de los nervios al resto del planeta al asistir cada día a la progresiva conversión de la ciudad en una orgía de tonos de móvil de dimensiones ciclópeas, aunque para las situaciones solemnes o comprometidas siempre está la opción de quitarle el volumen y dejar únicamente el vibrador... y así de paso al llevar el móvil en el bolsillo del pantalón sentir esas refrescantes cosquillitas en la entrepierna al recibir cada llamada...

Pero volviendo a nuestra explicación general hemos de destacar una propiedad de los teléfonos móviles que les diferencia ostensiblemente de los teléfonos fijos como son... LOS MENSAJITOS. Amigos ¿qué sería hoy del ser humano sin mensajitos? Gracias a ellos se han concertado citas, hecho amistades inesperadas, se han iniciado y mantenido relaciones a distancia, se han felicitado las Navidades ahorrándonos así un huevo y la yema del otro en Christmas, se han roto parejas al aparecer sin previo aviso un tórrido mensajito en el móvil del marido y se han derribado gobiernos democráticos tras una conspiración judeo-masónico-islamo-socialista en la jornada de reflexión. Ahí es nada al aparato. El otro día leí que un filósofo había declarado que el móvil había resultado un utilísimo invento para la gente con problemas de timidez, puesto que mediante los SMS estos indivíduos podrían expresar más fácilmente sus sentimientos... Como tímido patológico que me considero, debo corroborar fehacientemente esa teoría. Yo siempre resulté invisible para el sexo femenino, pero amigos, fue comprarme un móvil, empezar a mandar mensajitos y no parar de follar y follar.... a día de hoy me conocen como "el Nacho Vidal del Eixample"... No te jode el filósofo de las pelotas...

A día de hoy mi móvil ya se ha quedado totalmente desfasado ya que ahora lo que se lleva, lo "fashion", lo "guay", lo que mola es tener un móvil con cámara de fotos, e incluso con vídeocámara, y así en la actualidad es el pan nuestro de cada día encontrarte en el autobús a un tipo encorbatado y engominado con un aparatito en la mano de las dimensiones de un quesito de trivial con antenita incorporada gritando a pleno pulmón: "¿Pilar? Soy yo, jeje, estoy en Barcelona, mira, te envío una foto de la Sagrada Familia hecha CON LA CÁMARA DE MI MÓVIL NUEVO, ¿a que es bonita? jeje por cierto cielo ¿qué hay hoy para comer? mmmm... ma-ca-rro-neees... prepáralos que voy"... Amigos, la historia es cíclica y hay cosas que nunca cambian. Salud!

MESCALINO

11/04/2005

No te olvides la toalla cuando vayas a la playa (uouó-shalalá-yé-yé-yé-yé)

Este ochentero y archifamoso estribillo de los legendarios Puturrú de Fuá nos va que ni pintado para introducir el tema sobre el que me apetece divagar en el día de hoy. Y es que, amigos lectores, aunque el viento huracanado que este fin de semana ha tenido a bien visitarnos no llevaba precisamente un marchamo muy estival, no podemos olvidar que ya estamos casi a mitad de abril y el verano, siempre tan jovial y transgresor, se asoma ya tímidamente a nuestras puertas cual apocado vendedor de enciclopedias. Y como todos ustedes saben, el estío siempre nos aporta un gran surtido de cosas positivas... ese agradable calorcito que nos hace eliminar toxinas al sudar como auténticos cerdos, esas exquisitas fragancias naturales capaces de complacer a las más exigentes pituitarias en cada vagón de metro, ese refrescante aire acondicionado, vívero y fuente de las más estresantes discusiones en la empresa (con ciclópeos resfriados incluídos), esos simpáticos y encantadores turistas dispuestos a arrasar España entera cual horteras caballos de Atila pertrechados con sus bermudas y su perenne jarra de sangría "typical spanish", esas canciones rebosantes de calidad, con estribillos pegadizos y letras profundas e inteligentes como "Papi papi, papichulo, papi papi papi ven a mí ven a mí"... amigos, reconozcámoslo, EL VERANO ES LA POLLA EN VINAGRE.

Y es que esos tórridos meses traen consigo un amplio elenco de propuestas de diversión, (viajes, libros, cines con aire acondicionado en los que se está más fresquito que una lechuga, excursiones a la montaña, Fiestas Patronales en pueblos de todo el país...) pero amigos, no sigan con la lista. Es inútil, sepan que más pronto que tarde van a escuchar de labios de alguien muy cercano (padres, novia/o, grupo de amigos, etc.) la siguiente frase: "¿POR QUÉ NO VAMOS MAÑANA A LA PLAYA?". Y lo curioso es que, a pesar de que usted seguramente podría enumerar un millón de respuestas para justificar el hecho de que mañana NO vamos a la playa, esa pregunta acostumbra a producirse en el momento más inesperado, le pilla a usted desprevenido y con la guardia baja y en ese instante no se le ocurre ningún argumento de peso. No es raro, se necesita tener arrojo para negarse. No olviden que la playa goza de una inmejorable prensa desde tiempos inmemoriales, es percibida por una gran parte de la sociedad como una especie de paraíso del descanso y el relax, y todo aquel que se atreva a realizar la más nimia objeción sobre este dogma es tachado de por vida de "persona sosa, huraña y amargada". No se esfuerce amigo, los playeros han ganado la guerra psicológica. Acepte su derrota, ríndase y vaya buscando bañador y toalla. ¡Venga!

Lo cierto es que en los últimos años no he pisado en demasiadas ocasiones las playas de nuestra piel de toro (no porque yo tenga un carácter duro y firme, simplemente porque tengo una paupérrima vida social) pero alguna vez sí he visitado esos curiosos enclaves. Lo primero que llama la atención es lo difícil que es encontrar sitio para aposentarte y dejar la toalla, has de ir sorteando a los veraneantes CON SUMO CUIDADO (sepan ustedes que los responsables del desastre del Carmelo, los unos por los otros, al final se irán de rositas... pero eso sí, como usted en un descuido, derribe sin querer un castillo de arena, no doy un duro por su pellejo) hasta encontrar un minúsculo hueco donde puedas disfrutar de un mínimo campo de acción y a ser posible, a menos de dos kilómetros del agua. Una vez has encontrado tu pequeña parcelita de paraíso llega el momento de protegerse de los nefandos rayos solares y a tal efecto sacaremos a relucir nuestra más profunda vena metrosexual y nos embadurnaremos toda nuestra anatomía con una densa capa de after sun. Como ustedes sabrán, desgraciadamente la elasticidad del cuerpo humano tiene ciertos límites, con lo cual hay algunas recónditas partes de nuestro cuerpo a las que no es posible acceder con nuestra propia mano, con lo cual, en el caso de que vayamos acompañados de una señorita le rogaremos que sea tan amable de ayudarnos en estas labores logísticas, amén de ofrecernos gustosos a corresponder con generosidad y dedicación en tan ingrata tarea. En el caso de que todos nuestros acompañantes sean tíos, nos daremos crema hasta donde nuestros brazos alcancen y donde no lleguen nos achicharraremos vivos y aguantaremos como hombres aunque tengamos durante una semana un trocito de espalda en carne viva. ¡Hasta ahí podíamos llegar! ¡Un grupo de tiarrones ahí sobándose en público y dándose cremitas como nenazas! Se empieza por ahí y se acaba condenando a la extinción a la raza humana. LOS DESCENDIENTES DE FERNANDO EL CATÓLICO NO SE DAN CREMITAS ENTRE TÍOS.

Tras completar estos trámites con éxito, llega la hora del placer, del delicioso solaz, de la paradisíaca ociosidad, en definitiva, del RELAX... ese estado idílico que sólo se ve mínimamente perturbado por pequeñas menudencias como "La Barbacoa" del gran Georgie Dann, que resuena gloriosamente en un mayestático radiocasette de aquellos de cuando Fraga hizo la comunión, o como ese dúo de niños que, sorteando todas las restricciones y carestías espaciales, juegan a las palas con ese ímpetu y esa fruición tan propias de la infancia, en ese apasionante match que es comentado por sus dos protagonistas con unos alaridos capaces de batir los registros decibélicos más ambiciosos... ese partido que se prolonga durante toda la matinal hasta que en un descuido la pelotita te da en un ojo, te lo vacía y ya está liada... bronca monumental, follones... llega la madre de los críos... Emmm... Un inciso: cómo han cambiado los tiempos, ¿verdad? Cuando nosotros éramos unos tiernos churumbeles si le dábamos fortuítamente un pelotazo a un indivíduo nuestros padres montaban en cólera indignados, se interesaban por el afectado y a nosotros nos dejaban un mes sin tele y sin postre. Hoy en día va un niñato, te vacía un ojo, y su madre adopta el rol de abogada defensora del mocoso con una vehemencia que ríete tú de Perry Mason y le dice al niño "Vete a jugar al agua cielo, que ya hablo yo con el quejica éste... hay que ver cómo se pone la gente, total por un ojo, ya ves..." Los tiempos cambian, amigos.

Y al final de la jornada, con gran dolor de tu corazón, decides que ha llegado la hora de abandonar el jardín del Edén y volver al infernal asfalto de la ciudad. Emprendes el camino de regreso al HOGAR ¡DULCE HOGAR! con ese agotador cansancio tan propio de los días de relax, disfrutando de los beneficiosos efectos que ese paraíso del descanso que es la playa ha producido en tu cuerpo... te sientes más tonificado, con 50 millones de toxinas menos que por la mañana... Eso sí, como pequeños efectos colaterales notas que tienes las plantas de los pies pidiendo a gritos una excedencia, la cabeza anda revuelta cual lavadora centrifugando tras una sesión intensiva de "barbacoa", e interiormente vas comentando la jugada contigo mismo, diciéndote para tus adentros: "Bueno, no ha estado tan mal, estoy algo cansado y esta noche dormiré como un rey, además estoy contento porque veo que ya controlo con la cremita solar y esta vez no me he quemado absolutamente nada, sólo noto un leve picorcillo en la espalda..."

Dos horas más tarde ya no tienes espalda, TIENES UN PUTO BRASERO. Esta noche no vas a dormir una mierda, ni la de mañana, ni la otra. Si no tienes compromisos sociales tus camisas se van a quedar durante una semana de vacaciones bien colgaditas en el armario y descojonándose de risa, porque al más mínimo roce con tu piel vas a ver la osa mayor, la osa menor y la de enmedio, te vas a acordar tú de la puta playita durante toda la semana pero nadie podrá quitarte la estupenda jornada que has disfrutado, ni las ganas de repetir experiencia el próximo finde... ¿Cómo? ¿que usted tiene otros planes pensados? ES USTED UN SOSO, UN HURAÑO Y UN AMARGADO DE LA VIDA, DEBERÍA DARLE VERGÜENZA.

MESCALINO
11/04/2005 02:24 #. Tema: Curiosidades Hay 12 comentarios.

14/04/2005

Nuevos enlaces

El motivo de este post es únicamente anunciarles que (siempre con el objeto de hacerle a usted su vida un poquito más agradable), hemos creado una nueva sección de enlaces que hemos bautizado con el nombre de "miscelánea" (por poner un nombre), en la que iremos incluyendo webs interesantes que pueden abarcar todas las temáticas habidas y por haber (aunque tendrán preferencia las páginas humorísticas). De momento hemos incluído links a las webs del programa de radio de Rac1 "Minoría absoluta", la de "Las Noticias del Guiñol", la de la revista "El Jueves" y la página oficial del que en mi opinión es un auténtico genio del humor, el señor Andreu Buenafuente. Poco a poco iremos incluyendo más enlaces.

Si en algún momento de su vida usted se encuentra algo decaído, huraño o melancólico y necesita urgentemente echarse unas risas reparadoras, le recomiendo encarecidamente una visita inmediata a alguna de esas páginas al objeto de restablecer su maltrecho ánimo. Si después de entrar en todas ellas usted no se está revolcando por el suelo de risa sólo puedo aconsejarle que salga de su casa a la búsqueda desesperada de una gallina, desplume a la primera que encuentre y rásquese con la pluma las plantas de los pies reiterada y compulsivamente. Si la risa sigue sin aparecer, el caso ya sería realmente grave y su problema solo tendría dos posibles salidas:

A) Acabe de una vez con todos los agobios que le martirizan y péguese un tiro sin pensárselo dos veces.

B) Intente descansar, pídase una excedencia y márchese con su pareja a un recóndito lugar durante tres meses.

Sinceramente, no me atrevo a afirmar cuál de las dos opciones es la más favorable. Usted verá.

MESCALINO
14/04/2005 16:46 #. No hay comentarios. Comentar.

Fumar o no fumar: This is the question

El tabaco nunca ha ocupado un lugar preferencial en mi extenso ránking de vicios. Concretamente en la actualidad ocupa el puesto vigésimoquinto de la lista, inmediatamente después de "Rascarme con fruición esa deliciosa marquita que dejan en la piel los calcetines inmediatamente después de quitártelos". En ningún momento de mi vida he sido un fumador de pro. Podríamos decir que el tabaco y yo hemos sido amantes esporádicos, hemos tenido algún apasionado "affaire" entre cubata y cubata en alguna que otra noche loca, pero jamás nuestra relación ha fructificado en algo más sólido y estable, aunque doy fe de que en cada encuentro le he dejado ardiendo... (festival del humor inteligente).

Sin embargo, pese a mi escaso apego por el fumeteo, no puedo dejar de extrañarme cuando contemplo esa especie de persecución de la que están siendo objeto día a día los amigos del humo y la nicotina. Ya no se puede fumar en el tren, dentro de poco se prohibirá en bares y restaurantes y en pocos años ya nada más coger el mechero en plena Gran Vía te asaltará un guardia urbano por la calle, bolígrafo en ristre, para sancionarte por llenar de pestilente humo ese Edén de salubridad que es la Gran Vía en hora punta. Sin embargo, un amplio número de ciudadanos (los muy tenaces) siguen jugando con su salud y con la del prójimo día tras día componiendo una expresión facial de dionisíaco placer tras inundar de mierda sus pulmones calada tras calada... paradojas de la vida.

Y es que, amigos, esas curiosas contradicciones entre el mensaje oficial que nos transmite el sistema opresor, y la actitud en general de gran parte de la sociedad tiene ys su génesis (no podía ser de otra manera) en nuestra etapa escolar. Cuando éramos unos inocentes críos, los próceres de nuestro colegio se encargaron de grabar a fuego en nuestras tiernas cabecitas que el tabaco era algo horrible y que los fumadores eran poco menos que unos depravados inconscientes que estaban llevando a este planeta a la perdición. Hasta llegar a una determinada edad, todas las consignas del profesorado eran para nosotros dogmas incuestionables, salías de clase tras una arenga de ese calibre, veías a un pobre hombre de 50 tacos con un cigarrito por la calle y te planteabas si era mejor quitarle el cigarro por su propio bien, abroncarle duramente sin escatimar en insultos hasta que viera la luz y dejara el vicio, o directamente llamar a la policía. Aún recuerdo conversaciones míticas entre chavales de 12 añitos en las que un pobre crío llegaba con cara de haber descubierto a su padre travistiéndose, diciéndole a un compañero:

-"¿Sabes de lo que me he enterado? EL HERMANO MAYOR DE LUIS EL OTRO DÍA... LE DIO DOS CALADAS A UN MARLBORO!!!"

-"¿El hermano de Luis??? No puede ser, eso se lo ha inventao, tío...joer qué valiente, ¿no? si creo que sólo tiene 20 años! ¿y cómo se encuentra? Supongo que Luis no lo sabe, ¿no?"

Sin embargo, con el paso del tiempo llega la adolescencia (época de cambios radicales) y esos inocentes y angelicales infantes se convirtieron (cual Gremlins buenos al contacto con el agua) en una cuadrilla de hijos de puta y así, sin comerlo ni beberlo, en un lapso de tiempo de poquísimos días, todas las enseñanzas que durante tantos años, nos habían intentado inculcar los padres y profesores y que hasta ahora habían sido para nosotros VERDADES ABSOLUTAS fueron olvidadas a la velocidad de la luz, y todos esos incipientes talibanes antitabaco empezaron de un día para otro y todos a la vez, a fumar como auténticos carreteros a todas horas del día.

Y es que de repente, el hecho de llevarse un cigarrillo a la boca pasó a ser un signo de "glamour", un detalle de distinción que hacía sumar puntos en la escala social y se oían conversaciones como -"¿Qué tal te cae Luis?" -"Bah, es un criajo, todavía ni fuma... su hermano sí que tiene cojones". Dada esta elevada presión, y ante la curiosidad propia de esas edades de la adolescencia en las que todo está por descubrir (excepto la verdadera identidad de los Reyes Magos), quien suscribe al final claudicó y aceptó echarle unas caladitas a un Camel. Realmente me acerqué al cigarro ciertamente acongojado ya que habían hecho mucha mella en mi alma esas películas que nos pasaba el mítico señor García en el aula de vídeo del colegio, en el que uno de mis grandes ídolos de la historia del séptimo arte, (concretamente el Pato Donald), se ahogaba y se ponía rojo como un tomate al darle una calada a un purito... con estas fiables referencias, era lógica mi prevención ante tan maligno artefacto, pero la sociedad me lo exigía, así que le dí una calada y... no noté nada. La decepción fue mayúscula; no entendía nada y decíame para mis adentros: "Esto es una mariconada, no hace nada de daño, me voy a hinchar de fumar y voy a ser el tío más respetado de la ciudad, esto no es nada, el pato Donald es un mediamierda, si es que donde esté Pluto..." Pero ante mi pasividad improcedente, el colega que me estaba introduciendo en el vicio del tabaco me dijo "No te has tragado el humo, lo has hecho mal" y me indicó la forma correcta de hacerlo.

Necesité unas cuatro o cinco caladas más para llegar a hacerlo bien, (intervalo de tiempo en el que yo me aplicaba con todas mis fuerzas en tragar humo poniendo unas muecas graciosísimas para regocijo de todos los afortunados transeúntes) hasta que al final lo conseguí... Les puedo asegurar que a mi lado, el pato Donald era Robert Mitchum... casi me ahogo, las lágrimas brotaban de mis ojos cual amapolas en primavera y la carraspera acompañóme cual fiel perrito durante los siguientes minutos. Desde entonces he mejorado algo mi estilo, pero la falta de costumbre aún me impide tener el glamour necesario para ascender en el escalafón social, pero no cejo en el empeño y a Dios pongo por testigo de que en menos de cinco años CONSEGUIRÉ SER COMO EL HERMANO DE LUIS.

MESCALINO
14/04/2005 18:42 #. Tema: La sociedad y nosotros Hay 7 comentarios.

21/04/2005

Sant Jordi: una fecha BONITA

Últimamente las noticias de cada día y los típicos sucesos cotidianos han pasado a un cierto segundo plano. Como todos ustedes saben, llevamos unos días en que todo cuanto ha acontecido en nuestro planeta se ha visto eclipsado por la gran noticia de la elección del nuevo Papa, que dicho sea de paso, físicamente viene a ser algo así como el padre del Gran Wyoming (le veo un cierto parecido) y que tiene nombre de medicamento, ya estoy viendo el anuncio: "¿Problemas de excitación improcedente? ¿Líbido demasiado alterada? ¡Pruebe Benedicto 16 miligramos y conserve su virginidad! ESTE ANUNCIO ES DE UN SUMO PONTÍFICE, LEA ATENTAMENTE LOS EVANGELIOS ANTES DE SU USO, EN CASO DE DUDA CONSULTE AL PÁRROCO DE LA ESQUINA".

Pero, desvaríos aparte, como les decía, ya ha llegado el momento de volver a tomar el pulso a la realidad que nos envuelve y al mirar el calendario, nos apercibimos de que ya tenemos encima el bonito día de Sant Jordi, una fecha entrañable para Cataluña (este blog está escrito desde Barcelona, de hecho en estos meses he podido comprobar que somos muchos los catalanes aficionados a escribir en blogs, dato que deja bien a las claras 2 cosas: 1) Nuestro profundo amor por las letras y la escritura y 2) Escribir y mantener un weblog es una de las escasísimas aficiones que existen que sale totalmente gratis.) Como todos ustedes conocen Cataluña es un sitio con ciertas costumbres y tradiciones peculiares, como demuestra el hecho de que dos de nuestros iconos representativos sean un gorila blanco y una virgen negra. Pero sin duda entre todas ellas brilla con luz propia el día 23 de abril, la segunda fecha más bonita y emotiva para cualquier catalán (la primera es el día de la paga extra de Navidad).

La mencionada (y tan bonita) fecha es conocida popularmente como el día del libro y la rosa, ya que el intríngulis de la bonita celebración consiste en que las mujeres regalan a sus maridos un libro y los hombres obsequian a sus esposas una pizpireta rosa. El intercambio no deja de ser un pelín machista, pero al fin y al cabo... ¿qué más da? Es un día bonito. Es enternecedora la imagen de regalarle a tu novia una reluciente rosa y ver su rostro iluminado y henchido de ilusión, ya que no se lo esperaba para nada... tras tamaña sorpresa tu pareja te mirará aún con mejores ojos si cabe... Lo malo de estas costumbres es que a fuerza de repetirlas se acaban convirtiendo en auténticas normas sociales y esto de la rosa, que otrora era un agradable detalle que tu pareja agradecía enormemente mientras valoraba en su justa medida tu exquisita sensibilidad, se ha ido convirtiendo de forma paulatina en una ley imperativa e ineludible, y a estas alturas de la película ya podemos decir que aún no ha nacido el tío que tenga los santos cojones de llegar el día de Sant Jordi a casa sin una rosa para su pareja. Es que ya si quiere que su mujer le permita entrar en el domo ha de abrir la puerta blandiendo orgulloso la rosa con el brazo estirado hacia delante, para que no quepa la menor duda. Y es que, amigos, la rosa ya no es un "regalo extra", más bien ya es una "conditio sine qua non" si quieres tener en tu hogar un ambiente mínimamente respirable. Pero esta bonita tradición no se circunscribe únicamente al ámbito parejil: si quieres quedar como un probo ciudadano, el 23 de abril has de regalar una rosa a todas las damas que vayas a encontrarte en tu entorno casero, familiar o laboral, de esa ley no escrita no se escapa nadie, so pena de ser considerado socialmente como un auténtico proscrito, o incluso como un tigretón (chiste para iniciados).

Otro de los encantos de esta bonita jornada son sin duda los stands de libros que tienen a bien colocar los grandes almacenes y librerías de la ciudad donde se dan cita algunas de las plumas más destacadas del país (Boris Izaguirre, Jorge Javier Vázquez, etc) y también algunos escritores dispuestos a firmar sus obras y a tomar contacto con sus seguidores. Es un motivo de gran alborozo y orgullo para mí poder ver de cerca a los más reputados pensadores, a las mentes más preclaras y a los cráneos más privilegiados: Isabel Pantoja, Octavio Acebes, Rappel, Nacho Vidal, etc. etc.. Este año más que nunca los lectores compulsivos están de enhorabuena ya que tenemos joyas en todos los géneros: Novela ("El Quijote"), Ensayo ("El Quijote: análisis aproximativo"), Novela negra: "¿Quién mató a Don Quijote?", Autobiografías: ("Yo, caballero andante: de Alonso Quijano"), Libros geográficos: ("De La Mancha a Barcelona: los paisajes del Quijote"), Libros de autoayuda ("¡No son gigantes, son molinos!") Novela erótica ("Don Cipote me la Mancha")... En fin, amigos, no crean que sólo existe Quijote en este mundo, siempre pueden refugiarse en los clásicos de la ficción, con grandes autores como Stephen King, Julio Verne o Alfredo Urdaci...

Feliz Sant Jordi, amigos y amigas, salud!

MESCALINO
21/04/2005 18:44 #. Tema: La sociedad y nosotros Hay 9 comentarios.

26/04/2005

Miradas furtivas

Hay miradas que matan, hay miradas que resucitan a un muerto, hay miradas que ruborizan, hay miradas que lo dicen todo sin hablar, hay miradas delatoras, hay miradas que destrozan vidas, hay miradas que se clavan cual afilados cuchillos en el corazón y hay miradas que salen muuuy rentables. Les pongo en antecedentes: según nos informan fuentes dignas de toda credibilidad (siempre me ha hecho gracia esa expresión) un juzgado de Sevilla ha condenado a una conocida cadena de televisión (no citaremos su nombre para no desprestigiar a Antena3) a indemnizar con la pizpireta cifra de 9.000 euros a una agente de la Policía Nacional. El motivo de dicha sanción es un reportaje que emitió el citado medio con motivo del partido de fútbol Sevilla-Real Madrid, disputado en el 2004, en el que se mostraba un córner sacado por el conocido publicista David Beckham, acompañado con el siguiente comentario: (se ruega leer con el típico tonillo de comentarista de reportaje deportivo de Antena3) "Después las imágenes se fueron a Beckham, al menos las de la sección femenina de la Policía... repasito visual completo, con amago de relamerse" ... mientras se mostraba una imagen de la mencionada interfecta contemplando al apolíneo inglés con una supuesta expresión facial ligeramente tórrida y lasciva. Tras la emisión del reportaje y la pertinente denuncia de la afectada, el juez consideró que "esa emisión tuvo una clara incidencia en la vida profesional de la muchacha, que sufrió muchas bromas (la pobre, permítome añadir), y que le causaron un cambio de su imagen profesional". La sentencia fija una indemnización por intromisión ilegítima en el honor de 9.000 euros, lejos de LOS 30.050 QUE RECLAMABA LA AGENTE.

Bien; (cómo nos hemos de ver a veces en esta vida, defendiendo a la redacción de deportes de Antena3, si es que...) Lo primero que me llama la atención es: ¿Qué tiene de malo que una chica contemple a un tío que está bueno? ¿Acaso no es algo natural y lógico? ¿no nos pasa a todos y a todas que cuando alguien nos atrae, se nos van los ojos? ¿Tiene ella algo de lo que avergonzarse? Quizá sí; quizá de su carencia de sentido del humor. Nada más leer la noticia me ha venido a la memoria un estupendo artículo llamado "libertad" que leí hace poco en el blog de Airon cuya lectura les recomiendo encarecidamente. Creo que desde hace unos años, este país necesita un chute intravenoso de buen rollo, una reducción de orgullo y una extirpación de prejuicios. Actualmente vivimos en el país de "lo políticamente correcto". Este manoseado concepto invade toda actividad creativa y la cercena hasta llegar casi a anularla. En esta época es realmente complicado que proliferen buenos humoristas, ya que la gente tiene "la piel extremadamente fina" y ante la más nimia tontería te llueven las denuncias por parte de infinidad de colectivos y grupos sociales, amén de la propia censura que ya de por sí adoptan todos los medios de comunicación. Si no me creen, les sugiero que echen un vistazo a aquellos excelsos programas de fin de año de Martes y Trece de finales de los 80 y primeros 90 (entonces todos nos tronchábamos de risa y con razón) y hagan el ejercicio de imaginarse si en el año 2005 sería posible emitir esos shows sin acabar durmiendo en Alcalá-Meco el día 2 de enero. Hagan la prueba y ya me dirán.

Tal vez por esa hipersensibilidad que todos tenemos ahora, un programa de humor mordaz e inteligente como "Buenafuente" se ha de emitir obligatoriamente a la una de la madrugada, a fin de escandalizar al menor número de gente posible. Sin duda alguna, en horario familiar, resultan mucho más edificantes para el conjunto de la sociedad española programas respetuosos, correctos y éticamente intachables como "Aquí hay tomate" o "El Diario de Patricia".

MESCALINO
26/04/2005 23:20 #. Tema: Sálvese quien pueda Hay 2 comentarios.

27/04/2005

El kiosco: Un mundo lleno de luz y de color

Como ya les he dicho en alguna ocasión, en ocasiones la nostalgia se apodera de mí y sin poderlo remediar me sorprendo revisitando mentalmente algunos paisajes de mi más tierna infancia. Cuando eso ocurre, en cuestión de breves segundos se dan cita en mi memoria álbumes de cromos Panini, tebeos de la Colección Olé, Espinete y Don Pimpón, el panadero Chema, el loco mundo de los payasos (vaya mundo, es un caso), la gallina Caponata y el caracol Perejil, la puerta de salida del opresor colegio y, cómo no... el kiosco de la esquina.

Durante los años que duró mi niñez, el kiosco de la esquina de abajo de mi casa representó un oasis de alegría, libertad y progreso frente al inmenso desierto de represión, angustia, empobrecimiento moral y humillaciones varias que representaron mis tristes horas escolares. Siempre llevaré en el saco de mis recuerdos esos rodeos que a menudo se veían obligados a realizar mis padres cuando me acompañaban a casa tras recogerme del colegio, a fin de no pasar por delante del consabido kiosco, ya que ellos sabían que al paso por tan singular enclave, se desataría la fiera que llevaba dentro de mí y ese tierno infante apacible y bondadoso que era en aquellos días un servidor, se transformaría ipso facto en un precoz adicto al consumismo que pretendería adquirir la totalidad de las existencias kiosquiles con insaciable voracidad. Por aquel entonces los tebeos eran mi único vicio, he de confesar que disfruté de los privilegios que te confiere el hecho de ser hijo único y de que mis padres fueran unos santos, así que durante años repitíose con insistencia una escena como ésta:

Yo: "¡Papááá! ¿Me compras este Super Humor? ¡Es buenísimo, sale 13 Rúe del Percebe!"

Papá: "No Fernandito, ¡tú sí que eres un percebe!, es muy caro y este mes ya hemos comprado 4, todo no puede ser, además, aún no te has leído el último"

Yo: "¡Joooo! ¡pero es que en éste salen 13 Rúe del Percebe que son los mejores, vaaa... ¡Yo lo quiero!"

Papá: "¡Toma, y yo también lo quiero! pero Fernandito, lo que no puede ser no puede ser y además es imposible..."

Yo: "¡Pero es que es buenísimo, si además sólo vale 3000 pesetas" (del año 81)

Papá: "Joer Fernandito... veeenga, toma el percebe y cállate ya! ¡tenga usted 3000 pesetas! Este crío me va a arruinar..."

Y esta escena repitióse ante la gozosa satisfacción del kiosquero, que descubrió en mi avidez lectora y en la bonhomía de mi familia una auténtica mina de oro. El dependiente era un humilde trabajador de unos 35 años, honrado y entrañable, años más tarde abandonó el negocio y pocas cosas más hemos sabido de él. El último rumor que me llegó fue que estaba disfrutando de su jubilación anticipada en las islas Seychelles, tras construirse una espatarrante mansión en cuya entrada había colocado una enorme placa de oro con la inscripción: "GRACIAS, FERNANDITO".

Pero pasan los dependientes, pasan los años... pero el kiosco permanece. Con el lógico avance de la edad uno va madurando y adquiriendo unas inquietudes más elevadas, y así a eso de los 12 añitos fuí olvidándome de tonterías como Mortadelos y tebeos varios y empecé a interesarme por cosas trascendentes y serias como la Liga de fútbol. Y en consecuencia, comenzaron a llamarme la atención las portadas de los diarios deportivos, siempre con la verdad como única bandera... me impactaron sobremanera algunas bombas informativas de mediados de los 80, recuerdo una singular portada de ese modelo de rigor informativo que es el diario Sport, donde aparecía Hugo Sánchez ataviado con una camiseta azulgrana con el dedo pulgar apuntando al cielo con el mayestático titular a cuatro columnas "¡HUGO YA ES CULÉ!! El goleador mexicano, harto del Madrid, llega a un acuerdo con el Barça para las 4 próximas temporadas"... Felicito desde aquí a los responsables del mencionado diario por su probada fiabilidad y les agradezco que desde mi más tierna infancia, me demostraran que todo lo que dicen los periódicos va a misa. Aunque en todas partes cuecen habas, también recuerdo una portada del diario As en donde se aseguraba que Maradona estaba planeando su fichaje por el Real Madrid. Concretamente el titular era: "A MARADONA LE VA EL BLANCO"... Emmm... quizá no iban tan mal encaminados...

Y como quien no quiere la cosa, seguí creciendo y creciendo, y el kiosco seguía estando presente en mi vida. Y es que al cabo de unos años, me llegó la pubertad, los cambios hormonales, el despertar, los primeros picorcillos y... bueno, les confieso que alguna que otra vez caí en los oscuros encantos del onanismo, les ruego que me disculpen por cometer tamaña felonía, ya sé que he sido el único que he cometido tales obscenidades, pero amigo lector, comprenda que no todo el mundo nace con tanto autocontrol como usted. Y dada mi natural depravación empezaron a llamarme la atención esas revistas donde aparecían chicas algo ligeritas de ropa, nunca me había apercibido de su presencia en el kiosco, pero de golpe comencé a notar que esas publicaciones me levantaban... el ánimo. Sin embargo, no era fácil adquirirlas, incomprensiblemente pedirlas al quiosquero me daba algo de más de vergüenza que pillar el Sport (ahora es al revés) y por otro lado, mis padres no parecían demasiado entusiasmados con la idea de comprármelas pese a su precio notablemente más económico que un Super Humor. Lo cierto es que hacerse con una joya de esas requería una cierta planificación estratégica; El primer punto era NUNCA COMPRAR REVISTAS DE ESA CALAÑA EN KIOSCOS CERCANOS A MI DOMO NI EN UN RADIO DE UN KILÓMETRO Y MEDIO. En el barrio se sabe todo amigo, y yo tenía una reputación de intelectual sibarita con el Sport como diario de cabecera que tenía que mantener. Otro requisito ineludible era buscar un kiosquero como intermediario, NUNCA PEDÍRSELAS A UNA KIOSQUERA, SIEMPRE A UN TÍO. El corte era bastante menor, pese a que yo tenía el pleno convencimiento de que a ese probo ciudadano que regía los destinos del kiosco jamás se le ocurriría cometer una inmoralidad tan terrible como abrir ese panfleto del demonio, al menos confiaba en que alguien de mi mismo sexo comprendería mejor mi debilidad ante la belleza femenina. Sin embargo, pese a cumplir estos requisitos, aún la vergüenza seguía atenazándome y tenía que afrontar como fuera el acto de pedir la revista maligna. Para reducir la vergüenza tenía dos tácticas recurrentes:

1) Táctica Sandwich: Pedía la revista entre medio de otros artículos variados subiendo y bajando el volumen de la voz a conveniencia. Era algo así como: "BUENAS TARDES, QUIERO UN BOLI BIC AZUL, EL MUNDO DEPORTIVO, el penthouse, EL MUY INTERESANTE Y LA VANGUARDIA". Es una estrategia que sale demasiado cara y además el dueño te acaba calando la intención y se descojona de tí mientras busca los artículos y te dice "Bueeeno, el mundo deportivooo..., la muy interesantee... la vanguardiaaa... ¡Y EL PENTHOUSE!!!!!"

2) Táctica GILIPOLLAS MAYESTÁTICO: Me fijaba en los titulares de la revista y simulaba delante del kiosquero que era fanático de uno de los temas que se trataban en los reportajes y que me la compraba por eso... te plantabas allí mirándolo todo disimulando y de repente ponías una cara de sorpresa... "¡Coño, digooo ¡Cáspita!
¡Un reportaje sobre los mejores restaurantes chinos de España!! ¡Con lo que a mí me gusta la comida china!! Es que si no fuera por... es que me pillaba la revista ¡qué diantres! ¡Como que me la pillo! ¿cuánto es? ¡Rápido! mmm comida chinaaaa..." Si haces eso ya directamente mereces la lapidación social por ser el tío más lerdo que ha pisado la capa terrestre, y creo recordar que con 15 o 16 años hice algo similar. Sin duda el mundo ha sido muy benevolente conmigo. Gracias por aguantarme, amigos.

Como ven, mi vida no puede entenderse sin kioscos, mi más sincero homenaje a todos ellos. Salud!

MESCALINO
27/04/2005 18:26 #. Tema: El niño que llevamos dentro Hay 6 comentarios.
Creative Commons License
Y yo sin estos pelos! is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 2.5 España License

.
Based on a work at ferri.blogia.com.

Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/

Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con iCities, 1001 relatos y el I Encuentro Rural de Blogs.]